jueves, 26 de octubre de 2023

BALOTAJE: INMORALIDAD, MORAL REPUBLICANA Y LA AMORAL ABSTENCIÓN DE LOS HIPÓCRITAS



Con dos infames décadas de kirchnerismo mediante, los 40 años de intento democrático fallido destrozaron la cultura cívica del país que quisimos recuperar desde 1983. De ahí que pretender modales suizos en nuestros políticos y en nosotros mismos es un chiste que se cuenta solo. Lo que hay es lo que se ve.

Nadie con un mínimo de decencia está contento con este escenario político. Pero estamos también muy curtidos para no entender que así se dan las cosas en Argentina, bien definida por Gerardo "Tato" Young como "el país más loco del mundo".

Somos esto, lamentablemente, y la disyuntiva que plantea la instancia crucial y definitoria del balotaje es si queremos seguir siendo esto o aspiramos a ser algo mejor.

En un país normal, donde el poder alterna entre fuerzas que respetan  la Constitución, con acuerdos en políticas de Estado y consenso republicano, abstenerse en un balotaje por diferencias de matices es razonable. Porque allí, donde impera la racionalidad política, los vaivenes de un cambio de gobierno son leves, matices que no afectan día a día y de forma violenta la vida de cada quien. Un poco más a la izquierda, un poco más a la Derecha, pero a nadie se le ocurre refundir y refundar el país a cada rato. Nadie se cree dueño del Estado, mucho menos de la vida y bienes de los ciudadanos.

Ese no es el caso argentino. Acá los que gobiernan no respetan la Constitución Nacional, a tal punto no la respetan que en 1994 la reformaron y no son capaces de cumplir con la letra que ellos escribieron. Así, por ejemplo, hace ya bastante más de una década que el órgano constitucional Defensor del Pueblo de la Nación, incorporado por la reforma surgida del espurio Pacto de Olivos, se encuentra acéfalo y por lo tanto reducido a la inutilidad de otra estructura burocrática que no cumple ninguna función. O sea: se derogó de facto el Artículo 86 de la Constitución Nacional, ante la total indiferencia de un pueblo embrutecido.

Consecuentemente, al no haber convicción para alcanzar y sostener el estilo de vida propuesto por la Constitución Nacional, tampoco hay políticas de Estado consensuadas entre los distintos espacios políticos, algo que debería surgir como corolario natural de la identidad nacional y causa constitucional compartida.

Por eso nuestros cambios de gobierno son dramáticos. No pueden ser contemplados con la tranquila certeza y hasta comodidad de los países civilizados. Lo sabemos nosotros y lo saben los actores externos que tienen bien claro que en Argentina "confianza a largo plazo" significa cuatro años.

En este marco de daño institucional y degradación cultural hasta la miseria intelectual, los ciudadanos argentinos llegamos a la instancia de tener que elegir entre el inmoral régimen kirchnerista con Sergio Massa, la moral republicana con Javier Milei o la abstención amoral de los hipócritas.

La inmoralidad del kirchnerismo chorrea y mancha a cada paso, es un proyecto totalitario de corrupción estructural liderado por una corrupta condenada por defraudación al Estado. Y al respecto es sumamente clara esta certera observación de Karina Mariani

"¿Qué posibilidades tiene Milei de colonizar los 3 poderes y perpetuarse como Maduro? NINGUNA. ¿Qué posibilidades tiene Massa de colonizar los 3 poderes y que a tus nietos los gobierne, desde Catar, Tomasito? TODAS. ¿SE ENTIENDE?".

Frente a esa inmoralidad obscena del kirchnerismo la propuesta de Javier Milei, con todo lo que puede criticarse en él, tiene un profundo sentido moral. Y el contraste es tan absoluto que puede ponerse en cifras: 

Durante la campaña electoral La Libertad Avanza dispuso para respaldar la candidatura de Javier Milei el austero monto de 455 millones de pesos, mucho menos que lo dispuesto por Juntos por el Cambio en la campaña de Patricia Bullrich y nada en comparación a lo gastado y malversado por el kirchnerismo en respaldo de la campaña de Sergio Massa.

Ocurre que Juntos por el Cambio, Patricia Bullrich, dispuso de gastos por 1.253 millones de pesos, mientras que el presidente de facto, ministro de economía y candidato presidencial kirchnerista dispuso específicamente de 926 millones de pesos, con la escandalosa salvedad que para desplegar su "plan soborno electoral" (también llamado "plan platota") al gasto primario de septiembre lo aumentó nueve veces, por lo que el rojo de 37.000 millones de pesos en agosto, pasó a ser 380.000 millones de pesos en septiembre, según análisis de Ecolatina. Y ninguna baja del gasto, ninguna. 

Todo en el escenario político argentino contrasta la inmoralidad política, económica y social del kirchnerismo, inmoralidad cierta, irrefutable e inmodificable, con la esperanza moral de un proyecto encuadrado en la Constitución Nacional y sus valores liberales.

"Robar está mal" es un concepto que el kirchnerismo repele visceralmente. Porque el kirchnerismo roba, descaradamente, con el mismo descaro con el que hacen fraude o sus dirigentes exhiben lujos propios de ese capitalismo al que atribuyen la pobreza que no dejan de profundizar.

Y entre la opción inmoral y la moral, surge la amoralidad de los que se declaran prescindentes. Muy curiosamente esos amorales son los mismos que haciendo alarde de antikirchnerismo decían que Milei era un invento de Massa, pero ahora cuando Milei es quien puede sacar del poder a Massa y poner fin al régimen kirchnerista, revelan preferir a Massa antes que a Milei. Sugestivamente les da igual...


En rigor de verdad, nada nuevo bajo el sol de la Patria. Consuetudinarios colaboracionistas del régimen kirchnerista, radicales como Gerardo Morales traicionaron y traicionan los ideales republicanos de Leandro N. Alem, Marcelo Torcuato de Alvear y Ricardo Balbín. 


La progresía en su conjunto, con Lilita Carrió a la cabeza, siempre ha sido funcional al régimen encarnando una oposición ficticia, que comulga de pleno con la cultura subvertida por el régimen y se siente cómoda en el rol de fiscal parloteador. Cada tanto una denuncia, en el mejor de los casos una condena con la que sacar chapa, la pose moral y no más que eso. Cada vez que existe chance de voltear al régimen corren en su auxilio.

Es necesario no tener moral, ser amoral, para ante la disyuntiva real de seguir desgastando a la República o intentar recomponerla, jugar al distraído. Hay que ser amoral, lo que es todavía peor que ser inmoral, para que de lo mismo que el kirchnerismo se perpetúe.

Y si no los preocupa la continuidad del régimen kirchnerista, deberán al menos tener la vergüenza de no volver a criticar jamás al kirchnerismo, pues ya no conservan ninguna autoridad moral para hacerlo.

Es comprensible, que en el marco de una campaña extremadamente virulenta, donde el cruce de agravios tanto entre Bullrich y Milei como entre sus respectivos partidarios fue innecesariamente brutal, quede gente consternada y dolida a quienes les es difícil tomar la decisión de apoyar a Milei como con gran generosidad hizo la propia Patricia Bullrich.

Pero más allá de las heridas de campaña, no cabe ser obtuso para caer en la amoralidad de los prescindentes, porque entonces se le hace el juego a Massa, que con alguna de sus caras de amianto critica el pacto entre Bullrich y Milei diciendo: “A la gente le genera confusión por las contradicciones”.

Como si el "honesto" Sergio no tuviera en su trayectoria más que contradicciones. Justo él, que no iba a volver al kirchnerismo y además iba a barrer a todos los ñoquis de La Cámpora, y que volvió al kirchnerismo tanto para garantizar la impunidad de Cristina Fernández y Máximo Kirchner como para asegurar que los parásitos camporistas queden enquistados en el Estado.

Ese tipo de chicanas, que sólo pueden darse en un contexto de país abombado bajo un largo proceso de desmemoria orwelliana, son las que deben servir para abrir los ojos cerrados por la bronca del momento. Si las pasamos por alto significa que nos gusta que nos tomen por boludos. 

Viviana Canosa, se preguntaba ayer: ¿cómo votar a Milei después de todo lo que se dijo durante la campaña?

Creo, como cierre de todo lo aquí expuesto, que la respuesta es bastante simple: anteponiendo como hizo Patricia Bullrich el superior interés de la Patria a las salvajadas (recíprocas) que se cruzaron en la campaña.

Ninguno de los candidatos debió olvidar que iba a llegar un "día después" donde, ya para ganar una segunda vuelta, ya para gobernar, cualquiera de los dos espacios necesita del otro.

Si todos los que, de verdad, a conciencia, nos identificamos con el estilo de vida propuesto por la Constitución Nacional aprendemos esa lección, entonces la República todavía puede ser salvada. 

Ariel Corbat, La Pluma de la Derecha,
un liberal que no habla de economía.














lunes, 9 de octubre de 2023

ISRAEL Y UNA LECCIÓN PARA LOS AGENTES DE INTELIGENCIA ARGENTINOS



Hace unos años, conversando con un grupo de agentes de Inteligencia activos uno de ellos me preguntó en qué me había cambiado a mí, como persona, el ser agente de la SIDE. Me pareció una buena pregunta y por eso me tomé un momento para pensar en ello. 

Mi respuesta fue que antes de ingresar al servicio no era enteramente conciente de todos mis prejuicios, convivía con ellos naturalmente como supongo le pasa a la mayoría de las personas. No digo prejuicios sólo en el peor sentido de la expresión (que también los tenía y acaso conserve) sino simplemente como preconceptos surgidos de la percepción que uno se forma de la realidad y que termina incorporando como si se tratara de infalibles saberes más que intuiciones. Ser agente de Inteligencia primero y analista de Inteligencia después me llevó a desmentir muchos de mis prejuicios liberándome de ellos. 

Especialmente aprende uno a soltar los prejuicios cuando esos prejuicios son en parte responsables de un error de apreciación en una profesión donde los errores siempre se pagan. Por supuesto todos tenemos prejuicios, pero por la naturaleza de la actividad creo que los buenos agentes de Inteligencia, experimentados en éxitos y fracasos, son las personas que portan menos prejuicios. 

Enseña el trabajo de Inteligencia que no hay que subestimar ni sobrestimar personas ni situaciones, que el conformismo intelectual de los prejuicios conduce muchas veces al error. Sobre los datos, el análisis de los mismos debe prescindir de nuestros prejuicios, especialmente porque en Inteligencia hay una regla de alerta constante: "mucha nadas hacen algo" que obliga a prestar atención sobre detalles en apariencia insignificantes, pero sin caerse de la realidad a teorías conspirativas. 

Esto es así porque la reunión y análisis de información de Inteligencia es distinta a la de otras especialidades, como la Investigación Criminal que obra en función de los códigos de procedimientos penales donde muchas nadas no hacen nada. 

Por esas razones, lo que crece en uno al librarse de prejuicios por ser agente de Inteligencia es la humildad. Y es que en muchos sentidos, como me recordó recientemente un profesional al que respeto: "Donde dice Inteligencia bien se puede escribir humildad".

Esta introducción viene a cuento de algunas observaciones que juzgo necesarias, para la consideración de los agentes de Inteligencia argentinos, a propósito del ataque a Israel que ha sorprendido y conmocionado al mundo.

Todos los servicios de Inteligencia del mundo, sin excepción, registran fallos en su historial.  Israel tiene uno de los más eficientes servicios de Inteligencia, del cual depende la supervivencia del país; pero nadie es infalible y los otros también operan.

Entendiendo que Inteligencia es el proceso racional que antecede la toma de decisiones, consistente en reunir y analizar información a ese fin y en previsión de escenarios futuros; va de suyo que la razón pues por la que Inteligencia no es infalible es simplemente la naturaleza de la conducta humana. 

Si todo pudiera predecirse, la humanidad ya no sería tal. Y  aunque a veces duela celebro sea así, porque prefiero sigamos siendo humanos y no insectos o autómatas.

El genial General Sun Tzu, que desde "El Arte de la Guerra" aportó la piedra basal de la actividad de Inteligencia, supo entender la humanidad como un rasgo esencial de la actividad de Inteligencia. Finalmente todos los fracasos son una enseñanza.

Porque cuando se obra con humanidad (humildad) se comprende la posibilidad del error y se trabaja para superarlo, quien en cambio se cree infalible se extingue al primer error. 

Confío que la Inteligencia de Israel sabrá sobreponerse al golpe recibido porque Mossad es sin duda de los mejores. En muchos sentidos ejemplo a seguir. 

Es tanto el prestigio de Mossad que, dando por supuesto que no puede incurrir en errores, ya comienzan a circular versiones improbables respecto a que Israel dejó hacer para atacar luego a Hamas. Son las mismas improbables teorías con el esquema del ataque a Pearl Harbor que se ha visto replicado tantas veces. Por ejemplo: Los propaladores de ese tipo de versiones dijeron ante el atentado a la Embajada de Israel en Buenos Aires que no era una bomba sino el estallido de un supuesto arsenal. Ese ataque y el de la AMIA fueron un duro golpe tanto para la SIDE, un servicio de Inteligencia de eficiencia todavía razonable (en función del marco país) como para Mossad, una organización de altísima eficiencia. Pero en la historia abundan ese tipo de fracasos, y si algo es seguro es que la lista no está cerrada. 

Argentina, por caso, contaba con un muy buen Sistema de Inteligencia Nacional en 1976, cuando libraba con éxito la guerra contra el terrorismo castrista, pero eso no bastó para impedir acciones del enemigo como, entre otros, el atentado de la organización terrorista Montoneros contra el Comedor de la Policía Federal que dejó 23 muertos y 110 heridos.

Tampoco Estados Unidos, con su complejo sistema de agencias de Inteligencia, pudo evitar los ataques del 11-S que destruyeron las Torres Gemelas. Y también entonces surgieron teorías del ataque de falsa bandera, con Estados Unidos atentando contra sí mismo vaya uno a saber con qué beneficio que justifique semejante masacre.

Para dejarse seducir sin más por este tipo de teorías hay que padecer un gran complejo de inferioridad por el cual resulta increíble que un país con servicios de Inteligencia de primer nivel pueda ser atacado por sorpresa. Es una elucubración propia de quienes creen en la innata e inmodificable superioridad de unos sobre otros, como si no registrara la historia un largo listado de reinos caídos.

Ese mismo complejo de inferioridad aparece en cada lastimosa excusa de quienes, a veces gobernando, argumentan que los argentinos estamos mal porque otros conspiran contra nosotros.

La manía por victimizarse es un derivado de creer que hay poderes establecidos por encima nuestro que lo digitan todo y que unos países dominan a otros sin que puedan liberarse. Eso es pensamiento y espíritu de vasallos, el conformismo de los pusilánimes incapaces de asumir su propio destino y hacerse responsables de ello. 

Y entonces la cuestión a tener en claro: solamente los países soberanos, los que tienen la determinación de decidir su propio destino, cuentan realmente con servicios de Inteligencia. Aquellos que eligen victimizarse y abandonarse a los designios de terceros no son soberanos, por ende no los necesitan ya que lejos de tomar decisiones acatan lo que otros deciden por ellos.

Son pues los servicios de Inteligencia un atributo de los países soberanos. Brego, entonces, porque la Nación Argentina vuelva a tener servicios de Inteligencia tan fuertes y eficientes como para poder afrontar errores y fracasos sin derrumbarse.

Acaso, hermosa palabra la palabra "acaso", estos renglones que escribo como nota para agentes de Inteligencia, no sean otra cosa que asumir que, como canta Frank Sinatra, así es la vida.



Ariel Corbat, La Pluma de la Derecha,
un liberal que no habla de economía.

lunes, 2 de octubre de 2023

EL PRIMER DEBATE PRESIDENCIAL: BAJO EL SIGNO DE VICTORIA VILLARRUEL



Estamos en medio de una campaña electoral donde se juega a ser almas sensibles que se ofenden por cualquier cosa que se dice. Y para peor parece que hay varias fábricas de derrapes verbales funcionando las 24 hs del día y las 24 hs de la noche, como se atribuía haber dicho hace muchos años un político que los memoriosos sabrán recordar.

La mayor parte de las polémicas que se generan por alguna pavada dicha en estas circunstancias no me interesan más allá de escribir algún tuit, como para pasar el rato si estoy medio aburrido. 

Y un poco por aburrimiento, otro poco por curiosidad y quizá también con alguna que otra ilusión me encontré frente al televisor viendo el primero de los debates entre los candidatos a Presidente de la Nación Argentina.

No se espera mucho de estos debates. Siempre son un show que sólo excepcionalmente modifica la intención de voto, sin embargo el espectáculo fue entretenido. Faltó intensidad y profundidad en los ataques, pero no fue un bodrio; se dejó ver y seguramente el próximo tendrá una audiencia todavía mayor.

Comparto aquí, reordenadas, algunas impresiones que fui volcando en X mientras el debate tenía lugar. 

.- Bregman muy cómoda, porque obviamente no se juega nada. 

.- Schiaretti se entregó a Bullrich.

.- Massa es de amianto nacido en la Isla de Pascua...

.- Bullrich muy incómoda, tensa.

.- Milei contenido.

.- El debate tuvo gusto a poco. 

.- El debate lo ganó Villarruel.

Desde el principio quedó claro que Victoria Villarruel, quien a todas luces fue la vencedora del debate entre los candidatos a Vicepresidente, podía serlo también del debate entre los candidatos presidenciales por una simple y poderosa razón: haber impuesto agenda. 

En tal sentido mi primer aplauso fue para Patricia Bullrich, quien consecuente con su Carta de Compromiso con las Fuerzas Armadas, bregó por el reconocimiento a las víctimas del terrorismo castrista. La volví a aplaudir cuando la ubicó luego a la apátrida Myriam Bregman que intentó fustigarla. Obviamente el punto más alto de Bullrich se da cuando se refiere al Caso Maldonado reivindicando el accionar de la Gendarmería Nacional. Porque está claro que supo plantarse entonces en defensa de la institución, cosa que la mayoría de los políticos no hubieran hecho. Y además las pericias sobre el ahogado dejaron en ridículo a todo el relato zurdo kirchnerista.

Mi primera puteada fue para Juan Schiaretti, que sintiéndose forzado a reconocer a las víctimas del terrorismo aludió, a modo de compensación, a la "dictadura genocida". Una falacia absoluta porque la dictadura militar fue muchas cosas pero no genocida, de hecho fue esa dictadura la que impidió el genocidio de un millón de argentinos a los que Roberto Santucho, jefe local del ERP, calculaba tener que matar para imponer el socialismo. Los militares impidieron el genocidio, mal que les pese a mentirosos como Schiaretti. Volvió a mentir Schiaretti cuando afirmó que los militares fueron juzgados con todas las garantías. Eso es completamente falso. Los militares son juzgados y condenados en juicios de revancha en los que no se respetan sus derechos constitucionales empezando por la irretroactividad de la ley penal y la presunción de inocencia.

Esas farsas de juicios son el prevaricato más escandaloso de la historia argentina. Una nulidad absoluta que la política en complicidad con el Poder Judicial devenido prevaricador prefiere ignorar.

Aplaudí también a Javier Milei cuando dijo dos verdades comprobadas e irrefutables: los desaparecidos no son 30.000 y acá hubo guerra.

Recuerdo muy claramente que cuando Juan José Gómez Centurión dijo durante la presidencia de Mauricio Macri que en esa cifra había 22.000 mentiras, toda la progresía se escandalizó. Hoy a la ciudadania no la engañan las sensibilidades de la corrección política, hay claramente un despertar a la evidencia empírica en la consideración de la sociedad. Un despertar que es fatal para relatos como el kirchnerista basados en mentiras que pretendieron pasar por verdades dogmáticas.

En los cruces entre los candidatos no hubo muchos misiles que dieran en el blanco. El misil más certero se lo puso Milei a Bullrich preguntando sobre las leliqs, algo que ella no supo responder. El segundo impacto exitoso, onda Carballo en Malvinas ("¡Dio perfecto usted, señor!") fue la respuesta de Milei a Bregman sobre el patriarcado. Donde además le devolvió el rótulo de "gatito mimoso" que le había tirado la apátrida al decir que ella nunca estuvo en una empresa ni entiende como funcionan.

Para entonces ya quedaba claro que por primera vez en la historia de los debates presidenciales iba a ganar ese debate la candidata a vicepresidente que ganó el debate entre los candidatos a vicepresidentes. Es interesante observar como impuso hablar de lo que era tabú poco tiempo atrás. Obviamente hay un cambio social en proceso.

El actual presidente de facto, ministro de economía y candidato presidencial Sergio Massa tiene la cara de amianto y eso lo beneficia en este tipo de shows. Desde la puesta en escena y el planteo llevado al debate, Massa fue para representar el sórdido papel del tipo abusador que va a perder el poder entonces pide perdón, mendiga continuidad y promete que será mejor, o sea que no será el mismo. Y todo eso con una cara de piedra inconmovible.

La sacó barata, aunque su credibilidad sea nula. Faltaron ganas de hacerle daño y dejarlo en ridículo por parte de los otros candidatos, y especialmente en los dos que tienen que ir a cortarle la cabeza que son Milei y Bullrich. 

Sin duda, lo más flojo de Milei en el debate fue su respuesta a Massa sobre el Papa. Porque hay sobrados elementos para cuestionar fuertemente el posicionamiento político del Papa, cuestión al margen de la fe religiosa. No respondió bien esa pregunta, como sí respondió correctamente cuando Bullrich le preguntó sobre Barrionuevo. En esa contestación No negó que Barrinuevo fuera casta y además demostró que ya esta pensando como un presidente que debe negociar para impulsar los cambios que propone, por lo que su explicación del apoyo que necesita para la reforma laboral fue pragamatismo puro. Teorema de Baglini en el mejor de sus sentidos.

Al respecto, es muy interesante que Milei le haya preguntado a Schiaretti si contará con su apoyo cuando La Libertad Avanza sea gobierno. Al hacer esa pregunta, lo mismo que al responder sobre Barrionuevo, Milei demuestra estar proyectándose como presidente. En cambio Schiaretti eligió preguntarle a Bullrich en la hipótesis que ella sea presidente. De manera elocuente Schiaretti, un candidato testimonial, se entregó a Bullrich pero sin resignar arreglos con otros; está para negociar.


Proyectando el resultado de las PASO a través de la encuesta (con más de un millón de personas respondiendo) del debate entre candidatos a presidente, que mostró ganador a Javier Milei con el 47%, y teniendo en cuenta que esa misma encuesta en el debate entre vicepresidenciables dio ganadora a Villarruel con el 50%, la fórmula de La Libertad Avanza se impondría muy cómodamente en las elecciones. Es decir que Javier Milei sería presidente en primera vuelta. 

Gran acierto de Milei haber elegido a Villarruel como compañera de fórmula.

Por supuesto, falta mucho. Veremos como sigue desarrollándose la campaña y desmejorando la economía. 

Ariel Corbat, La Pluma de la Derecha,
un liberal que no habla de economía.



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jueves, 14 de septiembre de 2023

LA PROPUESTA DE PATRICIA BULLRICH QUE ES NECESARIO PROFUNDIZAR




Hay clima de fin de época. Algo como lo que latía cada vez más fuerte en la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas y sus países satélites tras la caída del infame Muro de Berlín. Una percepción generalizada respecto a que lo que fue ya no será y lo que será se intuye distinto.

El régimen kirchnerista, proyecto totalitario de corrupción estructural, se impuso en Argentina aprovechando el pánico que dejó la crisis del 2001, cuando la sociedad convalidó autoritarismo a cambio de la ilusión de un nuevo orden económico que resultó ser "soja y suerte", desperdiciando otra oportunidad de contexto internacional. El giro a la izquierda fue notorio desde el abrazo de Néstor Kirchner con el dictador Fidel Castro al asumir la presidencia.

Y ese abrazo con el comandante de las organizaciones terroristas que Cuba dirigió contra la Nación Argentina, para exportar su "revolución" (tiranía) por la vía de la violencia armada, no tuvo nada de casual.

Kirchner, con la prédica de atribuir todos los males de la Argentina al "neoliberalismo" de los 90's, asociado a su antaño admirado Carlos Ménem, se sirvió del odio para construir poder. Y fogoneando el odio para su propio provecho desandó el camino de la pacificación nacional que había iniciado el riojano. Muchos cosas negativas pueden atribuirse a Ménem, pero si hay algo que nunca hizo fue fomentar el odio entre los argentinos. En ese afán dictó indultos a militares y terroristas buscando superar el pasado. Y al margen de minorías hiperactivas, que quedaron a contramano del mundo y del interés de los argentinos, lo estaba logrando. 

Y en aquel entonces, 1989, los jefes montoneros como Fernando Vaca Narvaja celebraban los indultos que beneficiaban a ellos y a los militares por considerar que “el indulto es una medida que resuelve 15 años de enfrentamiento en la Argentina y el presidente Ménem ha tomado la responsabilidad de terminar con un siglo y medio de guerras civiles intermitentes”. En esos días los jefe montoneros declaraban abiertamente su adhesión, "sin ambigüedades" a la reconciliación nacional que impulsaba el Presidente Ménem.

Un Presidente que tenía autoridad moral para reclamar el fin de los rencores porque habiendo estado preso -no unas horas como Kirchner y en calidad de invitado- sino durante años en Las Lomitas por disposición del gobierno militar, jamás demostró conservar rencores. 

A Ménem se lo podía criticar sin que diera trato de enemigos a sus críticos, con Kirchner todo el que lo cuestionara pasó a ser enemigo, antidemocrático, genocida, golpista, facho, y un largo etcétera de lindeces por el estilo. Y Kirchner en sus afanes de poder, y lo de "afanes" dicho en toda la dimensión de la palabra, retomó la mentira de los 30.000 desaparecidos con el relato infantil de militares malos masacrando "jóvenes idealistas", se negó la existencia de la guerra que como tal reconocían los "partes de guerra" de las organizaciones armadas y  promovió la anulación de leyes e indultos; para volver a juzgar solamente militares. No tuvo aquello ni una pizca de pureza ideológica sino para dedicarse al éxtasis de asaltar cajas fuertes, pues como bien supo sintetizar Jorge Asís, adquirió así la franquicia de los derechos humanos para que la izquierda se contentara con el "roban pero encarcelan".

Nunca se trató de hacer justicia, sino de terminar con la República y el imperio de la Constitución Nacional, el resultado fue una cobardía intelectual pavorosa que se plasmó en el prevaricato más escandaloso de la historia judicial argentina, con políticos que temerosos de no ser tildados de "procesistas" dejaron que el Congreso Nacional se convierta en una escribanía del Poder Ejecutivo.

Y mientras el kirchnerismo robaba tanto como para terminar revoleando bolsos cargados de dólares por no saber dónde guardarlos, los militares fueron apresados, procesados, condenados, expuestos en condiciones de escarnio y dejados morir en nombre de los "derechos humanos" y sin ninguna constitucionalidad. Los jueces dejaron de ser jueces de la República, para ser agentes revolucionarios de la revancha terrorista, cuando eligieron el prevaricato dócil al régimen kirchnerista ignorando cuestiones tan elementales como la irretroactividad de la ley penal. Con los militares presos en esas condiciones, los jueces hirieron de muerte a la República.

Mientras escribo esto leo la noticia de hoy que indica el hallazgo casual, durante la irrupción de bomberos a un departamento que se incendiaba, de un arsenal con armas que pertenecieron a Montoneros, incluyendo granadas de la propia fábrica de la organización. Como para subrayar que la guerra existió y no puede negarse. 

Sobre este contexto, Javier Milei cometió el tremendo error de decir previo a las PASO que los militares deben cumplir sus condenas, y esa fue la razón por la que decidí votar nulo en esa grande y cara encuesta. 

No hay sustento legal para que nadie siga privado de su libertad por delitos cometidos durante los años de plomo. Lo están por un prevaricato del que son partícipes la Corte Suprema de Justicia de la Nación y los jueces federales. Y esa es la dificultad para ponerle fin al prevaricato, que no es un caso aislado sino una complicidad corporativa. 

Tal como he señalado en otros artículos, en las presidenciales sí voy a votar por la fórmula de La Libertad Avanza, que integran Javier Milei y Victoria Villarruel, porque no me es indistinto quién sea el próximo presidente más allá de muchos reparos. Lo ideal no está disponible y eso hay que entenderlo.

Ahora bien, hay una creciente conciencia respecto a la existencia de un prevaricato descomunal para mantener presos a los vencedores del terrorismo castrista. Se conocen ya demasiados absurdos que ocurren en esos juicios para que cualquiera medianamente informado pueda argumentar que tienen alguna validez. Poner presos por causa de una guerra anterior a veteranos de la Guerra de Malvinas es una de las cosas que más indignan, porque un país que condena implacablemente y sin perdón a sus defensores le entrega su futuro al enemigo. Entonces vuelvo a recordar la presencia de Fidel Castro en la asunción de Kirchner para que se comprenda cabalmente toda la decadencia que vino después.

Así como critiqué y critico a Milei siendo el candidato al que votaré, debo elogiar en este punto a Patricia Bullrich aunque no le confiera mi voto. 

A través de una "Carta Compromiso" dirigida a los integrantes de las Fuerzas Armadas, Patricia Bullrich afirma lo siguiente: 

“Conozco, sin embargo, el trato inequitativo y en ocasiones inhumano que han recibido muchos oficiales y suboficiales retirados, a consecuencia de una herida histórica que no termina de cicatrizar, pero que debemos curar de una vez, mediante una salida justa, si queremos comenzar un camino hacia la construcción de un futuro de paz y concordia”.



Ciertamente no propone una solución concreta, pero plantea el tema y la necesidad de encontrarle solución. Que la candidata presidencial de una alianza política con mucho, demasiado a mi gusto, componente progre, escriba ese párrafo en una carta de campaña como compromiso político, es claramente otra señal de fin de época. 

Un fin de época que se respira hoy pero viene evolucionando desde hace años. Cuando Cambiemos estaba en el poder con la presidencia de Mauricio Macri, esta cuestión estaba presente. Elisa Carrió, quien impulsando la ley de anulación de las leyes de obediencia debida y punto final facilitó tanto la instalación del relato kirchnerista como el inicio del prevaricato, advirtió en el 2017 que había militares condenados sin pruebas y reclamó revisar los juicios. Luego, en 2019, Carrió volvió a referirse a la cuestión:  "Me gustaría una ley que pueda habilitar la revisión de muchos juicios injustos, sin debido proceso legal, contra militares que no tuvieron nada que ver".

Carrió proponía entonces una solución parcial, Bullrich propone hoy algo que va en la misma dirección.

Espero y brego porque La Libertad Avanza profundice la cuestión, tomando esas iniciativas de Carrió y Bullrich como un punto de referencia para buscar el definitivo cierre de toda esa injusticia con una propuesta propia: volver a ponerle la venda de la imparcialidad a esa "Justicia" que hoy lleva parche. Es imprescindible avanzar en esa dirección porque es un combate clave en la batalla cultural que, inexorablemente, hay que dar para liberar al país del régimen kirchnerista.


Ariel Corbat, La Pluma de la Derecha,
un liberal que no habla de economía. 











lunes, 11 de septiembre de 2023

VEREMOS. TODO ESTÁ EN VEREMOS.





En Juntos por el Cambio la expectativa de ganar las elecciones es muy baja, inversamente proporcional a la expectativa creciente de ruptura que, en el mejor de los casos ocurriría luego de las elecciones.

En Unión por la Patria cada ataque de JxC contra Milei los ilusiona con la fractura y colectar el voto progre.

Tanto temor a Milei insuflan los cambiemitas que llevan a sus votantes a contemplar como útil el voto a Massa. 

Es que la afinidad de larretistas, radicales y socialistas con el kirchnerismo es de fondo, aunque difiera en las formas; y no la compensa un Melconián.

Los asustaba Grabois, no Massa.

El kirchnerismo no tiene vergüenza de mostrarse como el tren fantasma, con todos sus esperpentos a bordo, porque su apuesta es el síndrome de Estocolmo convenciendo a los cautivos de ser el malo conocido que se prefiere al bueno por conocer y así ganar un hipotético ballotage.

Saben en el entorno de Massa que deben polarizar con Milei, pero -y esto es lo importante- sin polemizar propuestas económicas; ya que la horrible gestión, con pobreza, inflación, etc. deja al kirchnerismo expuesto al ridículo.

La Libertad Avanza quedó bien posicionada en las PASO para disputar la Presidencia, pero lejos está de poder asegurar la victoria.

Hoy, si ya no son tres, hay dos con chances.

El juego de Milei es también la fractura de JxC y la polarización contra Massa.

En este contexto tender puentes de moderación para que se reagrupen y encolumnen tras su candidatura los cambiemitas antikirchneristas, implica no atacar a Bullrich. Mostrar a los "halcones" que su objetivo es sanear la República y terminar con el kirchnerismo.

Ocurre que las contradicciones dentro de la alianza kirchnerista están en un punto de máxima tensión, sino por ideología (que también) por intereses. Intereses espurios principalmente. Por lo cual la derrota no será fractura en UxP sino fragmentación.

El espanto económico impulsa el voto a Milei tanto como lo contiene por el temor a la convulsión que puedan activar contra su gobernabilidad los sectores más radicalizados tras las fracturas cambiemita y kirchnerista.

De ahí la necesidad de ciertos guiños. Aunque puedan parecer concesiones a la casta.

A los tiempos del país convendría la definición presidencial en primera vuelta y no prolongar la incertidumbre con sus daños. Milei es el único con esa chance. 

Que lo logre dependerá de mostrar todo el tiempo hasta las elecciones el autocontrol de un estadista y su lucimiento en el debate. 

Por primera vez en la historia de los debates entre candidatos presidenciales este podría ser decisivo. Ello así porque el alto porcentaje de votantes que no acudieron a las urnas no necesariamente van a seguir la tendencia de los que acudieron a la gran encuesta que fueron las PASO. Ese voto es una incógnita de difícil resolución, que puede esperar hasta último momento para decidir su participación y sentido.

Veremos. Todo está en veremos.

Ariel Corbat, La Pluma de la Derecha,
un liberal que no habla de economía.


miércoles, 6 de septiembre de 2023

VICTORIA VILLARRUEL, EL RECONFORTANTE ABRAZO DE LA VERDAD



Perdura en mí la sensación de bienestar por haber participado del acto en homenaje a las víctimas del terrorismo castrista que tuvo lugar en la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires a instancias de la legisladora Lucía Montenegro y de la diputada nacional Victoria Villarruel.

La emoción del acto de homenaje a las víctimas del terrorismo en la Legislatura Porteña, se hizo notar en cada testimonio palabra por palabra. Algo tan sencillo como exponer un pesar y abrazar a quien lo sufre.

Ese era el fondo de la cuestión, el resto es anecdótico.
 
Era un deber de conciencia estar presente. Confieso que tenía que atender otros asuntos y no pensaba ir antes que se conocieran las amenazas de la izquierda, pero ante esa prepotencia totalitaria buscando prolongar la censura que el kirchnerismo impuso, a toda la sociedad desde el uso faccioso de los recursos del Esado para la desmemoria y el adoctrinamiento, debía ir.

Y anuncié que iría. Percibía, como escribí en Twitter, que iba a ser un día de gloria para la Derecha, y acertadamente me corrigió @jockerdigital diciendo "Más que para la derecha, para la ciudadanía honesta".

Fue, en efecto, una jornada de gloria para la ciudadanía honesta.

Ferrari, Villarruel, Saraspe, Montenegro, Larraburre.

Un respetuoso silencio que no pudo quebrar la gritería de la izquierda, acompañó la palabras de Lorenza Ferrari cuya hija Laura, estudiante de 18 años, murió en un atentado perpetrado mediante un coche bomba por Montoneros en 1975. Las de Graciela Saraspe, hija de Oscar, un trabajador asesinado por el ERP cuando coparon Santa Lucía, en 1974. Y las de Arturo Larrabure, hijo de Argentino del Valle Larrabure, el mártir del Himno Nacional, a quien los terroristas del ERP asesinaron con la impotencia de no haberlo podido doblegar luego de un año de secuestro y tortura, en 1974.

He ido a muchos actos por la memoria completa, organicé algunos, y se lo difícil que ha sido perforar el cerco de silencio mediático del relato oficial impuesto como verdad dogmática demonizando sin atender razones a quienes señalábamos sus contradicciones.

Por eso creo necesario destacar algunos nombres de quienes se mantuvieron firmes cuando la pelea parecía perdida: Cecilia Pando, Nicolás Márquez, Agustín Laje Arrigoni, Mónica Liberatori y tantos otros que supieron plantarse y sostenerse frente al embate de la desmemoria y el falseamiento histórico. Recuerdo especialmente el rostro ensangrentado de Fernando Siro como la cara misma de la Argentina agredida por la prepotencia intolerante de la izquierda.

Elena Cruz y Fernando Siro agredidos en 2003.

No fueron muchos, pero aquellos que en su determinación por la verdad nunca bajaron los brazos hicieron posible que la sociedad empiece a entender, aunque muy tarde, que desde 2003 fue estafada y robada por los mercaderes de los derechos humanos.

"Roban pero encarcelan" supo sintetizar hace ya mucho Jorge Asís el modus operandi del kirchnerismo para comprar la franquicia de los derechos humanos a la izquierda, con la misma claridad con la que señaló en estas circunstancias que era un error garrafal de la izquierda manifestarse contra el acto que organizaba Victoria Villarruel.

Todos advertimos, en este clima de final de época, que los de la izquierda tras años de hacer de idiotas útiles rentados para la corrupción del kirchnerismo, en su desconcierto por el fin de ciclo K no iban a dejar de ser idiotas útiles; no pueden evitarlo y lo fueron, gratis, para la tan demonizada Derecha.

Agradezco de corazón la idiotez de la izquierda por poner en boca de todos y en cada diario, radio o noticiero del país un acto que, como tantos otros, bien pudo haber pasado desapercibido.

Deberían ser nuestros agentes de prensa, tarea que nunca hicimos bien.

Les agradezco también que pusieran cerco a la Legislatura para impedir un acto que no pudieron impedir. Porque ver al zurdaje frustrado a los pies del General Julio Argentino Roca fue la más gráfica demostración de la situación; la postal del momento. 


La izquierda, que usa la democracia para atentar contra la democracia, es violenta y lo seguirá siendo; por eso rociaron con nafta a Lilia Lemoine, candidata de La Libertad Avanza, cuando concurría al acto. Arrojar nafta sobre alguien es, de mínima, una amenaza de muerte que evidencia en su crueldad un profundo desprecio por la vida ajena. Quedó clarísimo que no soportan la verdad, odian la Libertad y no son capaces de convivir democráticamente. Dos activistas fueron detenidos por la agresión, tenían preparadas dos bombas molotov.


Pero hartaron y ya no asustan. Muchos que antes no se atrevían a decirles nada, ahora alzan la voz cuestionando sus mentiras y engaños. Tal es el fastidio social para con la izquierda, anacrónica, violenta, totalitaria y parasitaria, que ya no tienen margen para volver a arrojar toneladas de piedras contra las instituciones republicanas, porque cuando arrojen la primera piedra la enorme mayoría de los argentinos desea y verá con beneplácito que la policía los reprima a palazos. 

Represión, en este fin de época, dejó también de ser una palabra prohibida.

Otro gran mérito de Victoria Villarruel al realizar el acto de homenaje a las víctimas del terrorismo castrista fue haber sacado la basura de debajo de la alfombra donde la escondía el kirchnerismo, y así quedó expuesta toda la intolerancia de la izquierda tira nafta y hasta la impunidad de criminales terroristas como Fernando Vaca Narvaja; quien tuvo el descaro, no sólo de pretender censurar el homenaje a sus víctima, sino de amenazar con más violencia y víctimas. En el colmo del sinsentido uno de los jefes montoneros del "animémonos y vayan", a los que nisiquiera les importaba la vida de la propia tropa, se presenta como "militante de DDHH". 


Que un terrorista montonero, esbirro de la dictadura castrista como Vaca Narvaja pueda impunemente hablar de "construir trincheras" es la más clara señal de todo lo que está mal en Argentina.

Terroristas montoneros hablando con la impunidad que les dio el kirchnerismo. Ahí lo tienen a Vaca Narvaja todos los progres y tibios que creen que no discutir el pasado puede garantizar algún futuro mejor.

Sepan que esta decadencia no es casual: un país que condena con saña a sus defensores entrega su futuro al enemigo. 

Hay que resolver el pasado para que nunca más sea de verdad nunca más.

"No pasarán", dicen los marxistas como ese asesino terrorista comandante de Montoneros.

Pero estamos pasando. 

Vamos a pasar.

Como siempre pasamos.

Hay vientos de Patria y Libertad.


Ariel Corbat, La Pluma de la Derecha,
un liberal que no habla de economía.








jueves, 31 de agosto de 2023

GUSTAVO "LACHA" LAZZARI, EL BELLO GESTO DE SU ÉTICA Y LA PRÉDICA DEL SENTIDO COMÚN



Los argentinos vamos pasando el tiempo que resta hasta las elecciones presidenciales con un extraño frenesí al revés que en lugar de acelerar parece ralentizar el paso de las horas. Aunque todo da vértigo falta mucho para el día del comicio, mucho más de lo que indica el almanaque. 

En mi vida como ciudadano, que inicie en 1983, no recuerdo otra elección que pueda ser comparada con el clima que envuelve a esta. Hay una marcada e inevitable virulencia verbal en esta campaña donde la gran protagonista es la incertidumbre. Incertidumbre política, incertidumbre de gobierno (no se sabe bien quién gobierna si es que alguien gobierna), incertidumbre económica, incertidumbre social y también incertidumbre moral. Una enorme incertidumbre moral.

En esa joya del cine nacional que es "Los muchachos de antes no usaban gomina", el personaje interpretado por Rodolfo Bebán describe una situación entre compadritos, por un asunto de polleras, diciendo: "Caballeros, hay tres perros para una salchicha, ¡se la lleva el que muerda más fuerte!".


Suelo bromear con que esa es la frase más romántica del cine argentino, pero ahora digo con toda seriedad que sirve como la más gráfica definición de lo que espera resolverse por los comicios a nivel nacional y bonaerense, que como veremos son situaciones similares pero muy distintas. 

En esta campaña a cara de perro todos obramos agresivamente, pero algunos medios y periodistas, como si 678 hubiera hecho escuela, llevan esa agresividad sin elegancia y caen en una obviedad tan burda que ni sirve para el fin que se proponen. 

Es el caso de La Nación + que claramente no es "tribuna de doctrina" como proponía el viejo diario en papel de Don Bartolomé Mitre, sino la tribuna donde Juntos por el Cambio y particularmente el PRO hace su proselitismo mediático carente de doctrina. Y no está mal que los medios y los periodistas tomen partido, lo que está mal es la subestimación intelectual del espectador, la falta de clase para argumentar con estilo.

Es lo que se vio el Lunes 27 de Agosto de 2023 en La Cornisa, programa que conduce Luis Majul. La diatriba contra Javier Milei y Victoria Villarruel, quienes integran la fórmula presidencial de La Libertad Avanza, era clara y groseramente el eje del programa sobre la pregunta/consigna: "¿Hay un pacto secreto entre Massa y Milei?". 


Afortunadamente para el buen gusto, la ética y el sentido común, Gustavo "Lacha" Lázzari era uno de los invitados.

Larga y reconocida es la militancia liberal de Lacha Lázzari, con hitos geniales como exponer las pesadas regulaciones estatales contando el traslado odisea de una bondiola desde Buenos Aires a la Capital, como si de cruzar el Muro de Berlín en plena Guerra Fría se tratara. 

En esta coyuntura política Lázzari apoya la candidatura presidencial de Patricia Bullrich junto a Ricardo López Murphy, quien, como he dicho reiteradas veces, es mi principal referente político aunque no siempre coincido con él. Es importante tener claro ese alineamiento porque subraya y da valor al gesto que motiva este artículo. 

Al ser entrevistado, Lázzari analizó y criticó duramente las medidas económicas de Sergio Massa como reveladoras de la miseria en que está la Argentina, dejando en ello esta frase para enmarcar: "El Estado está tan grande y tan desfinanciado que no le alcanza con comerse ricos, necesita comerse pobres, necesita comerse a toda la población".

Luego, en otro segmento del programa en el que también participaban Pola Oloixarac, autora de un artículo con el simpático titulo de "El profe loco y la barbie militar" y Laura Di Marco, expuso Lázzari su lectura sobre las PASO entendiendo que el día de la elección hablaron los pobres, "y vamos a suponer que Milei y Bullrich son las dos personas que disrumpen más el modelo económico, que es razonable. Si vos agarrás los municipios más pobres sacaron una primera vuelta entre los dos, quiere decir que los pobres votaron reforma económica, disminución de planes, y si bien ahora todos se baglinizan y todos arrugan en eso, la realidad es que yo sé lo que piensan cada uno y sabés lo que van a hacer". Y en esa línea de sentido común agregó: "Está claro que se aprobó una reforma económica, que la haga Milei, que la haga Patricia a mí me es irrelevante, pero bárbaro, adelante". 

Y aquí, con claridad didáctica APB*, sostuvo Lacha lo que sigue en el diálogo que transcribo: 

Lacha.- Ahora está la pelota en manos de este nuevo espacio, discutir bien temas importantes porque la Argentina toda la vida discutió bien temas estúpidos, ahora estamos discutiendo mal  temas importantes. Porque, a ver, si ponemos dolarización sobre la mesa, es un flor de tema muchachos, vamos a tratarlo bien. Ahora, hacés una pregunta y dice, no, me está operando, no hacés la pregunta y parece que lo estás atacando. No, pará...
Majul.- ¿Estás hablando de Milei, no?
Lacha.- No, no, no. De los dos espacios, de Patricia y de Milei, no tienen que pelearse por este tema. Como PYME, y ahora me vuelvo a poner el poncho empresario, nos quedan 110 días para que cambie el gobierno, ¿está? Las importaciones nos las dan a 150, flor de quilombo, pero ¿sabés lo único que puede pacificar estos 110 días? Patricia y Milei hablando correctamente.

Tras ello Pola Oloixarac puso en duda que Milei tuviera capacidad para conversar y tuvo el mal gusto de preguntar a Lacha como haría para "domesticar" para ello a Milei. Lacha volvió a mostrar clase respondiendo: "Yo no tengo que domesticar a nadie, no domestico ni en mi casa". 

Entonces tomó la posta de ataque Laura Di Marco afirmando que Milei "por alguna razón elige atacar a Juntos por el Cambio y no dice nada de Massa" y otra vez Lázzari puso las cosas en su contexto: "No sé porque lo elige, no estoy en la estrategia de él me gustaría tomar un café con él". Según añadió Di Marco, Milei elige criticar a Juntos por el Cambio por creer que Bullrich operó contra él antes de las PASO. Y otra vez contestó bien Lázzari: "Eso es una tontería, nadie opera contra nadie"; algo con lo cual coincido plenamente porque no es correcto llamar "operaciones", en la más negativa de sus acepciones, a cosas que no son otra cosa que rutina eleccionaria. 

Cuando escuché esas atinadas respuestas escribí en Twitter lo siguiente:

"Aplausos de pie para @lacha !!!

Bien por exponer ideas sin prestarse a la campaña sucia contra @JMilei  que en modo obsceno está ejecutando @majulluis"

Siguiendo el programa con su misma línea discursiva se puso el foco sobre Victoria Villarruel, refiriéndose a su padre y tío, ambos militares, con argumentos similares a los que, a través de impresentables como Horacio Pietragalla, esgrime el kirchnerismo para atacarla. Entonces volvió a hacer gala Gustavo Lázzari de su ética con la prédica del sentido común. Y subrayo, pudo cómodamente Lázzari obviar la cuestión, hacerse el distraído y centrarse en su rol de empresario PYME para explayarse sobre cuestiones puramente económicas, pero por aquella actitud de compromiso con las ideas que Silvio Maresca refería como el "bello gesto", eligió nuevamente poner las cosas en su lugar.

Explicó Lázzari que a 15 días desde las PASO tuvimos la primera semana hiperinflacionaria y la segunda con saqueos, un contexto en el cual mucha gente busca trabajo y no puede encontrarlo porque las 600.000 PYMES para generar 10 millones de puestos de trabajo en cinco años, de los cuales 1 millón es para sacar gente del Estado (ya que aunque todos estén blaglinizados y chamuyando hay que sacar un millón de empleados del Estado), necesitan que se termine este escenario de incertidumbre. "Por eso la enorme responsabilidad de Javier y de Patricia es dejar de tirotearse con estupideces, de que vos fuiste en los cuarenta... Disculpame, no hay que hablar de, te respeto enormemente, pero de los padres, los tíos (de Villarruel), no muchachos, acá hay una hiperinflación en ciernes, esto se prende fuego".

A mi gusto, su participación en La Cornisa fue, por mucho, la mejor presencia de Lacha Lázzari en un programa de televisión. Un grito ético en medio de la inmundicia, un bello gesto en la prédica del sentido común.

Y más allá de cortar el ataque contra la fórmula de La Libertad Avanza, dejó varias frases para tener presentes. Coincido mayormente con lo que supo expresar, aunque tal vez tengamos una lectura distinta sobre el Teorema de Baglini ya que yo no lo interpreto como algo negativo que signifique claudicaciones, sino simplemente responsabilidad. Las claudicaciones no son Teorema de Baglini, sólo son traiciones.

Obrar con responsabilidad nunca es una claudicación ni una traición, porque la responsabilidad no anula el objetivo, conduce a mejor alcanzarlo. Y por eso retomo ahora la mención al citado parlamento de Rodolfo Bebán en "Los muchachos de antes no usaban gomina".

Tanto en Nación como en Provincia de Buenos Aires hay tres perros para una salchicha, pero mientras la salchicha nacional se disputa a dos mordeduras, la salchicha bonaerense se define en una sola. 

En los dos casos compiten Unión por la Patria, Juntos por el Cambio y La Libertad Avanza.  A nivel Nacional el oficialismo pareciera (no hay nada definido) estar en una posición débil, que en caso de pasar a la segunda vuelta podría perder con cualquiera. Pero en Provincia de Buenos Aires no hay segunda vuelta, por lo que si los tres perros tiran su dentellada como en las PASO el kirchnerismo se perfila como seguro ganador. 

Eso plantea un dilema tanto para Néstor Grindetti como para Carolina Píparo, ya que si ambos mantienen su candidaturas prácticamente estarían garantizando la reelección de Axel Kicillof, quien por otros cuatro años al gobierno de la Provincia de Buenos Aires sería tan inconveniente para Patricia Bullrich como para Javier Milei si cualquiera de ellos asume la Presidencia de la Nación. 

Por lo tanto Carolina Piparo y Nestor Grindetti están en la encrucijada de elegir ser los dos que pierden con Kicillof o asumir que alguno debe ser héroe para que el otro gane. ¿Tendrá alguno tal grandeza de elegir el sacrificio para terminar con el kirchnerismo? Lo dudo, pero no pierdo las esperanzas que alguno elija la gloria para que no sean derrotados.

A nivel nacional la situación es similar pero distinta por la posibilidad de una segunda vuelta, y aquí es donde, aunque no votemos lo mismo, hago mías las palabras de Lacha Lázzari llamando a la responsabilidad de Patricia Bullrich y Javier Milei, porque si bien es comprensible que choquen al  tratar de captar para sí buena parte del electorado, también es cierto que cualquiera que gane necesitará del otro y no se puede seguir con estupideces. 

Aquí no se le pide a ninguno de los dos que baje su candidatura, eso lo definirá el electorado viendo si uno o ambos pasan a la segunda vuelta, pero sí cabe reclamarles que bajen decibeles para que las coincidencias de sus equipos técnicos -que existen- puedan eventualmente ser un acuerdo político de gobernabilidad más allá de la impronta del ganador.

Teorema de Baglini, bien entendido. Y por cierto, si Milei fuera Massa como tantos quieren imponer, entre otras muchas cosas no retuitearía Milei que Massa es robo. 


Finalizo bregando porque Javier Milei y Lacha Lázzari compartan ese café mencionado durante la entrevista, porque a todos los que estamos por la Patria, la República y la Libertad nos haría muy bien.

* APB = a prueba de boludos.


Ariel Corbat, La Pluma de la Derecha,
un liberal que no habla de economía.



LA SONRISA DE JAMES COBURN

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