domingo, 30 de octubre de 2022

DESPUÉS NO DIGAN QUE NO SABÍAN




DESPUÉS NO DIGAN QUE NO SABÍAN:



El 2023 gira en torno a la cuestión económica, pero para que otro gobierno pueda atender esa cuestión saliendo de la decadencia kirchnerista, será imprescindible fortalecer y activar pronto al sistema integrado de Defensa, Seguridad e Inteligencia para sostener la gobernabilidad.


Hoy somos un país tan ridículo que la facción en el poder dice no estar en el poder y que es hora de volver...


Tanto más ridículo cuando para el último retorno decían volver mejores.


Y en la apoteósis de lo ridículo la líder de esa facción actúa de víctima de su propio gobierno.


El combo de descomposición nacional que deja el kirchnerismo (inflación, inseguridad, pobreza, miseria, y fundamentalmente subversión cultural, además de un largo etc.) torna iluso pensar transformaciones sin enfrentar una fuerte y prolongada conmoción social agitada por los personeros del régimen. 


Dudo pues que los que entre 2015 y 2019 callaron cobardemente cuando la izquierda toda con sus orgas de DDHH reivindicó abiertamente a las organizaciones terroristas, los mismos que dejaron se apedreara a la policía durante cuatro horas en el Congreso, tengan lo necesario.


Ante la planificada destrucción del país que ejecuta el kirchnerismo, no queda margen para que le sucedan tibios e improvisados.


Se necesita convicción de Libertad y orden, con un PLAN de claridad conceptual y de método libre de progres oportunistas que la van de derechistas.


Guiar a la Nación Argentina, en la voluntad de ser y prevalecer, al destino marcado por el Himno Nacional y la Constitución Nacional, exige grandes sacrificios, lucha y pesares.


No hay remedio en los placebos. Y por cierto: tenemos plan.


Este comentario es técnico, no político.


Ariel Corbat, La Pluma de la Derecha.
Coordinador de Iniciativa I (Inteligencia para la Libertad)

sábado, 15 de octubre de 2022

LEER AL CHE GUEVARA: UN BREVE APORTE TÉCNICO AL ENTENDIMIENTO DE LA VIOLENCIA ARAUCANA


Para comprender la dinámica violenta de un conflicto como el del pretendido etnonacionalismo araucano en el sur de Chile y su propagación a territorio argentino, es preciso entrar en la mente del enemigo; esto es apartarse del enfoque limitado a lo que manda el deber ser en el orden jurídico que hace a la razón del Estado, como así también del pensamiento y valores de la Nación Argentina. 

Diagnosticado el conflicto como una "guerra de Inteligencia", es preciso pues un juego de roles, poniéndose en el lugar del enemigo para comprender sus acciones desde su propia perspectiva. Y como en esto no hay nada nuevo bajo el sol, aquí se está repitiendo el libreto de la guerra de guerrillas.

Más allá de lo que evidencia el discurso izquierdista en los activistas secesionistas, con consignas que hablan de antiimperialismo y anticapitalismo, tendiendo al odio racial y de clases y suponiendo que el pueblo araucano ha sido despojado de una independencia que nunca tuvo (dado lo primitivo de su cultura nunca llegó a constituir un Estado y ni siquiera un proto Estado), la guía para entender las acciones sobre el terreno es la misma seguida por los grupos guerrilleros  de izquierda, por eso es relevante observar la dinámica de los hechos leyendo a Ernesto Guevara, por lo cual cito en este artículo fragmentos de "El libro verde olivo".

El problema mapuche (araucano) no debería ser un problema, sencillamente porque si el Estado Argentino funcionara con un mínimo de coherencia la asimetría entre los medios estatales y la pretendida insurgencia secesionista sería tal que no quedaría margen para prolongar el conflicto.

Sin embargo, todo Estado en decadencia una de las primeras cosas que pierde es la capacidad de reacción y esa apatía, la confusión propia de un Estado bobo, le resta eficacia a la asimetría que formalmente impone el sólo inventario de sus medios frente a un agresor en principio insignificante.

Esa falta de determinación estatal es la que procura explotar el accionar guerrillero desde la estrategia definida por Ernesto Guevara con estas palabras: 

"Muerde y huye, espera, acecha, vuelve a morder y a huir y así sucesivamente, sin dar descanso al enemigo. Hay en todo esto, al parecer, una actitud negativa: esa actitud de retirada, de no dar combates frontales, sin embargo, todo es consecuente con la estrategia general de la guerra de guerrillas, que es igual en su fin último a la de una guerra cualquiera: lograr el triunfo, aniquilar al enemigo".

Vuelva a leerse el párrafo citado y préstese atención al énfasis de Guevara en señalar como objetivo de la guerra la aniquilación del enemigo: "aniquilación del enemigo" dice, no "aniquilación del accionar enemigo". Dejo al lector pensar todas las implicancias de esa afirmación en función del contexto histórico argentino, con las parodias de juicios a los vencedores del terrorismo castrista.

"Muerde y huye" es la idea en la mente de quienes dirigen el accionar terrorista mapuche, así venimos viendo usurpaciones de tierras, ataques contra civiles y fuerzas del orden, un operativo absurdo en el que sólo se detuvo a mujeres y niños (el Estado bobo que obra sin convicción ni Inteligencia), un presidente que no se sabe ni sabe qué representa y toda esa sucesión de hechos teniendo final, por ahora y sólo por ahora, en la reciente quema de máquinas viales (modalidad largamente utilizada en el sur de Chile).


La RAM, Resistencia Ancestral Mapuche, es el desprendimiento argentino de la CAM, Coordinadora Arauco Malleco, siendo claro que Facundo Jones Huala tiene por referente político y operativo a Héctor Llaitul, quien recibe directivas desde Cuba con financiación vía Venezuela. La presencia de viejos terroristas montoneros dando apoyo político y logístico a la ambición secesionista mapuche reafirma la dirección cubana de las acciones. Funcional además a los intereses chinos y lateralmente coadyuvante a la proyección británica sobre el Atlántico Sur.

Volvamos entonces a leer a Guevara: 

"Pensemos como podría comenzar un foco guerrillero. Núcleos relativamente pequeños de personas eligen lugares favorables para la guerra de guerrillas, ya sea con la intención de desatar un contraataque o para capear el vendaval, y allí comienzan a actuar. Hay que establecer bien claro lo siguiente: en el primer momento la debilidad relativa de la guerrilla es tal que solamente debe trabajar para fijarse al terreno, para ir conociendo el medio, estableciendo conexiones con la población y reforzando los lugares que eventualmente se convertirán en su base de apoyo".

El fragmento es por demás claro y revelador. La geografía montañosa en la que se manifiesta el accionar secesionista es muy propicia para maniobras de guerrillas. Es fácil esconderse, es fácil desplazarse, es fácil recibir apoyo logístico, es fácil atacar y replegar. Pero, exponencialmente, todo eso es todavía mucho más fácil porque el Estado no reacciona más allá de los hechos consumados. 

Sigue Guevara: 

"Hay tres condiciones de supervivencia de una guerrilla que comience su desarrollo bajo las premisas expresadas aquí: movilidad constante, vigilancia constante, desconfianza constante. Sin el uso adecuado de estos tres elementos de la táctica militar, la guerrilla difícilmente sobrevivirá".

Pensando como el enemigo es necesario aplicar esas tres consignas desde el despliegue propio para limpiar el terreno de subversivos. Y eso implica proactividad por parte del Estado. Una proactividad que no está en la mente ni el ánimo de la dirigencia política y que, como mucho, se manifiesta de manera oportunista en algunas voces que proponen respuestas efectistas pero que no servirían de nada por falta de claridad en los objetivos y métodos.

Fidel Castro y su horda comunista pudo imponerse al Ejército Cubano porque ese Ejército carecía de identidad, tradición y convicción, o sea era falto de toda iniciativa para vencer. Cuando los guerrilleros encuentran una resistencia bien plantada son sistemáticamente derrotados, como lo demuestra el fracaso del Che Guevara en Bolivia, la derrota de los "uturuncos" a manos de la Gendarmería Nacional y también la victoria de las Fuerzas Armadas sobre Montoneros, ERP y otras bandas de criminales marxistas en la Guerra Antisubversiva.

Luego es preciso comprender que la acción violenta tiene un correlato de acción psicológica que se da en el plano político cultural. Aún citando a Guevara por la claridad de lo táctico, su propio fracaso demostró a los teóricos marxistas que el foquismo militar es inviable sin la acción subversiva agitando todo conflicto al interior de la sociedad atacada. Guevara no supo apreciar las particularidades de Cuba con relación a países como la Argentina, por lo que dio una desmedida preponderancia al accionar militar en ámbitos rurales, pero a pesar de ello vislumbraba que:

"Naturalmente, cuando se habla de las condiciones para la revolución no se pueden pensar que todas ellas se vayan a crear por el impulso dado a las mismas por el foco guerrillero. Hay que considerar siempre que existe un mínimo de necesidades que hagan factible el establecimiento y consolidación del primer foco. Es decir, es necesario demostrar claramente ante el pueblo la imposibilidad de mantener la lucha por las reivindicaciones dentro del plano de la contienda cívica. Precisamente la paz es rota por las fuerzas opresoras que se mantienen en el poder contra el derecho establecido. En esas condiciones, el descontento popular va tomando formas y proyecciones cada vez más afirmativas y un estado de resistencia que cristaliza en un momento dado en el brote de lucha provocado inicialmente por la actitud de las autoridades".

Hay pues una deliberada intención de romper las bases de la convivencia pacífica instalando un relato de oprimidos que vienen a ser vengados. Para dar entidad a ese relato no alcanzan los panfletos que acompañan cada acción violenta, requiere un despliegue de medios culturales que Guevara no pudo imaginar en su tiempo. El accionar subversivo en el campo de la cultura falsifica la historia, confunde la memoria, agita la insatisfacción y sobre todo inyecta odios.

El odio como herramienta revolucionaria fue explícitamente señalado por Guevara: 

"El odio como factor de lucha; el odio intransigente al enemigo, que impulsa más allá de las limitaciones naturales del ser humano y lo convierte en una efectiva, violenta, selectiva y fría máquina de matar. Nuestros soldados tienen que ser así; un pueblo sin odio no puede triunfar sobre un enemigo brutal".

Conclusión

La mentalidad de los enemigos que planifican y ejecutan con pretexto mapuche este ataque contra la Nación Argentina es ideológicamente criminal, diametralmente opuesta a la mentalidad argentina, pero aún así es imperioso jugar y bien el juego de roles para pensando como piensa el enemigo anticipar sus movimientos, proyectados a largo plazo con una virulencia de espiral ascendente.

He omitido aquí tanto como he podido consideraciones políticas limitándome a la observación técnica, pero no puedo soslayar que la marcada debilidad que exhibe el Estado en Argentina es en esencia un problema político. Porque este conflicto en particular se afirma en las mismas causas por la que proliferan escenarios de Guerra Civil Molecular en todo el territorio argentino. 

El problema de fondo es político, por lo tanto, el comienzo de la solución también es político. Y sin esa resolución previa ningún conocimiento técnico será suficiente.


Ariel Corbat, La Pluma de la Derecha,
un liberal que no habla de economía.

viernes, 14 de octubre de 2022

ACASO

 

ACASO

 

Acaso...

Hermosa palabra,

la palabra "acaso"

 

Es esa llave que abre lo cerrado,

un tal vez, el quizás, una esperanza,

la tenue luz desafiando al ocaso,

la chance de acierto sobre lo errado

haciendo del destino adivinanza;

todo eso y más, es la palabra acaso.

 

Acaso...

Hermosa palabra,

la palabra "acaso".

 

Ariel Corbat, La Pluma de la Derecha.




martes, 27 de septiembre de 2022

SOBRE EL COMBATE Y LOS GENDARMES





En la reunión que registra esta foto, la entonces ministro  Patricia Bullrich, flanqueada por el Cte. Grl. Otero y por mí, ordenó que no se naturalice el disparar contra puestos de Gendarmería: "si los atacan respondan".

Puro sentido común.

Traigo este recuerdo para ayudar a comprender la razón por la que un puesto de Gendarmeria Nacional fue atacado e incendiado sin que los cinco efectivos afectados al mismo repelieran el ataque. Retirada que indigna a camaradas en actividad y retiro.

Para dejarlo claro: yo también creo que debieron combatir.

Pero hay un contexto condicionante que explica la conducta: gobiernan hoy los mismos que sostuvieron (y siguen sosteniendo) la opereta de la "desaparición forzada" del ahogado Santiago Maldonado.

El de Alberto de la Fernández no es un gobierno que comete errores, es deliberadamente un gobierno de traidores a la Patria que niega de plano cualquier posibilidad de una Argentina con sentido común. 

Téngase presente que Sabina Frederic como ministro de Seguridad lo primero que hizo fue intentar reactivar la opereta Maldonado, y que cuando los vecinos de Bariloche y Mascardi pedían que se ponga fin de las usurpaciones mapuches denunció penalmente a esos vecinos.

Y por si eso no fuera bastante indicativo del contexto adverso al cumplimiento del deber, le sucede en el cargo Aníbal Fernández, quien en una de sus primeras actuaciones negó cooperación a la Provincia de Río Negro para enfrentar este mismo problema.

Bajo este gobierno corrupto, criminal y comunista, otro muerto en otro enfrentamiento con terroristas mapuches no sería el comienzo de una operación para aniquilar el accionar subversivo: sería excusa para hacer más explicito aún el apoyo gubernamental a los secesionistas.

Hoy el Estado está en manos de traidores a la Patria que se mantienen por la inédita pasividad del conjunto de la sociedad.

Cualquier otra generación de argentinos ya hubiera derrocado a este régimen infame.  

Así que no son esos 5 gendarmes. TODOS ESTAMOS EN FALTA.


Ariel Corbat, La Pluma de la Derecha,
un liberal que no habla de economía.

viernes, 2 de septiembre de 2022

FERIADO POR "ATENTADO", EL SHOW DEBE SEGUIR...

 


Raro el "atentado" contra CFK. 

Despierta todas las dudas porque al kirchnerismo no se le puede creer nada y están empeñados en instalar la épica de una Cristina Fernández providencial, o sea que el relato será que no le entran las balas por designio divino.

De movida surgen dos consideraciones obvias sobre el "atentado":

1.- Falló la custodia, cuyo trabajo cabe reconocer que es sumamente difícil dadas las características del personaje y la circunstancia del show de la militancia, armado a su alrededor como estrategia política de defensa de la corrupción e impunidad, ante una seria acusación penal de 12 años de prisión.

2.- La militantes kirchneristas como "soldados" de la jefa son tan inútiles como era de suponerse.

3.- Aunque muchos van a callarlo por "corrección política", de no haber convocado Cristina Fernández a que su casa sea punto de encuentro masivo de la militancia kirchnerista, ningún atacante podría aprovechar el tumulto para eludir la custodia y acercarse a una posición de tiro a quemarropa.

Y sobre llovido mojado, llegó el discurso de Alberto de la Fernández, del quien sólo se podía esperar lo mismo de siempre: una vergüenza que por desgracia no es ajena para los argentinos. Los conceptos hilvanados en su mensaje merecen no ser pasados por alto.

El hecho más grave desde 1983 a hoy no ha sido un disparo que no fue.

Recuerdo, por ejemplo, el ataque terrorista del MTP al cuartel de La Tablada con disparos, muertos y heridos reales.

Pero no recuerdo que Alfonsín declarase feriado.

El discurso de odio que Alberto de la Fernández endilga a "diferentes espacios políticos, judiciales y mediáticos de la sociedad argentina", es entera obra del kirchnerismo que exacerba la lógica amigo/enemigo desde el año 2003 como herramienta totalitaria.

Por esa misma razón la paz social no la altera el supuesto intento de un asesino amateur y torpe, es el kirchnerismo con métodos de fines orwellianos el que desde 2003 daña las instituciones, degrada la cultura y conduce a un punto de quiebre la paz social en Argentina.

Una vez más, en su sobreactuación, el títere que hace las veces de presidente de la Nación se atribuye facultades que no tiene, indicando a la jueza del caso cómo debe proceder. Y ese tipo se dice "profesor de Derecho Penal"...

El feriado decretado lejos de contribuir a la paz social, pone en evidencia -una vez más- el uso faccioso de los recursos del Estado al pretender crear las condiciones para un show de "solidaridad" con la vicepresidente.

A diario las noticias policiales dan cuenta de habitantes que sufren situaciones mucho más violentas, que en ocasiones se cobran sus vidas y casi siempre sus bienes. Pero nunca la casta política se horroriza por ello, ni frena el país para solidarizarse con las víctimas.

Por caso, no hubo discurso presidencial sino un lamentable silencio (acaso cómplice) cuando el pasado mes de Julio, a 20 km de El Bolsón, Pablo Conti fue atacado por el terrorismo mapuche en un incendio que se atribuyó la RAM y le causó quemaduras en 20% del cuerpo.

Miente el seudo presidente cuando afirma que el gobierno tiene el firme compromiso de trabajar para vivir en democracia y paz.

El kirchnerismo para su proyecto totalitario de corrupción estructural no quiere República, democracia, ni paz: quiere fanáticos obedientes.

Por todo lo expuesto, como ciudadano repudio la indigna puesta en escena montada por el gobierno a partir del dudoso "atentado".

No me solidarizo con la vicepresidente, como manda la "corrección política" de los progres, porque como siempre elijo la Patria.


Ariel Corbat, La Pluma de la Derecha,
un liberal que no habla de economía.

miércoles, 24 de agosto de 2022

LA EVOLUTIVA DE LA CORRUPCIÓN ¿y dónde están la reservas morales del país?





La corrupción tiene una dinámica evolutiva, en virtud de la cual nunca se detiene por sí misma.

La corrupción policial, por ejemplo, comienza con la apatía, el desinterés de mirar para otro lado, pero luego el que mira para otro lado empieza a cobrar por mirar para otro lado, después el sobornado se asocia al delito justificándose en la necesidad de mantener ciertos límites y finalmente involucrándose de lleno aspira a dirigir la actividad criminal.

Con la política pasa lo mismo pero con una mayor impunidad, porque si se percibe rápido la corrupción policial en hechos de la vida cotidiana, los estragos de la corrupción política se perciben tardíamente y vienen encubiertos de mil maneras. Ocurre que la policía tiene algún poder pero no es el poder, como sí lo es la política por definición.

Ese proceso de corrupción política, si no es detenido por fuera de la política, entiéndase Poder Judicial cuando existe y es independiente, ciudadanía cuando tiene conciencia cívica, FFAA cuando tienen patriotismo, o cualquier otro estamento de la sociedad que con capacidad de reacción obre, aunque a muchos no les guste la expresión, como "reserva moral del país", no se detiene si no encuentra frenos. 

Y el resultado no puede ser bueno, el caso argentino revela esa evolución desde 1983. Una democracia sin conciencia nacional, subvertida en su razón de ser, llevó apatía a la ciudadanía  hasta calificar como democracia fallida, deviene cleptocracia y régimen de casta donde la corrupción pasa a ser abiertamente la bandera de la facción gobernante, tanto así que ante fundadas acusaciones de corrupta Cristina Kirchner se defiende (o algo así) diciendo que su marido, que la antecedió en la presidencia era todavía más corrupto; con lo cual la democracia fallida se encamina a un Estado fallido, con opciones duras por delante, más de lo mismo, dictadura, anarquía o revolución. 

La gravedad de un gobierno que milita la corrupción fue magistralmente descripta por George Orwell en sus dos más conocidas novelas: "Rebelión en la granja" y "1984", y ninguna de ellas tiene un final feliz. 

Y ese es otro acierto de la pluma de Orwell, porque la corrupción sólo genera más corrupción e infelicidad. Las citadas novelas son la explicación del kirchnerismo, como proyecto totalitario de corrupción estructural, desde antes que exista el kirchnerismo.

Sucede que la corrupción puede adoptar distintos nombres y disfraces, pero siempre es la misma ambición encarnada en personas de ocasión por quedar por encima de la ley, impune y decidiendo sobre la honra, vida y fortuna de los demás.

La pregunta que debemos formularnos es si esta Argentina de instituciones carcomidas por la corrupción, de corrupción consciente militada políticamente, puede tener un final distinto al de las novelas de Orwell.

En la película Calígula la escena más pornográfica no es ninguna práctica sexual, sino la sumisión política al emperador demente ante el que todos berrean como ovejas. Hoy Argentina se parece bastante a eso. 


Vuelvo entonces a la pregunta que sugiero formularnos y me doy cuenta que la respuesta dependerá de encontrar o no alguna reserva moral que subsista a pesar de la putrefacción presente.

Supongo que de existir esas reservas morales no están concentradas en ninguna institución en particular, sino dispersas y desorganizadas, ejerciendo actos individuales de resistencia. El punto es si se las podrá reunir y coordinar para que la única salida no sea por Ezeiza.


Ariel Corbat, La Pluma de la Derecha,
un liberal que no habla de economía.

LA SONRISA DE JAMES COBURN

LA SONRISA DE JAMES COBURN