domingo, 26 de junio de 2022

OTOÑO


OTOÑO

Ya dibujan las ramas
derrames al ojo del cielo,
el frío en el otoño
es más frío que en el invierno,
porque trae añoranzas 
como lágrimas escarchadas
al dejar en el suelo
secas las hojas y esperanzas.
Lejos la primavera,
con todo un invierno por medio,
su espera desespera
y más, cuando nada se espera.

Y sin embargo, sueño,
con la canción que anhelo
que el árbol será leño,
y el leño será fuego,
para entibiar el cielo
y despertar a Febo.

Ariel Corbat, La Pluma de la Derecha.



lunes, 20 de junio de 2022

SOLEDAD DE MUCHOS







SOLEDAD DE MUCHOS

De tanto buscar
ya no sé qué busco.
De tanto esperar
ya no sé qué espero.
Ya leí los libros,
esos libros claros,
y lo que he jurado
no lo he olvidado,
sólo que varado
perdido en la nada:
¿dónde están los míos?
Veo al enemigo.
Contando las balas
pienso en inmolarme
y algunos llevarme.
¿Dónde están los míos?
¿Dónde están los míos?
Tal vez si hago ruido,
mucho mucho ruido,
aunque yo me muera
ya vendrán los míos.
Solo, con mi muerte
que cuenta las horas
sonriendo a la suerte.
No es tierra de nadie,
es nuestra por sangre,
somos argentinos
o acaso lo fuimos.
¿dónde están los míos?
¿Dónde están los míos?
¿Y por qué esta nada?
¡Hey! ¿Dónde los míos?
¿Dónde están los míos?

Ariel Corbat, La Pluma de la Derecha.

viernes, 17 de junio de 2022

"NEONAZI" (la palabrita de la izquierda para asustar progres y desprevenidos)

 



"Neonazi" llama Página/Bolche a mí amigo Carlos Pampillón denunciado por la APDH.

Pampillón fundó RENACER, un partido político que brega por la irrestricta supremacía de la Constitución Nacional. 

Llamarlo "neonazi" es lógico para los que mienten 30.000 desaparecidos. Son los mismos que llaman "víctimas" a los terroristas.

¿Y por qué denuncia la APDH a Pampillón?

Lo denuncia por haber señalado en términos fuertes que el etnonacionalismo mapuche debe ser combatido, pero que como el gobierno no lo hace porque desprecia la Constitución Nacional  debemos hacerlo individualmente. Coincido.

"Bajen, escupan y quemen toda bandera mapuche que vean en la región", dijo Pampillón.

Y la frase tiene contexto. Todos vemos ese distintivo enemigo flamear en acciones delictivas protagonizadas por activistas de izquierda que desconocen la soberanía de la Nación Argentina.

El trapo al que llaman "bandera mapuche" además de ser una falsedad histórica, representa acciones que atentan contra la soberanía de la Nación Argentina (Leer "CUANDO QUIEREN CAMBIAR BANDERAS POR TRAPOS").

Cualquiera que niega la existencia de la Nación Argentina es enemigo. 

En este contexto de país que desde hace décadas es gobernado para llevarlo a su extinción,  LA PASIVIDAD DEL GOBIERNO hace evidente, llamando mapuches a los araucanos, la intención deliberada de construir un relato etnonacionalista que justifique el terrorismo de la CAM/RAM.

La violencia en Araucanía y la pretensión de replicarla entre nosotros -fundada en la falacia de haberle robado la Patagonia a los "mapuches"- tiene la finalidad de socavar las soberanías de Chile y Argentina.

Y otra vez es Cuba, que dirige y financia vía Venezuela.

Para cerrar con brevedad omito enumerar los conocidos actos de gobierno que indican la traición a la Patria en complicidad con el etnonacionaismo mapuche.

Y digo: si el Estado Nacional no sirve para mantener la Bandera en su lugar, deberemos sostenerla vos y yo.

Ariel Corbat, La Pluma de la Derecha,
un liberal que no habla de economía.

martes, 7 de junio de 2022

Una movida interesante: CENTRO CULTURAL KYLE RITTENHOUSE.


El surgimiento en La Plata del "Centro Cultural Kyle Rittenhouse" es el acto intelectual más disruptivo, contestatario, reaccionario, satírico y clarificador de esta Argentina precipitada por el régimen kirchnerista a la decadencia institucional, cultural e intelectual.

1) Comienzo diciendo que celebro la absolución de Kyle Rittenhouse, tanto como repudio a los farsantes que hacen las veces de jueces en nuestro país y que, entre otras aberraciones, condenaron a 25 años de prisión a un policía rosarino por abatir dos delincuentes.

2) No tengo idea quienes son los que abrieron el Centro Cultural Kyle Rittenhouse y tampoco importa.

Al margen de ellos y sus intenciones, lo que interesa es analizarlo como fenómeno que deja aflorar la contradicción y odio del discurso zurdo/progre dominante.

3) Lo primero que evidencian las críticas es la hipocresía, porque que en La Plata donde desde la Universidad se rinde culto al terrorista Rodolfo Walsh, se escandalicen por un Centro Cultural que lleva al nombre de un absuelto en juicio, es sin dudas sarasa de hipócritas.

Lo segundo en evidencia es la falsedad del tan mentado respeto progre por la diversidad, que sólo tolera la diversidad obediente dentro de la izquierda. 

Porque los zurdos pueden decirse anticapitalistas pero si los del CCKR se dicen anticomunistas los tildan de nazis.

Los mismos que niegan sea Cuba una dictadura, acusan de "negacionistas" a los que llaman terroristas a los terroristas "desaparecidos".

Que los zurdos/progres sean afirmacionistas de mentiras (como esa de 30.000) no convierte en "negacionistas" a los que dicen la verdad.

Y la intolerancia zurda cuando cualquiera se declara antiideología de género.

Resulta cómico leer en Twitter los descalificativos que por ello los zurdo/progres -supuestamente no homofóbicos y tolerantes- dedican a los miembros del CCKR, amenzas de muerte incluidas.

5) El CCKR se dice espacio cultural/politico de carácter anti-comunista y anti-ideologia de genero por la libre portación de armas y fiestas de punk rock.

Lo llamativo es tanto revuelo.

Con muy poco pusieron al zurdaje a la defensiva: interesante fenómeno.

Quizas se esté viendo que en la Argentina K, subvertida, dañada institucionalmente, degradada en su cultura y que exhibe miseria intelectual, el discurso hegemónico se agotó. 
Pareciera que pueden contener desde el Estado a la política formal, pero no a las barras de la esquina.

Ariel Corbat, La Pluma de la Derecha,
un liberal que no habla de economía.

miércoles, 27 de abril de 2022

¡DISPAREN CONTRA MILEI!

Operaciones de acción psicológica: la analogía en la que nadie repara:

PRETENDEN DESACREDITAR A JAVIER MILEI EN ARGENTINA COMO LO HICIERON CON OSCAR PÉREZ EN VENEZUELA.


Cuando en Venezula se sublevaba el policía Oscar Pérez llamando a levantarse contra la dictadura chavista, e invocando el derecho constitucional a la desobediencia civil atacaba en helicóptero muchos opositores a Maduro le negaron apoyo. 

Lo que ocurrió fue que el régimen chavista supo explotar la cobardía de la oposición lanzando un rumor que sirviera de justificación a esa cobardia. 

Fue una rápida acción psicólogica pergeñada en La Habana para neutralizar a quien era una amenaza real. De ese modo pudieron perseguirlo con todos los recursos de un Estado totalitario sin que la "oposición" jugara otro rol que el de mantener a la población obediente.

Creyeron los dirigentes opositores, porque así quisieron creerlo, que Pérez era un montaje de la dictadura para identificar y luego reprimir a los que osaran levantarse. Y lo dejaron solo en su alzamiento contra el castrochavismo.

En este punto es importante comprender y subrayar como la lógica orwelliana de los gobiernos comunistas, la constante mentira, termina confundiendo a los tibios bienpensantes de la democracia que -atrapados en la corrección política- se tornan incapaces de diferenciar mentira de verdad. Así las mentiras, que para cualquier gobierno republicano que incurriera en ellas lo llevarían a su final, son por el contrario lo que permite conservar el poder a dictaduras comunistas.

Cercado y resistiendo hasta las últimas consecuencias, la heroica muerte de Oscar Pérez desmintió el rumor. Pero no sólo eso. Tan bien operó la satrapía las vacilaciones y temores de los "opositores" que además de matar a Pérez dejó a esa oposición en la evidencia de haber abrazado una mentira, con el consiguiente efecto de desánimo en  la parte de la población que esperaba señales para levantarse. 


Si algo aseguró la permanencia de Maduro, fue esa pusilánime cobardía de una seudo dirigiencia democrática, sin ninguna convicción para enfrentar al régimen con algo más que súplicas para que voluntariamente los cubanos les devuelvan la democracia a los venezolanos.

La acción psicológica, como la guerra, se sirve del engaño para explotar las debilidades de conjuntos humanos, sea un ejército enemigo, una ciudad sitiada o esclavos, y ello  desde mucho antes de Sun Tzu y la psicología. 

Tarde, cuando ya era irreparable, descubrieron los opositores que habían contribuido por sus vacilaciones a eliminar la única amenaza real a la continuidad de la dictadura, porque la democracia no se recupera de manos comunistas creyendo a los comunistas. 

Por ese entonces, los argentinos nos reíamos a diario de las estupideces que decía Nicolás Maduro, estupideces al mismo nivel de las que hoy dice Alberto de la Fernández, el títere de Cristina Fernández que hace las veces de presidente. 

No es casual ningun parecido entre la decadencia venezolana y la argentina.

Y tampoco es casual que ante la amenaza a la casta política que empieza a proyectar en las encuestas Javier Milei como candidato presidencial en 2023, el régimen kirchnerista pretenda instalar la sospecha / rumor / creencia que lejos de ser lo que Milei dice ser sea un aliado de Cristina Fernández.


Los asusta que el disruptivo discurso de Javier Milei, a favor de la Libertad contra los privilegios del régimen K y la casta política, ya supere la captación movilizante de la rebeldía juvenil. Aún con las obvias dudas sobre su temperamento y capacidad de liderazgo para llegar al 2023 con un armado político bien organizado, la alternativa Milei ya no es la pintoresca reacción de jóvenes estudiantes universitarios: está en todos los sectores, como el hartazgo mismo.

El libreto cubano aplica aquí, como hizo en Venezuela, por la cobardia de los que dicen querer cambiar sin nunca animarse a hacer lo necesario y de los puristas de lo ideal que no aceptando nada menos que la excelencia se condenan a vivir bajo el eterno gobierno de los peores.

El paralelo es evidente, tanto en el caso de Milei como del patriota venezolano Oscar Pérez, el gobierno de los mentirosos señala a su enemigo real para que presurosamente vaya la "oposición" a neutralizarlo. Y todo vale para desacreditarlo. La maniobra gubernamental es instalar cualquier sospecha para lograr la paradoja del llamado "Efecto Blumberg": que quienes viven mintiendo, a nivel de obscenidades como la morbosa falsedad de los 30.000 desaparecidos, obras que nunca hicieron y un interminable etcétera, puedan descalificar las verdades de otros por alguna nimiedad. 

Y es que llega un punto donde el mentiroso en beneficio propio dice la verdad sabiendo que no le van a creer, como hizo Maduro con Pérez, como hace Cristina Fernández con Milei.

Funcionó en Venezuela contra Oscar Pérez y podría funcionar en Argentina contra Javier Milei porque imperan las mentiras del régimen y los cobardes -que son muchos- creen suponiendo a todos de su misma condición que nadie se anima ni animará a disputarle el poder real a Cristina Fernnández.

Así, todo lo que Milei haga o diga será puesto bajo la lupa de la sospecha, hasta el llevar un chaleco antibalas como el que no llevaba Jair Bolsonaro cuando fue apuñalado. Y todo es todo, lo que sirva para socavarlo conforme al interés o prejuicio dominante de cada grupo en el que despierte atención.

Acaso, hermosa palabra la palabra "acaso", años atrás cuando creíamos que el 2015 era la última oportunidad para recuperar la República y salvaguardar con ella a la Nación Argentina estábamos en lo cierto. Y esa oportunidad se desperdició  con el interregno macrista. Hoy día Argentina no tiene ninguna chance; hay que inventarla, y no la vamos a crear haciendo más de lo  mismo con el elencto de siempre. 

No tenemos nada que perder, por ahora la Patria y la Libertad son meros anhelos que obstinadamente unos cuantos nos negamos a descartar, entonces: ¿miedo de qué?

Es Milei.

Ariel Corbat, La Pluma de la Derecha,
un liberal que no habla de economía.

viernes, 22 de abril de 2022

DETRÁS DE LOS "MAPUCHES"





Reiteradas veces he advertido que el conflicto mapuche es ficticio, lo real es el uso del resentimiento araucano por parte del castrismo en una guerra de Inteligencia que tiene por objetivo socavar la soberanía de Argentina y Chile, porque los comunistas no quieren naciones democráticas ni personas libres.

Desde luego el tratamiento de la cuestión a uno y otro lado de la Cordillera es y debe ser distinto, porque los araucanos no califican como pueblo indígena argentino en los términos en que la Constitución Nacional, a través del Art. 75 Inc. 17, indica que corresponde al Congreso de la Nación: "Reconocer la preexistencia étnica y cultural de los pueblos indígenas argentinos".

La pretensión etnonacionalista mapuche, que supone desconocer la soberanía de Chile y Argentina al reclamar el reconocimiento de un territorio binacional al que denominan "wallmapu", no soporta el rigor histórico, es una construcción caprichosa, un relato ficticio que parte de atribuir a los araucanos un status de nación independiente que nunca tuvieron (leer "CUANDO QUIEREN CAMBIAR BANDERAS POR TRAPOS").

Además, los araucanos no son, como supone la palabra "mapuche" brotes de la tierra surgidos de la araucanía, llegaron allí queriendo escapar del dominio Inca primero y del español después, de ahí la palabra "huinca" cuyo significado es nuevo inca. Y en ese constante escapar hacia el sur nunca se asentaron en un territorio, por ende no desarrollaron una cultura civilizada como muy bien supo explicarlo el historiador chileno Sergio Villalobos. 



El relato ficcionado de la existencia de un pueblo mapuche viviendo bajo una cosmovisión de completa armonía con la tierra es tan falso como suponer que el Az Mapu, conjunto de reglas que regian la vida de los auraucanos para mantenerlos en estado nómade y salvaje, fuera algo más que un esbozo de orden jurídico primitivo.

En esta Argentina decadente, indefensa, insegura, carente de servicios de Inteligencia y gobernada por un régimen kirchnerista que destruye tanto la República como compromete seriamente la soberanía nacional, el nivel alcanzado de daño institucional, degradación cultural y miseria intelectual permite que lo grotesco cobre identidad (leer "AMBICIONES MAPUCHES EN LA ARGENTINA GROTESCA"), sólo así se explica que se haya dejado crecer como un problema real algo que nunca lo fue y que está resuelto desde que la Nación Argentina puso fin a los malones.

Y así, de forma absurda, el problema inventado que dejaría de existir con un mínimo de racionalidad al gobierno del Estado Argentino sigue creciendo.

La existencia del "costo mapuche" como práctica extorsiva impuesta a la producción petrolera, la permante amenaza de usurpaciones con la complicidad del gobierno nacional arrancando concesiones a los gobiernos provinciales, la existencia de vecinos que en zonas rurales ante el desamparo del Estado organizan autodefensas, el constante y sistemático desprecio por la Constitución Nacional en la casta política, son factores de conflictividad que combinan de manera peligrosa con lo que signfica el gobierno del comunista Boric en Chile. 

En este contexto, el terrorismo etnonacionalista araucano, financiado por Venezuela y dirigido por Cuba, es un instrumento eficaz para explotar las contradicciones de dos países que no han sabido poner fin a la subversión cultural que los corroe ideológicamente y los debilita tanto moral como materialmente.

El esfuerzo por hacer que, socavando su cultura, Argentina y Chile vayan perdiendo su voluntad de ser y prevalecer, deja ver al elemento activo en el escenario y a la mano inmediata que lo dirige, pero en esta como en toda guerra de Inteligencia hay otros intereses que operan con mayor discreción y acaso, hermosa palabra la palabra "acaso", con mayor eficiencia. Por caso, que el Financial Times proponga que el Reino Unidos levante el embargo militar contra Argentina y reduzca tropas en Malvinas, pareciera buena noticia, pero no lo es: certifica el nivel de insignificancia alcanzado por Argentina como país tan indefenso que no califica ni para amenaza potencial de los usurpadores.

Los argentinos debemos volver a ser argentinos antes de convertirnos en una gran toldería. El sentido del deber ser sigue ahí, señalado en la historia por la gloriosa Generación del 80 y su abanderado: Julio Argentino Roca.





Ariel Corbat, La Pluma de la Derecha,
un liberal que no habla de economía.



miércoles, 20 de abril de 2022

¿QUÉ POLICÍA QUEREMOS LOS ARGENTINOS?

DEBATES QUE HAY QUE PLANTEAR.

Si no somos capaces de resolverlos seguiremos como vamos...





Sostengo que quien inicia una acción delictiva debe ser considerado responsable por todas las consecuencias de esa acción, incluida su propia muerte.

La condena a 25 años al policía rosarino que mató 2 delincuentes ratifica que se necesita modificar ley y asentar jurisprudencia.

En caso del policía Luciano Nocelli muestra que la balanza de la Justicia está inclinada para el lado de los delincuentes, y con la venda corrida.

Lo condenaron por perseguir y abatir a dos delincuentes que venían de robar, lo condenan por matar al que hirió a su compañero.

Lo que se pretende con fallos semejantes no es proteger a la ciudadanía de los abusos policiales, es proteger a la delincuencia privilegiando los derechos de los que se ponen fuera de la ley, desconociendo los de sus víctimas y de los funcionarios policiales que deben reprimir.

Sí, dije que el deber es "REPRIMIR". Represión, lejos de ser mala palabra, es lo que se espera del Estado frente a los delincuentes. Proveer a la defensa común y consolidar la paz interior asegurando los beneficios de la Libertad exige que se reprima al delito.

Fallos como el que comento pretenden policías inhumanos, perfectos, infalibles, poco menos que un Robocop despojado de defectos. Y lo único que logran es acentuar y extender la imperfección, que los policías duden, miren para otro lado y dejen la calle a la delincuencia.

No es razonable un Estado bipolar que por un lado combate el delito y por otro lo fomenta, facilita y garantiza. Hay en esto una cuestión cultural, de la que son parte la ley, la jurisprudencia, los saberes y creencias de la calle. Y la política. Rosario es un claro ejemplo.

Hace años vengo explicando que el principal problema de la Seguridad en Argentina es el incumplimiento deliberado de la Constitución Nacional. Porque la Seguridad Interior consiste en garantizar el estilo de vida propiciado por la Constitución Nacional, y ninguna otra cosa.

Y ese estilo de vida propiciado por la Constitución Nacional es incompatible con la indiferencia que dejó crecer la corrupción y el narcotráfico, como también es incompatible -hay que decirlo- con la adoración del criminal comunista Ernesto Guevara que se practica en Rosario.

En el trabajo policial el cumplimiento del deber es una franja fronteriza entre ley y delincuencia, a menor zonas borrosas en ella más efectiva será la protección de los honestos. 

Necesitamos pues una política de Seguridad Interior que afirme la convicción sobre las dudas.


Ariel Corbat, La Pluma de la Derecha,
Coordinador de Iniciativa L (Seguridad para la Libertad).

LA SONRISA DE JAMES COBURN

LA SONRISA DE JAMES COBURN