lunes, 18 de enero de 2021

SER NACIÓN O SER BASURA, ESA ES LA CUESTIÓN



En el marco del esfuerzo kirchnerista que como gobierno de la delincuencia, por la delincuencia y para la delincuencia busca asegurar la impunidad de Cristina Fernández de Kirchner y accesoriamente beneficiar a otros políticos corruptos sobre los que pesan procesos penales y condenas judiciales, tales como Amado Boudou y Milagro Sala, organizaciones de izquierda totalitaria como la Tupac Amaru y La Cámpora, protagonizaron el sábado 16 de Enero de 2020 un "basurazo", consistente en arrojar bolsas cargadas de basura contra el Palacio de Tribunales asiento de la Corte Suprema de Justicia de la Nación.


Está claro, en la gráfica inmundicia del modo de protesta elegido, que el kirchnerismo se expresa haciendo lo que mejor sabe hacer: convertir a la Argentina en un basural. 


Para la militancia kirchnerista, sea de escritorio o calle, cualquiera de las conductas tipificadas como delitos por el Código Penal son "lawfare" cuando algún fiscal o juez osa reprochar la corrupción del régimen. Y en esa pretensión de inmunidad, de doble estándar en relación al resto, brota la lógica amigo/enemigo exacerbada a partir del 2003, en la vieja variante que reza "para el enemigo ni justicia". Porque al modo de los eslóganes de "1984", cuando los kirchneristas dicen que "La Patria es el otro", lo que en verdad están diciendo es que odian tanto a la Patria como a los otros. 

En ese odio se explican tanto los bolsos con dinero de la corrupción como las bolsas de basura, lo que se llevan y lo que dejan.


Ernest Renan expuso en la Sorbona (1882) que una Nación es una comunidad espiritual, basada en tener glorias comunes en el pasado y una voluntad común en el presente; es decir la creencia de haber hecho grandes cosas juntos y querer seguir haciéndolas todavía. He ahí, en esa proyección, las condiciones para ser un pueblo.

Adhiero al concepto. Tanto adhiero que no puedo evitar señalar que esa definición pudo aplicarse a la Nación Argentina en el pasado, pero no en el presente. Al interior de la Nación Argentina siempre ha habido facciones, a veces enfrentadas a muerte, pero aún así había un contexto de identidad que daba a la violencia el carácter de lucha intestina, de guerra civil y fratricidio. Bajo el régimen kirchnerista, en cambio, lo que ha evolucionado no ha sido una facción interna sino algo conceptualmente opuesto, ajeno y negador de la argentinidad.

El proceso de "reconciliación" intentado por Presidente Menem en la década del 90 fue el último y resultó a la postre tan fallido como el intento democrático iniciado el 14 de Junio de 1982. 

Y hoy la reconciliación roza lo imposible, más imposible que cavar trincheras, porque no puede haber futuro acordado en común con corruptos y comunistas.

Aquí, kirchnerismo mediante y en la ambición de imponer un proyecto totalitario de corrupción estructural, como el que George Orwell imaginó en "Rebelión en la granja" y "1984", se ha ejecutado un acelerado proceso de desmemoria colectiva y adoctrinamiento que, imponiendo la lógica amigo/enemigo en todos los aspectos de la vida, ha dividido hasta el absurdo el pasado y el presente, por lo que no hay un futuro donde el "nosotros" incluya a ellos y a los míos.

Ser argentino es otra cosa, otro ser, otro deber ser, distinto al de cualquier proyecto totalitario; y yo quiero ser argentino como eligieron serlo los revolucionarios de Mayo, los constituyentes de 1853/60, la Generación del 80 y como ellos mis abuelos y mis padres.

¿Quién quiere compartir futuro con gentuza que se manifiesta arrojando basura para reivindicar a delincuentes? 

Yo no. 

No reconozco en esa mugre a ningún integrante de la Nación Argentina. No acepto ningún "nosotros" con ellos. No son mis compatriotas, no son Patria, ni Libertad, ni República.   

Son el enemigo.


Ariel Corbat, La Pluma de la Derecha, 
un liberal que no habla de economía.

lunes, 11 de enero de 2021

"TOCAR TIMBRE PARA ESPIAR"


Hace unos días compartiendo cena con dos grandes amigos charlábamos de todo un poco, mitad en serio mitad en broma, disfrutando además de la compañía los sabores de la parrilla y la amplitud del jardín. 

En determinado momento se hizo alusión festiva e irónica a la popular expresión "tocar timbre para espiar", lo que al pasar de las risas me llevó a decir que esa frase, como tantas otras tienen que ir siempre entre comillas, porque a veces, efectivamente, se toca timbre para espiar y otras veces, se toca timbre porque espiar sería una pérdida de tiempo y otros recursos. Como casi todo, la oportunidad de tocar timbre depende de las circunstancias. 


Ilustré el punto con una anécdota de finales del siglo pasado, cuando un joven analista de Inteligencia de la SIDE intentaba discernir con precisión lo que ocurriría en determinado evento. 

Como tantas veces la información reunida no era concluyente, los indicios no lograban dar peso a una probabilidad de las posibles y el tiempo se agotaba. 

Redactó el analista entonces una orden de nuevos requerimientos para el área de Reunión y le pareció que todo aquello además de ser demasiado oneroso y complejo no iba a garantizar conocimiento certero. 

Así que en lugar de dar curso a la orden de requerimiento planteó la situación a su superior inmediato y propuso ir directamente a entrevistar al "causante", explicarle la razón de Estado para conocer lo que tenía pensado hacer e informar al gobierno. 

La primera respuesta fue negativa, porque el perfil del individuo en cuestión era francamente conflictivo, lo que hacía posible y probable que utilizara la frontalidad de la consulta para "quemar al servicio", denunciar persecución y sacar rédito de la "torpeza operativa" de ir a tocarle timbre.

Por supuesto eso era así, podía pasar. Pero el joven analista confiaba en que aquel sujeto, no a pesar de su pasado sino por ese mismo pasado, entendería la cuestión y aceptaría clarificar su posición. 

Discutió con su jefe lo suficiente como para que accediera a llevar el asunto a la siguiente instancia jerárquica. Luego le dieron su credencial de calle, la que lo acreditaba como agente SIDE, pero con aclaración incluida que debía saber que iba a obrar bajo su propia cuenta y riesgo. Si aquello salía mal, en cualquier forma, el servicio no iba a respaldarlo. Algo usual. Aceptó, como tantas otras veces que así fuera. 

Al día siguiente, muy temprano, vestido de traje oscuro y corbata, peinado a la gomina y con anteojos negros, como todo un cliché del servicio, se presentó en el domicilio particular del causante, exhibió su credencial al presentarse y recién se quitó las lentes cuando el otro, que desayunaba antes de ir a sus oficinas, lo invitó a pasar. 

Hablaron en la cocina. El joven casi se distrae por pensar que, de no ser tan joven, en los años de plomo le hubiera gustado meterle un balazo al otro. Pero el enemigo de entonces le estaba sirviendo un café en su cocina, casi sin inmutarse; y ese rasgo de frialdad y control, de profesionalismo, le agradó. De algún modo preveía que iba a ser así. Al fin de cuentas, salvando distancias en años, bandos y jerarquías, eran colegas. 

Expuso su planteo ante la atenta escucha del otro y bebió tres tazas de café oyendo luego las respuestas a sus inquietudes. 

Se dieron la mano al despedirse. Un fuerte apretón y en la mirada del otro una evidente aprobación.  

La información fue certera, no hubo filtraciones de ningún lado y no se volvieron a ver hasta varios años después. Coincidieron en la presentación de un libro y el autor resultó ser un amigo en común.
 
- Gusto en conocerlo. 
- El gusto es mío. 


Se dijeron entonces. 


Ariel Corbat, La Pluma de la Derecha, 
un liberal que no habla de economía.

sábado, 2 de enero de 2021

SERGIO EISSA Y GERARDO HALPERN HACEN DE TONTO Y RETONTO.


"Pienso, luego existo", dijo alguien alguna vez sin que otro lo haya dicho antes. Y ello ocurrió porque una de las consecuencias lógicas del pensar es formular observaciones novedosas.

Si sólo se pudieran repetir los pensamientos de otros, la humanidad se estancaría en la asfixiante miseria intelectual de la oscuridad totalitaria. Porque justamente el principal objetivo que persigue el totalitarismo es aniquilar la libertad de pensamiento al pretender la insectificación del ser humano para lograr obediencia instintiva. 

En pos de esa finalidad, los regímenes totalitarios reemplazan la razón por su dogma, la educación por el adoctrinamiento, el coraje por la cobardía y la lealtad, que es la valoración positiva de una digna voluntad pensante, por la obsecuencia en el temor de desentonar para ser delatado y castigado.

Digo esto porque suelo bromear con que soy un genio no reconocido, es decir una luminaria que aporta pensamientos originales a una humanidad que, limitada en su entendimiento, todavía me ignora. Soy tan genial, debo admitir, que en mi modestia llego a razonar sin advertir mi originalidad. 

Así es como digo y escribo que la Constitución Nacional propone un estilo de vida sin que ello me parezca que sea un descubrimiento ni un razonamiento extraordinario. Sí, damas y caballeros que leen esta pluma, teniendo la humildad de los grandes no presumo de haber enunciado algo brillante sino apenas una observación que surge de la simple lógica y el sentido común. 

Y es que, dejando las bromas a un lado, no hay más que simple lógica y sentido común en la interpretación del texto constitucional para afirmar lo que afirmo.

Los constituyentes fundadores de 1853 fueron muy claros, ya desde el Preámbulo de la Constitución Nacional, en indicar que estaban definiendo más que una mera forma de gobierno:

Nos los representantes del pueblo de la Nación Argentina, reunidos en Congreso General Constituyente por voluntad y elección de las provincias que la componen, en cumplimiento de pactos preexistentes, con el objeto de constituir la unión nacional, afianzar la justicia, consolidar la paz interior, proveer a la defensa común, promover el bienestar general, y asegurar los beneficios de la libertad, para nosotros, para nuestra posteridad, y para todos los hombres del mundo que quieran habitar en el suelo argentino: invocando la protección de Dios, fuente de toda razón y justicia: ordenamos, decretamos y establecemos esta Constitución, para la Nación Argentina.

En primer lugar nos dicen que representan al pueblo de la Nación Argentina, un pueblo y una Nación singular, no un conjunto de tales, seguidamente enfatizan objetivos para darle continuidad a un estilo de vida basado en la Libertad: "asegurar los beneficios de la libertad, para nosotros, para nuestra posteridad, y para todos los hombres del mundo que quieran habitar en el suelo argentino". Luego la forma de gobierno republicana, el sostenimiento de la religión católica, las libertades, derechos y garantías que se reconocen a los habitantes del país, y muy especialmente las obligaciones impuestas a los ciudadanos, definen el deber ser del estilo de vida argentino. 

Así, en el estilo de vida propuesto por la Constitución Nacional, es como debe vivir la Nación Argentina. Nos fue bien siendo lo que debíamos ser al vivir como ella manda, y nos va como nos va a medida que nos seguimos alejando de su estilo de vida.

Decir esto no es más que una obviedad, no hace falta leer a Kelsen, ni a Bidart Campos, ni a Ekmekdjian para entenderlo, ni tampoco recurrir a la autoridad de nadie para corroborar que el razonamiento enunciado es correcto. Cualquiera puede comprobar por sí mismo que la Constitución Nacional propone un estilo de vida basado en la Libertad.  Cualquiera con un mínimo de honestidad intelectual. 

Explicado el punto debo agradecer a dos funcionarios kirchneristas la torpeza de haberme elogiado al pretender descalificar mi pensamiento. 

El 30 de diciembre la ministro Sabina Frederic hizo un posteo en Twitter afirmando que "La Ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo permitirá que las personas con capacidad de gestar decidan sobre su propio cuerpo y deseo. Un futuro feminista es un futuro más seguro, justo e igualitario".

Respondí ese tuit con una imagen de fetos descuartizados sobre sangre (lo que determinó la suspensión de mi cuenta de Twitter) y este comentario: "A la ministro de Seguridad de la Nación le parece que esto es un futuro más seguro, justo e igualitario. Le digo pues que la Seguridad consiste en garantizar el estilo de vida propuesto por la Constitución Nacional, no en masacrar inocentes indefensos".

Entonces saltaron dos funcionarios "sabinos" con una preocupación tan específica como llamativa.

El primero fue Sergio Gabriel Eissa, quien escribió "¿Estilo de vida?" y unos emoticones de risa ensayando una burla a mi afirmación. A él le respondí lo siguiente: "De eso trata toda Constitución: la propuesta de un estilo de vida. Por ende la Seguridad (Ley 24.059 Artículo 2) es garantizar ese estilo de vida. Y es comprensible que no lo entiendas, por algo sos Director Nacional de Formación del Ministerio de Defensa con Rossi, o sea...".


Doctor en Ciencia Política de la Universidad Nacional de San Martín (UNSAM); Magíster en Ciencias Sociales mención en Relaciones Internacionales de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO) y Licenciado en Ciencia Política (UBA),
Sergio Gabriel Eissa se presenta en Twitter como especialista en defensa y seguridad; pero no interpreta, a pesar de tanta formación académica, que la Constitución Nacional es la propuesta de un estilo de vida. 

Cabe recordar entonces que el kirchnerismo, un fraude en sí mismo, es ese proyecto totalitario que describió George Orwell en "Rebelión en la granja" y "1984" y que una de las consignas imaginadas en la dictadura del Gran Hermano es "La ignorancia es la fuerza".

Luego fue el turno de Gerardo Halpern, Director Nacional de Comunicación Institucional de la Unidad Gabinete de Asesores del Ministerio de Seguridad, mucho título para una pobre argumentación: "Es la primera vez que veo que un ¿abogado? afirma que una Constitucion define un 'estilo de vida'... en fin". 

Aunque nunca le di mucha importancia tengo por ahí mi título de abogado, y puedo mostrarlo. No como alguna "abogada exitosa" cuyo título nunca se vio y que jamás firmó como abogada en expediente judicial alguno, a diferencia de ella yo sí he puesto mi firma en actuaciones tribunalicias. 

A Halpern le contesté de este modo: "¿No me digas? Se ve que ves poco... Bueno, ahora ponete los lentes para leer el Preámbulo de la Constitución de la Nación Argentina, nada más con eso alcanza para entender lo que te parece una novedad: toda Constitución es la propuesta de un estilo de vida".


Ahora bien, sin dejar de considerar a los cruces en Twitter una insignificancia, es llamativo que tanto el funcionario aplicado a dañar desde el Ministerio de Defensa la formación de los militares, el mismo área que dañó en su momento Sabina Frederic, como el director de Comunicación Institucional del Ministerio de Seguridad de la Nación, hayan saltado tratando de atacar el entendimiento de la Constitución Nacional como la propuesta de un estilo de vida. 

Notable además que el Licenciado en Comunicación Halpern, queriendo descalificar mi opinión haya puesto en duda mi condición de abogado para inmediatamente pretender restar autoridad a mi pensamiento por ser -según él- el primero en afirmar que una Constitución define un estilo de vida. 

Ojalá fuera el primero en decirlo. Pero no puedo presumir de ello porque antes de decirlo escuché decir eso mismo, con tales y otras palabras, a muchos otros, incluyendo abogados constitucionalistas, y porque sería una vanidad muy torpe creer que se ha dicho algo original sólo porque dos que juegan a Tonto y Retonto digan que nunca lo escucharon antes...

El punto aquí es que el kirchnerismo aborrece el estilo de vida propuesto por la Constitución Nacional y no es un secreto que sus gestores intelectuales, comenzando por Eugenio Zaffaroni y Horacio Verbitsky, desean una constituyente que lo extinga definitivamente. 

La ambición kirchnerista de tomar por asalto al Poder Constituyente es un frenesí tan obvio y potente como el éxtasis de Néstor Kirchner al lanzarse sobre una caja fuerte, y ahora como nunca antes paladean que están cerca de poder intentarlo. 

Eissa y Halpern no juegan a Tonto y Retonto porque sí, es lo que les impone el doblepensar del kirchnerismo, que a la par que obra contra la Constitución Nacional promueve constantes actos de micromilitancia tendientes a socavar cualquier muestra de apego al orden constitucional. 

Porque para el totalitarismo imaginado por Orwell lo mismo que para el kirchnerismo: "La ignorancia es la fuerza". Y como la ignorancia es la fuerza del kirchnerismo, todos sus funcionarios se dedican a cultivarla.

El 19 de Marzo de 2020 con excusa de pandemia el kirchnerismo dio un golpe de Estado contra la Constitución Nacional, porque aborrecen el estilo de vida propuesto por los constituyentes; lo afirmo y lo sostengo, por lo cual si algún funcionario del gobierno golpista cree tener argumentos para refutar mi pensamiento estoy dispuesto a debatir.

Y si bien no quiero presumir de genio no reconocido, parafraseando a La Gran Tita digo que no temo debatir porque a este ateo la razón que Dios le dio mucho doctor se la envidió, y no dirán que me engrupí porque modesto siempre fui...


Ariel Corbat, La Pluma de la Derecha,
un liberal que no habla de economía.

martes, 15 de diciembre de 2020

ABORTO Y TERRORISMO -una ética de la muerte-

 


Cuando eliminar terroristas, matarlos, negarles el nombre, la identidad y hacer desaparecer sus restos se considera un crimen imperdonable, uno podría suponer la existencia de una sociedad con un tan exquisito y elevado sentido de la ética, como para permitirse condenar a sus defensores por haber vencido a los enemigos con métodos propios del enemigo. Y sin siquiera considerar lo que hubiera significado la victoria del enemigo.

Ahora bien, esa presunción ética se cae a pedazos si la misma sociedad pretende que eliminar en el seno materno a inocentes indefensos, negarles el nombre, la identidad y desaparecer sus restos, es algo que merece la protección de las leyes. 


Esa incongruencia de lamentar la muerte de terroristas pero propiciar la muerte de indefensos, de inocentes, deja en evidencia que no hay un propósito ético, sino solamente la estupidez de una sociedad con un empeño autodestructivo tal que condena a sus defensores y masacra su futuro. 

El proyecto de aborto irresponsable es tan inconstitucional como los juicios con los que se condena a los vencedores del terrorismo castrista. Y obedece a la misma finalidad: destruir el estilo de vida propiciado por la Constitución Nacional. 


PD: Si desea  leer "LO QUE OPINO DEL PROYECTO DE ABORTO INDISCRIMINADO" vaya al siguiente enlace:



Ariel Corbat, La Pluma de la Derecha,
un liberal que no habla de economía.

sábado, 5 de diciembre de 2020

LISANDRO PELLEGRINI Y LA DEMONIZACIÓN CASTRISTA DE LA COMUNIDAD DE INTELIGENCIA


El 3 de Diciembre de 2020 la Agencia Federal de Inteligencia (AFI), a través de la Escuela Nacional de Inteligencia (ENI) y el "Consejo Consultivo de la Intervención", trasmitió la conferencia de Lisandro Pellegrini  sobre "Materias y límites de competencia del Sistema de Inteligencia"; un spot publicitario de la intervención castrista.



Es entre trágico y muy divertido que haya organizado la AFI una conferencia con ese título cuando Cristina Caamaño ha evidenciado desconocer la relación funcional entre la AFI  y el SPF, entre otras muestras de ineptitud para el cargo (ver nota AQUÍ). 

Lisandro Pellegrini es un hombre de pensamiento interesante, si es que por "interesante" se entienden las implicancias de dotar alegremente a los presos con telefonía celular: 


Actual Subsecretario de Política Criminal del Ministerio de Justicia y DDHH de Provincia de Buenos Aires, es miembro de la intervención castrista a la AFI, integra el "Consejo Consultivo de Intervención", ha sido secretario de Coordinación Institucional del Ministerio Público Fiscal acompañando a Alejandra Gils Carbó y participó de los juicios de la desmemoria, esos que consideran crímenes contra la humanidad a evitar una eterna dictadura comunista.

Esto último no es un dato menor, puesto que en Argentina los servicios de Inteligencia fueron esenciales para aniquilar el accionar del terrorismo castrista (ERP y Montoneros principalmente), por lo que ahora la intervención dispuesta por el gobierno títere de Alberto de la Fernández busca destruir el Sistema de Inteligencia Nacional a fin de consolidar la indefensión y la inseguridad que requiere la completa subversión del orden constitucional, acelerada a partir del golpe de Estado kirchnerista del 19 de marzo de 2020 que con excusa de pandemia dejó sin efecto la Constitución Nacional. 

La sola enumeración de las amenazas que hace el expositor, con una clara orientación y propósito anticapitalista, define a la intervención de la AFI como castrista. 

Genial el modo que siguen a Orwell como si fuera un manual para la construcción del poder totalitario, donde la culpa de todo está en el pasado, ya sea el Proceso o Macri, lo que en "Rebelión en la granja" son Jones y Snowball. 

Cuba, vencida por las armas en el intento de exportar a la Argentina su "revolución" por la vía del terror, nunca cesó en intentar destruir el estilo de vida de los argentinos basado en la Libertad que sostiene la Constitución Nacional. La batalla siguió y sigue en el plano cultural, planificada y ejecutada con determinación soviética por los cubanos. Así estamos en la etapa final del proceso de revancha judicial que, vía prevaricato institucionalizado, encarceló a los vencedores del terrorismo castrista. 

Claramente los argentinos estamos perdiendo, por lo que con el país dañado severamente en sus instituciones, degradado en su cultura y exhibiendo la miseria intelectual que refleja la actual AFI, es posible escuchar este relato contra la Comunidad de Inteligencia en el que Lisandro Pellegrini elude profundizar en la pésima reforma a la Ley de Inteligencia del 2015, porque de hacerlo evidenciaría la contradicción galopante que es el kirchnerismo.

Pero esas contradicciones obedecen a un fin. Y queda claro cuando se insiste con el Decreto 1311/2015 que reza textualmente: "Que el nuevo concepto de inteligencia nacional deriva de una visión integral de la misma: la inteligencia nacional es la actividad institucional que se inscribe dentro del marco del Estado constitucional social y democrático de derecho y que apunta a dar cuenta de los desafíos, coacciones y conflictos que ponen en riesgo la defensa y la seguridad democráticas de nuestro pueblo". 

Lo llamativo es que en ningún lugar la Ley de Creación de la AFI hace mención al "Estado constitucional social y democrático de derecho", que el Decreto cita como marco jurídico al que se atiene; terminología que tampoco se encuentra en la Constitución Nacional. Y como bien advierte Jorge Mones Ruíz, esa expresión aparece tomada del Artículo 2 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, que dice: "Venezuela se constituye en un Estado democrático y social de Derecho y de Justicia, que propugna como valores superiores de su ordenamiento jurídico y de su actuación, la vida, la libertad, la justicia, la igualdad, la solidaridad, la democracia, la responsabilidad social y en general, la preeminencia de los derechos humanos, la ética y el pluralismo político". 

Es decir que la pretendida Doctrina de Inteligencia Nacional tiene una marcada inspiración chavista, explicitada al punto de colocarse bajo terminología jurídica ajena a la Constitución de la Nación Argentina (leer nota de archivo AQUÍ).


Luego, desmantelar la Inteligencia Penitenciaria en Provincia de Buenos Aires ha sido un atentado contra la seguridad de los bonaerenses. 


Por mucha sarasa que le ponga Lisandro Pellegrini en hacerlo pasar por algo democrático, es todo lo contrario. 


Y finalmente la frutilla del postre, para confirmar que AFI e Inteligencia ya son ideas contrapuestas el "todes" del locutor en el final de la sanata difundida por la ENI... 

Hasta el idioma quieren destruir, y ni siquiera en eso son originales: "neolengua", lo llamó Orwell.


Ariel Corbat, La Pluma de la Derecha,
un liberal que no habla de economía.

viernes, 27 de noviembre de 2020

EL GROTESCO VELORIO DE "D10S", UNA CRÓNICA DE LA ARGENTINA ABSURDA


Si no organizábamos el velorio todo hubiera sido peor”- Alberto de la Fernández.

Cuando una excusa se convierte en "la excusa" que un gobierno aplica a todo, cabe suponer que el gobierno sea eso que argumenta: algo que en el mejor de los casos sale mal.



CAÍDO DEL OLIMPO

Diego Armando Maradona se suicidó muchas veces, pero falleció recién el 25 de Noviembre de 2020. Sería aventurado intentar calcular cuántos años de vida, de cualquier persona común, representan esos 60 años vividos por quien llegó a ser el hombre más famoso del mundo. 

Su muerte tuvo el contexto de una Argentina en decadencia y de un mundo alterado por la pandemia de peste china. 

Fue uno de los mejores futbolistas de todos los tiempos, idolatrado por una multitud global que lo endiosó al punto de llamarlo D10S. Fue también algunas otras cosas, una máquina de hacer dinero, un objeto de uso y un pobre muchacho, entre otras. 

En algún momento de su debacle personal comenzó a simpatizar con dictadores comunistas que vieron en él un instrumento de propaganda. Tanto Fidel Castro como Nicolás Maduro, haciendo alarde de demagogia lo exculpaban de sus errores atribuyéndolos al capitalismo, al imperialismo y "a los poderosos". 

El kirchnerismo, fase superior de la infiltración castrista al movimiento peronista, también hizo uso de las desgracias del ídolo caído; para incorporarlo en la colección de victimizaciones falsificadas que conforman su relato. Poco importaba la contradicción entre una vida de lujos ganada en buena ley bajo las normas del mercado y el tatuaje del Che Guevara; tampoco que pueblos sumergidos en la miseria padecieran privaciones mientras se exhibía feliz como la mascota de los tiranos que le palmeaban la espalda. 

No se necesita coherencia para sostener relatos en un país hondamente dañado en sus instituciones, degradado en su cultura y con miseria intelectual. Eso es hoy Argentina, porque padece el yugo de una casta política indecente que no protege la vida, ni la libertad, ni la propiedad de los argentinos. Un gobierno deslegitimado que el 19 de Marzo de 2020 dio un golpe de Estado con excusa de pandemia y dejó sin efecto la Constitución Nacional. Sin reacción efectiva, Argentina es una república caída.

Y muerto Maradona el gobierno títere de Alberto de la Fernández decidió, sin ninguna piedad ni conciencia humanitaria, sacar provecho del cadáver. 


EL FIAMBRAZO

Así acontenció que en el país donde los banderazos de las marchas cívicas reclamando por la vigencia de la Constitución son fustigados desde el gobierno como una irresponsabilidad sanitaria, en ese mismo país de cuarentena bruta donde la arbitrariedad del gobierno nacional desató el feudalismo en gobiernos provinciales, donde un joven padre murió ahogado al intentar cruzar el Río Bermejo para ver a su hija con la cual le impedían reunirse, donde otro padre debió llevar en brazos por la ruta a su hija enferma, donde un enfermo de cáncer recién fue autorizado a recibir tratamiento después de muerto, donde miles de personas no pudieron velar a sus muertos, etc, etc, etc, en ese mismo país, las reglas volvieron a cambiar con el mismo cinismo cerdo descripto por George Orwell en "Rebelión en la granja". Algunos animales son más iguales que otros.

Con un irrefrenable entusiasmo necrológico Alberto de la Fernández decretó tres días de duelo nacional y, en una demostración impresionante de capacidad para eludir las prioridades que tendría un estadista, suspendió su agenda oficial para que los despojos de Diego Maradona fueran velados en la Casa Rosada. 

De inmediato quedó claro que el Ministerio de Seguridad de la Nación ya estaba cerrado por duelo. De modo que los "mapuches" dispusieran de tres días para avanzar y consolidar sus posiciones. Y los narcos tuvieran vía libre para satisfacer el pico de demanda durante  la fiesta del populismo necrológico. Por citar sólo dos ejemplos de problemáticas sistemáticamente desatendidas por la ministro Sabina Frederic.


Dispuestas las honras fúnebres a ese personaje controversial, deteriorado por sus adicciones, el populismo necrológico lo ofreció a la exhibición pública en la Casa Rosada. Y la pandemia repentinamente ya no era ese cuco que alentaba el gobierno... Darían vuelta al mundo nuevas postales de un país idiotizado.

Cuando un país está en la miseria moral y material, todo desahogo es aprovechado. Abunda gente que quiere festejar algo, lo que sea. Y ya que prohibieron las fiestas y los recitales, la muerte de un tipo dañado por sus excesos llegaba como buena excusa para sacudirse en un pogo multitudinario. Argentina no es un país, es una metáfora.

El 26 de Noviembre el gobierno que suprimió con excusa de pandemia las libertades constitucionales, y aduciendo cuidar la salud de los argentinos destruyó la economía, empezó a dar otra muestra de su capacidad... Capacidad de hacer daño.

La Biblia, además de ser un libro de fe, es una raíz cultural que sostiene a través de los siglos algunas enseñanzas del sentido común, y la jornada iba ser propicia para darle actualidad a la reflexión de Mateo 7, 16-20: 

"Por sus frutos los conoceréis. ¿Acaso se recogen uvas de los espinos, o higos de los abrojos? Así, todo buen árbol da buenos frutos, pero el árbol malo da frutos malos. No puede el buen árbol dar malos frutos, ni el árbol malo dar frutos buenos.  Todo árbol que no da buen fruto, es cortado y echado en el fuego. Así que, por sus frutos los conoceréis".

Todos sabemos que el kirchnerismo es un fraude en sí mismo. El FIAMBRAZO no haría más que subrayar lo sabido.


EL COLMO DE LA INFAMIA

Para poder dimensionar en la magnitud del bochorno el colmo de la infamia, es preciso sintetizar y graficar la secuencia de los hechos relevantes:  

1º Murió Maradona, QEPD.

2º Argentina y el mundo todo llora al futbolista muerto. 

3º El gobierno argentino organiza el velatorio en la Casa de Gobierno. 

El gobierno, en su obsceno afán de obtener rédito político, olvida la pandemia, la agenda oficial y en la fiesta del populismo necrológico, alcanzando el colmo de la infamia, Alberto de la Fernández se saca selfies... El decoro mínimo que supone la investidura presidencial es demasiado pesado para él. Se le cae una y otra vez, dejando expuesto que lo que ocupa el Sillón de Rivadava no es un presidente.


5º La multitud desborda el "operativo de seguridad" (de alguna manera hay que llamarlo) y todo termina como lamentablemente terminan muchas cosas en Argentina: dando vergüenza.


6º La Casa Rosada, que no es una casa singular por haber sido pintada de color rosa sino por ser la sede del Poder Ejecutivo de la -otrora- República Argentina, es virtualmente copada por la multitud.


7º Si algo quedó claro, con Cristina Fernández escondiéndose de los barrabravas tras la puerta de alguna oficina, es que a Alberto de la Fernández le va mejor el rol de portero de guarida, con el que acompañó a Evo Morales hasta la salida por La Quiaca, que el de emprendedor y anfitrión funerario. 


8º Claro que no todas son malas, logró que le escriba Nicolás Maduro; todo un éxito de las relaciones internacionales... 

Por cierto, a Maduro no le gusta lo que escribo:


9º Argentina mostró que no es ni siquiera un país subdesarrollado, sino ya otra cosa mas brutal, casi una tribu de antropófagos. Por suerte, y sólo por suerte, la costa terminó bastante bien, tanto que el Jefe de Gabinete de Ministros Santiago Cafiero podría darse el lujo de repetir aquella pregunta retórica de su abuelo Antonio: "¿Murió alguien?". 


Y entonces, eligiendo entre reír y llorar, tarareo: "Perdoname si no puedo, / contener la carcajada, / pero esto supera todo / lo que yo me imagine..."  (Fragmento de "El malaonda" del genial Lucio Arce).


LA SEGURIDAD ES LA INSEGURIDAD

El kirchnerismo es tanto un fraude en sí mismo, que lo explicó Orwell a mediados del Siglo XX y antes que naciera Néstor Kirchner. Por eso cabe definir a su política de seguridad como otro fraude dentro del fraude. 

Ante el fracaso de lo que debió ser un cuidadoso dispositivo de seguridad, el Ministerio de Seguridad de la Nación publicó un comunicado que, pretendiendo deslindar responsabilidades sobre los incidentes, vino a ratificar que la ministro Sabina Frederic no comprende el objeto ni la misión de la cartera que conduce. 

Así, frente a los incidentes ocurridos en las inmediaciones de la Casa Rosada cerca de las 14 horas, demostrando que el kirchnerismo antepone sus conveniencias de facción a cualquier criterio institucional de los que guardan coherencia con un sistema republicano federal (donde permanentemente se deben armonizar y articular en medios y fines agencias de distintas jurisdicciones), el comunicado es una confesión de ineptitud e incumplimiento de los deberes de funcionario público. 

Con esa manía progre de creer que represión es mala palabra, afirma el Ministerio no haber impartido "orden alguna de ejercer la violencia sobre las personas que se encuentran en las inmediaciones ni adentro de la Casa Rosada". 

Luego va de suyo que si tal como añade: "El Ministerio constituyó un Comando Unificado de coordinación de sus cuatro fuerzas (GNA, PNA, PFA y PSA) de modo de colaborar con las necesidades que Ciudad y Casa Militar solicitaran" y que "Este Comando dispuso que la PFA quedara controlando el ingreso a la Casa Rosada; la PSA en el vallado de ingreso y la GNA conteniendo, de manera preventiva, si había alguna necesidad de refuerzo de las demás fuerzas federales", la irrupción de los manifestantes fuera de los espacios de la Casa Rosada dispuestos para el velatorio y su irrupción en el Patio de las Palmeras, deja expuesta la ineptitud del Ministerio desde su negación al debido uso de la fuerza que sustenta la autoridad: ineptitud para emitir directivas, ineptitud para planificar e ineptitud para ejecutar.

La ineptitud de la conducción política al emitir directivas hace que las fuerzas de seguridad obren con dudas, algo agravado porque el gobierno estigmatiza como potenciales criminales a los efectivos de las fuerzas del orden. Es lo que deja leer este párrafo a todas luces innecesario: "Si algún miembro de las fuerzas federales hubiera ejercido algún acto contrario a las órdenes dadas por esta cartera será investigado, sumariado y puesto a disposición de aquello que determine la investigación que se le inicie". 

Demostrando que el kirchnerismo antepone sus conveniencias de facción a cualquier criterio institucional. la ineptitud de Sabina Frederic se hace todavía más grosera cuando, a través del comunicado, busca exculparse achacando las consecuencias de sus decisiones y argumenta: "Los desmanes generados por la policía de CABA produjeron una presión sobre las personas que estaban aguardando para ingresar a la Casa Rosada, por lo que, en función de evitar que cualquier de ellas sufriera asfixia, aplastamiento o contusiones por esa presión, se decidió correr las rejas". O sea, entregar a la muchedumbre desbordada la Casa Rosada, acaso, hermosa palabra la palabra "acaso", un incumplimiento de los deberes de funcionario público.


Y por si no fuera suficiente indignidad culpar a la Policía de la Ciudad poco menos que de arrear la turba contra la Casa Rosada, también se menciona que el horario límite de las 19:00 hs para finalizar con el velorio lo dispuso la familia del finado. 

Sintetizando el comunicado, puede decirse simplemente que de la absurda Sabina Frederic, desopilante creadora de "Denunciemos penalmente a quienes piden hacer cesar las usurpaciones", llega "Nosotros jamás pondremos orden y quien lo haga será sancionado".

Ante los hechos, Sabina Frederic puede aparecer como la ministro más inútil del gabinete de Alberto de la Fernández, pero nadie se confunda, sólo es una más...

O, dicho sin ninguna gracia, todo el gobierno es un escupitajo a la decencia.


RELATO AGOTADO EN LA TV

Al término del velorio, en el anochecer del jueves, cuando buscando alivio en el humor se comentaban las bochornosas imágenes del día la broma caía madura: "¡Ojo que el día todavía no terminó!". Y resultó que no era broma: otro bochorno le puso el moño a la jornada cerca de la medianoche. 
 
A las 23:00 hs con la emisión por la TV Pública del "Especial Pandemia en Argentina", un documental propagandístico orientado a disciplinar por el temor, sobre historias en hospitales de todo el país con las vivencias de pacientes, médicos y personal de la salud durante los últimos meses.


No tuvieron reflejos, tampoco sentido del ridículo, las autoridades del canal estatal ni otros funcionarios del gobierno para quitar de la grilla una producción que, al final de un día grotesco y bochornoso, hacia más evidente el mamarracho exaltando lo que Alberto de la Fernández, siempre guiado por Cristina Fernández, había terminado de tirar a la basura: "El esfuerzo del Estado, del personal de Salud y de la sociedad en general para expandir y fortalecer el sistema de salud y permitir que en ninguna provincia el sector médico tuviera que atravesar el dilema moral de decidir a quién salvar y a quién dejar morir". 

No solamente la TV Pública estaba exhibiendo un relato agotado, sino que dejaba al descubierto la burla del gobierno a quienes sufrieron la muerte de sus seres queridos por causa del Covid. 


CONCLUSIÓN: 

Con la Libertad no temo ni ofendo: el gobierno títere de Alberto de la Fernández es un árbol de frutos malos al que hay que talar. 


Es preciso librarnos de la casta política y recuperar la racionalidad del estilo de vida propiciado por la irrestricta supremacía de la Constitución Nacional. 

No podemos resignarnos a un mamarracho de país que se extingue haciendo papelones.


Ariel Corbat, La Pluma de la Derecha,
un liberal que no habla de economía.



LA SONRISA DE JAMES COBURN

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