viernes, 26 de noviembre de 2021

INICIATIVA L (Seguridad para la Libertad)



Quedó formalizado, con la lectura de su carta de intención, el comienzo de Iniciativa L (Seguridad para la Libertad). El acto, que tuvo lugar en la sede de la Unión del Centro Democrático, sita en Avenida Belgrano 1156 de la Ciudad de Buenos Aires, contó con la presencia de representantes de la UCEDE, Partido Autonomista, Partido Demócrata Cristiano, Nueva Unión Ciudadana,  RENACER y colaboradores particulares. Además, se cursó comunicación a otros partidos interesados en participar de Iniciativa L y que irán sumando sus representantes en breve.

Mucho trabajo por hacer.


INICIATIVA L

Seguridad para la Libertad

  

Iniciativa L es un proyecto destinado a diseñar institucionalmente, desde la Unión del Centro Democrático (UCEDE) y con apertura a la adhesión y participación de otros partidos políticos, un programa de Seguridad Interior que pueda sostenerse como propuesta representativa de la centro derecha en próximas elecciones y proyectarse como política de Estado a nivel nacional. 

El abordaje de la cuestión parte de un concepto no negociable: La Seguridad Interior consiste en garantizar el estilo de vida propiciado por la Constitución Nacional. 

Luego, el enfoque es de estricto realismo político. Aquí no se trata de elucubrar lo que debería o podría hacerse en situaciones ideales como si se tuviera la llave del Poder Constituyente, sino de discernir  y proponer aquello que resulte factible en el escenario político tal como se presenta y conforme al contexto general del país. 

El conocido Teorema de Baglini postula que hay una relación directamente proporcional entre la distancia al poder y la irresponsabilidad de las propuestas políticas. Algo demostrado en los hechos; y que no excluye la irresponsabilidad de los que están en el poder o cercanos al mismo, tal como, sobradamente, se aprecia en el presente. 

Entre los muchos y conocidos actos de gobierno que demuestran la irracionalidad de quienes detentan el poder y su desprecio absoluto por el estilo de vida propiciado por la Constitución Nacional, destaca  la absurda denuncia penal formulada por el Ministerio de Seguridad de la Nación contra los vecinos de Bariloche y Villa Mascardi que reclamaban poner fin a las usurpaciones. Quedó allí certificado que se ha convertido a la Argentina en el reino del revés. 

Iniciativa L se orienta a quebrar esa lógica del absurdo conformando un equipo que se desenvuelva como si de inmediato tuviera que hacerse cargo de las responsabilidades que competen al Ministerio de Seguridad de la Nación. 

Consecuentemente, la etapa inicial del plan de trabajo consiste en ir reuniendo ese equipo, incorporando tanto a representantes y observadores de los partidos políticos que adhieran a Iniciativa L como a especialistas privados que compartan los objetivos planteados. 

A medida que la incorporación del recurso humano lo vaya habilitando se irán conformando las áreas de especialización que permitan pasar de lo básico y general al tratamiento de cuestiones específicas, de tal modo que si en algún momento la oposición de la que formamos parte decidiera establecer su gabinete de alternativa, como ocurre en algunos sistemas parlamentarios, Iniciativa L pueda abarcar lo concerniente a la Seguridad Interior. 

En principio la mecánica de labor consistirá en señalar cuestiones de interés, y tomando cada una de ellas abordar su análisis partiendo siempre del marco legal vigente y los recursos existentes, fijar posición en un documento tentativo, llevar esa cuestión a un evento en el auditorio de la UCEDE, que tanto puede ser la disertación de un especialista, como un debate o un panel de expositores, revisar el documento tentativo y una vez aprobado por los representantes de los partidos adherentes publicarlo en la web de modo de ir reuniendo las bases que fundamenten la propuesta política del centro a la derecha en materia de Seguridad Interior. 

Los eventos aludidos serán planeados de modo que, en su continuidad, funcionen como un informal curso de formación en Seguridad Interior para futuros dirigentes políticos. 

Iniciativa L no es una fundación, ni un ateneo, ni un encuentro meramente académico, es una herramienta de acción política emplazada institucionalmente dentro de la UCEDE y abierta a los partidos políticos afines del amplio abanico que va del centro a la derecha. Ello significa que sus actividades serán decididamente signadas por el pensamiento de centroderecha, enmarcadas en la batalla cultural para recomponer la racionalidad, los valores y la decencia atacados en forma sistemática por quienes comulgan con el totalitarismo y la progresía. 

Sobre estos lineamientos, entendiendo que detener y revertir el daño institucional, la degradación cultural y la miseria intelectual por la que se precipita la Nación Argentina requiere revalorizar la austeridad como valor republicano, para dar el mejor uso posible a los escasos recursos del Estado en pos de alcanzar y sostener la irrestricta supremacía de la Constitución Nacional, emprendemos a través de Iniciativa L el desafió de posicionar a la centroderecha como la opción que prefiera la ciudadanía en razón de la Seguridad Interior. 


Ariel Corbat

Coordinador

 

INCIATIVA L

Seguridad para la Libertad

 

25 de Noviembre de 2021

 

jueves, 25 de noviembre de 2021

JULIO NIEVA: UN FANÁTICO DEL CINE


Julio Nieva


Desde que existe el cine todos hemos imaginado una suerte de portal al otro lado de la pantalla. De chicos hemos jugado a ser alguno de esos personajes y acaso, hermosa palabra la palabra "acaso", por la fuerza de lo que sabe mantenerse puro nunca nos resignamos a abandonar ese juego. Esa fantasía está presente en muchas actividades, es parte del encanto de cosas tales como ser hobbysta, formar parte de grupos recreacionistas que desfilan con uniformes de época, coleccionar artículos de películas o series y, por supuesto, en el disfrute de siendo padres jugar con los juguetes de Toy Story o Star Wars de nuestros hijos, esos que les compramos porque a ellos les gustan... ¡No es que querramos jugar nosotros! ¿No?

Hace un tiempo llamó mi atención, a través de Facebook, observar la pasión puesta en recrear escenas de películas de acción. Y como todos los que vemos esas recreaciones experimenté un contagio: el de preguntarme que personaje me gustaría intepretar, a lo que me respondo diciendo que como ya no me da la juventud para el fisic du rol de Dolph Lundgren en Soldado Universal, tomaría el papel del General alemán que da el discurso de hermandad en Band of Brothers. Pueden creerme que se harán la misma pregunta al final de esta nota, si es que no se lo están preguntando ya mismo.


Por ser un disparador de todas esas cosas, le pedí al responsable de esas recreaciones que le contara a los lectores del blog, su hacer y motivaciones: 

"Soy Julio Nieva de Córdoba Capital, vivo en barrio Chateau Carreras, cerca del Estadio KEMPES, desde niño me gusto el cine en los géneros de Ciencia Ficción, bélico y de acción. 


Mi sueño siempre fue participar en alguna filmación. Una de mis películas favoritas es Depredador y de ahí decidí hacer un corto por primera vez para homenajearla por los 30 años de su estreno. 


Cerca de mi casa hay un terreno que parece una jungla y me pareció muy bueno para filmar. Hice cortos de varias películas famosas de los 70 y 80, como La Cruz de Hierro (1977), Rambo (1982), Terminator (1984) y Pelotón (1986). 


A las filmaciones las dirijo y las produzco yo, cuento con el apoyo de mi señora, Analia Szilagyi, en los preparativos, cámara y edición del film. También tengo amigos que participan en mis cortos, la gran mayoría comparte mis gustos y mi pasión por el cine. 


Para cada filmación siempre trato de conseguir material idéntico al que se usó en la película original, como su vestimenta y armamento. Busco las locaciones lo mas parecidas posible a las originales. A la hora de grabar nos reunimos bien temprano en la mañana y nos cambiamos de a uno, con todos los detalles de cada uniforme, luego pasamos a maquillaje y cuando está todo listo nos trasladamos al campo donde se realizará la filmación. 


De a poco mis videos se fueron viralizando en las redes sociales y en los medios de comunicación, teniendo muy buena aceptación de la gente. Tenemos muchos proyectos por realizar, varias películas bélicas icónicas de la década de los 70 y 80. Pero el proyecto más inmediato es hacer la escena emblemática de la película “Pelotón”, para lo cual ya estamos viendo locaciones y preparando todo el material necesario".



Instagram: @julionieva
Facebook: Julio Nieva
Youtube: Julio Nieva

lunes, 8 de noviembre de 2021

LA INTOLERANCIA EN LA MARCHA DEL CUARTO DE ABECEDARIO



Ninguna causa, por buena que sea,
resiste caer en el ridículo cuando se la sobreactúa.



Sostengo, sin ninguna originalidad, que la tolerancia es la principal virtud del liberalismo.

Ahora bien: ¿qué es la tolerancia? La tolerancia es el requisito mínimo de convivencia, aquello que una sociedad puede exigir a sus componentes. Consiste en dejar hacer y dejar pasar (laissez faire, laissez passer) pero no por indiferencia sino por amor a la Libertad y la consiguiente abstención de atacar la autonomía de los otros individuos.

Quien tolera exhibe en sus actos externos una valoración neutra de la conducta tolerada a la que no adhiere ni rechaza, aunque en su fuero interno eso que tolera le cause adhesión o rechazo. Porque quien tolera no es indiferente y tampoco es un hipócrita: para ser tolerante se requieren convicciones que la indiferencia desconoce.

Luego la tolerancia, al no ser indiferencia, tiene por límite lo intolerable. La tolerancia, que es virtud frente a lo que debe ser tolerado, degrada a  indiferencia o cobardía frente a lo que no debe ser tolerado. 

¿Y qué es lo intolerable? Todo aquello que violente la convivencia desconociendo la autonomia del individuo. Así, por ejemplo, es intolerable que Argentina sea gobernada en abierta negación de su Constitución Nacional. Romper ese acuerdo de convivencia elemental es la madre de toda la intolerancia.



Es intolerable la pretensión de hacer del progresismo la religión oficial, es intolerable que se pretenda censurar el pensamiento desde el habla, es intolerable que nos exijan aplaudir lo que no queremos aplaudir, es intolerable que nos conminen a condenar lo que respetamos. Es intolerable no llamar comunistas a los comunistas.

Es intolerable que cualquiera pretenda obligarnos al respeto, porque el respeto no es miedo ni puede exigirse, el respeto es una valoración positiva que se gana, no se ordena ni mendiga. En el sentido estricto de la palabra, ninguna sociedad puede exigir respeto, lo único que puede y debe exigirse es tolerancia. 

Es intolerable tolerar a los intolerantes que subvierten la razón de ser del Estado para imponer la uniformidad de pensamiento en nombre de la libertad, la desigualdad en nombre de la igualdad, el adoctrinamiento en nombre de la educación y toda injusticia en nombre de la justicia. 

El 6 deNoviembre de 2021, tuvo lugar en la ciudad de Buenos Aires la 30ª "marcha del orgullo" del cuarto de abecedario, con la que se exige tolerancia (lo que puede y debe ser exigido) sino la imposición al conjunto de la sociedad de privilegios para minorías hiperactivas (lo intolerable). 

En ese contexto, enrarecido por las sobreactuaciones políticas del proselitismo electoral, kirchneristas y cambiemitas, que es decir totalitarios y progres, vuelven a demostrar que son lo mismo. 

La incipiente recuperación cultural de la Derecha y la proyección del fenómeno Milei, han dado lugar a una suerte de travestismo político que bien pudo llenar con sus vedetongas una carroza para el desfile. 

Ocurre que Ricardo López Murphy pasó de ser mala palabra para los amarillos a ganar en las PASO un lugar en sus listas que los progres no esperaban, y ante el crecimiento de La Libertad Avanza las libélulas progres como Fernando Iglesias (ese que nos llamaba a los liberales "liberalotes", "fachos", "genocidas" y otras lindezas por el estilo sin nunca poder bancar un debate) se arremolinan alrededor del Bulldog fingiendo que hay una gran corriente liberal en Juntos por el Cargo. No la hay. Hay contados liberales, muy pocos, algunos reconocidamente valiosos, y el recuerdo de Pedro Benegas intentado con PRO-Libres insuflar a la progresía ideas liberales. 

Para ser liberal no basta con adherir a algunos ingredientes de la receta económica. “El liberalismo es el respeto irrestricto por los proyectos de vida de otros”, definió Alberto Benegas Lynch (h) y esa frase da sentido filosófico a la concepción, cultural, política y económica del ser liberal.

En la citada marcha se ha exhibido Yamil Santoro diciendo en Twitter que participar de ella significaba ser "liberales posta"; algo completamente falso, porque no se es liberal sirviendo de comparsa a la progresía.


Lo antes dicho respecto a la tolerancia, permite asumir que se puede ser más liberal dejando hacer y dejando pasar aquello a lo que no se adhiere que militando algo a lo que se adhiere. Y esto sin analizar todavía qué es a lo que se adhiere. 

En este punto, deseo subrayar que mis críticas a Yamil Santoro no disminuyen mi aprecio personal por él. El chabón siempre me cayó bien. Tanto que en 2017 al publicar Trilogía de Convicciones lo invité a prologar "Panfleto de Ciudadanía" por ser en mi consideración, al igual que Agustín Laje quien prologó "El Heroísmo y la Gloria", un joven con un futuro político interesante. Que Yamil se definiera como un "liberal de izquierda" no lo desmerecía en mi consideración pues yo soy un gran admirador de George Orwell, un liberal de izquierda. Porque Orwell, para mí, es un alto ejemplo de honestidad intelectual. Y este es el punto en el que quiero llamar la atención del todavía joven Yamil: se puede ser un liberal de izquierda, pero no se puede ser un liberal progre, porque la progresía es la deshonestidad con que encarna en idiotas útiles la hipocresía comunista.  

Dicho esto, retomo el hilo y paso a analizar lo que se militaba en la marcha del cuarto de abecedario. 

De movida es un llamado de atención que Alberto de la Fernández, seudo presidente del gobierno títere, golpista, corrupto, criminal y comunista que subvierte el orden constitucional se congratule porque: "La bandera LGBTI+ flamea en todo el país con grandes motivos de celebración. Después de tanto, vuelve a las calles un colectivo que tiene nuestro compromiso con seguir trabajando por una sociedad más justa, libre e igualitaria".

Obviando lo que significa que un "presidente" se alegre por ver flamear un trapo de facción que ni siquiera representa a todos los que presume de representar, creyendo ver ahí la justicia, libertad e igualdad que sólo puede representar la Bandera Nacional, está claro que el plan de gobierno es privilegiar minorías funcionales a la confusión que sigue empujando la decadencia para no resolver ningún reclamo real de la sociedad. Que son muchos, evidentes y urgentes.

Como parte de esa confusión que el gobierno kirchnerista busca profundizar, los militantes K llevaron su intolerancia al evento, montando una especie de juego de kermese incitando al odio hacia los que no comulgan con los postulados de la asociación ilícita. 


Y esto no es nuevo. Por lo tanto tampoco es la infeliz ocurrencia de algunos desubicados. Hicieron lo mismo años atrás montando un "escupitódromo" frente al Congreso al que llevaban niños a escupir retratos de opositores. Esa intolerancia define al kirchnerismo, y también -desde su impune instalación- descubre la intolerancia y el resentimiento que domina a las organizaciones concurrentes a esta marcha del cuarto de abecedario. 

El Estado nacional, los estados provinciales y la ciudad autónoma de Buenos Aires malgastan en imponer el progresismo a través del adoctrinamiento en la ideología de género recursos, que se retacean a problemáticas reales. La consecuencia lógica de eso es la prepotencia de los militante del prvilegio. 

Y ahí, en esa intolerancia exacerbada para subvertir los valores del orden constitucional argentino, se puede apareciar la comunidad de intereses espurios que unen al kirchnerismo con el PRO, que gobierna la Ciudad de Buenos Aires.


Así, un evento sostenido por el Estado se convierte en un carnaval de intolerancia para atacar a la oposición política. Que en la instalación callejera de una enorme pantalla el locutor del evento pida abuchear a los candidatos de AVANZA LIBERTAD y La Libertad Avanza, mencionando expresamente a José Luis Espert y Javier Milei, resta toda posibilidad de considerar tolerantes a los organizadores de la marcha del cuarto de abecedario, porque no son más que otro mecanismo del sistema de oprobio con el que se afirma el poder de la casta política. 

Esta simple mención de algunos hechos descalifica por completo al radical Martín Tetaz en su intento de hacer pasar por virtuosa a la intolerancia. Tetaz es muy hábil -genial diría- para dar golpes de efecto mediáticos en la puja proselitista, pero sus hechos lo confirman como otro radical que bien podría ser candidato en la lista del Frente de Todos que encabeza su correligionario Leandro Santoro.

Y es que dos o tres propuestas de racionalidad económica no definen a un liberal. Porque un liberal no puede ser cómplice de la intolerancia y decir "celebramos el derecho a que cada uno haga lo que se le canta con su vida, mientras no joda a los demás".  La argumentación de Tetaz es deshonesta, ya que no puede desconocer el sentido de imposición que se le está dando a la ideología de género.
 

La falacia de Tetaz es todavía mayor cuando bien embanderado de progres se ofuzca frente a las críticas que recibió su apoyo al acto intolerante diciendo  que "demuestran que falta mucho y que el Estado tiene que seguir trabajando para defender esa libertad". 

Palabras huecas de todo sentido, porque lo que en verdad se estuvo militando en la marcha del cuarto de abecedario fue:

1.- Privilegios para minorías hiperactivas en perjuicio de la igualdad ante la ley.

2.- Uso adoctrinante y faccioso de los recursos del Estado. 

3.- Intolerancia a todo pensamiento independiente.

Lo que los cambiemitas hicieron ahí fue kirchnerismo explícito; otra vez.


Ariel Corbat, La Pluma de la Derecha,
un liberal que no habla de economía.
 

lunes, 1 de noviembre de 2021

ARGENTINA 5 CANADÁ 1. Y PERDEMOS EN AUSTERIDAD.


"La austeridad es una de las grandes virtudes de un pueblo inteligente"

Solón.





Miguel A Boggiano publicó un tuit con un dato realmente impresionante: "El Estado argentino gasta 5 veces lo que el Estado canadiense". A lo que añade un sarcasmo tan doloroso como necesario: "Eso porque somos un país rico y los canadienses son pobres".

Creo, por mi propia reacción frente a ese dato, que estando inmersos en el deastre cotidiano de la Argentina no llegamos a dimensionar la magnitud del desquicio. Pero esa comparación nos permite sacar la cabeza del frasco y darnos cuenta de nuestra real situación: estamos fuera de toda racionalidad. 

Aunque sólo se trate de la observación a una foto: 5 a 1. Yo no sé si Canadá es un Estado ideal, seguramente no, pero no es un país que aparezca en los diarios mendigando al mundo alguna limosna por haber perdido la razón y el orgullo. Y también sé que las diferencias de territorio y población no justifican de ninguna manera ese abismo entre lo que gasta uno y otro Estado. 


Entre las ideas y sentimientos que me arremolinó la impresionante comparación que trae Boggiano, recordé un artículo que publiqué en La Pluma de la Derecha allá por Octubre del 2018: "ELOGIO Y NUEVA DEFINICIÓN DE LA AUSTERIDAD". 

Hace tiempo tenía pensado sintetizarlo y volver a publicarlo, pero por distintos motivos lo venía postergando. El tuit de Boggiano me obliga a republicarlo como un deber de conciencia.

LA AUSTERIDAD COMO VIRTUD


El diccionario define a la "AUSTERIDAD" como "calidad de austero, severidad. Mortificación de los sentidos y del espíritu". 

E inmediatamente luego refiere "AUSTERO, RA" como "adj. (del griego austéros, severo). Riguroso, rígido: la vida austera de un asceta. Severo con uno mismo y con los demás. (SINÓN, Rígido, rigorista, espartano, estoico, ascético, puritano). Sin ornamentos: arquitectura austera". 

Está claro que nadie a excepción de masoquistas querría ser austero si serlo significase mortificar los sentidos y el espíritu, pero a  la luz de la decadencia argentina, me pregunto si será correcta esa definición de austeridad como "mortificación de los sentidos y el espíritu". 

A lo largo de su fallido intento democrático, y también antes, Argentina ha sido de todo menos austera, y esa falta de austeridad no ha evitado la creciente mortificación de los sentidos y el espíritu. Por el contrario, año tras año los argentinos experimentamos nuevas formas de mortificación. Muchas de ellas consecuencia directa de la falta de austeridad, porque el país, al menos en nuestro tiempo, nunca ha sido en modo definido y consecuente ni rígido, ni rigorista, ni espartano, ni estoico, ni ascético, ni puritano. Si esas cualidades en la sinomimia determinasen el ser, diríamos que el país no ha sido.

Aquí no hay rigidez desde que la Constitución Nacional empezó a ser entendida como una mera referencia y no la ley suprema de la Nación. Consecuentemente tampoco hay rigor o severidad en la aplicación del Derecho. Cuando por golpes de Estado pusimos militares a gobernar fuimos cualquier cosa menos espartanos, por lo que a pesar de una guerra ganada y otra perdida nos alejamos de Esparta al punto que hoy, lisa y llanamente, estamos indefensos. Para descartar el estoicismo basta consignar que consiste en evidenciar autocontrol de modo que la virtud se imponga al vicio, entendido éste como cualquier manera de obrar inconsecuente y brutal. Parece chiste de argentinos, pero es descriptivo y no tiene remate. El ascetismo es un extremo místico que nunca siquiera hemos rozado y lo mismo puede afirmarse respecto del puritanismo. 

Si de lo afirmado en el párrafo anterior le surge alguna duda revise con su conciencia los últimos cincuenta años de la política argentina, y repase detenidamente lo hecho por los distintos gobiernos. Vea en paralelo de qué modo ha ido evolucionando el aumento de la pobreza y el hambre en el mismo país que presumió de ser "el granero del mundo".

El punto es que podemos demostrar que no somos un país austero, pero no por escapar de la austeridad evitamos la mortificación de los sentidos y el espíritu, por lo cual sospecho errónea la citada definición del diccionario.

Argentina como país degradado culturalmente y dañado en lo institucional al extremo de dar muestras de merma intelectual hasta en el habla, es una realidad mortificante. La Argentina duele. Duele de un modo en que no podría doler si su historia contemporánea estuviera asociada a la austeridad. Lo cual demuestra que la austeridad no puede ser definida como la mortificación de los sentidos y el espíritu. Hay algo que está mal en esa definición.

Acaso -hermosa palabra la palabra "acaso"- debamos redefinir el concepto y entender a la austeridad como algo distinto de la mortificación y la penitencia, porque en rigor de verdad la austeridad previene el sufrimiento, no lo causa. Para la Real Academia Española la austeridad es la "mortificación de los sentidos y pasiones", dándole a la expresión "austero, ra", entre otros significados similares a lo antes mencionado, el siguiente:  "Sobrio, morigerado, sin excesos. En esa época, llevaba una vida austera, sin lujos".

Imaginemos por un momento -sé que es muy difícil- que durante el último medio siglo Argentina, como escuchando aquel llamado de Ortega y Gasset para dedicarnos a las cosas, se hubiera conducido de modo sobrio, morigerado, sin excesos, sin lujos, sin gastar a cuenta de la riqueza futura... Sería otro país, seguramente menos frustrado por la ilusión de un potencial desmesurado, pero al mismo tiempo más cercano a ese potencial, prolijo en todos los órdenes, previsible en el buen sentido de ser confiable y, como consecuencia de ello, consciente de su propia identidad. Una República consolidada para el desarrollo de una Nación saludable. Y un país austero, salvo algún cataclismo, no tiene necesidad de prometer penitencia siguiendo reglas de conductas establecidas por otros al mendigar por su subsistencia. La austeridad evita esa mortificación preservando la dignidad y la autoestima, en las naciones y en las personas.

Por supuesto, cuando una persona o un país no sabe conducirse y se envicia de prodigalidad, la rehabilitación es un proceso traumático que se percibe como una penitencia mortificante para los sentidos y el espíritu. Y hasta aquí sólo hablo de austeridad independientemente de la decencia o la deshonestidad del pródigo. Porque al introducir el concepto "decencia" cabe un tajante distingo entre quien dilapida su patrimonio personal y quien dilapida patrimonio público. Sólo puede aceptarse un proceder negligente pero decente en el primer caso, nunca en el marco de una República. El despilfarro de lo público bajo la excusa del "Estado presente", inflado, excedido de atribuciones y carente de funcionalidad, es decididamente un proceder delictivo. Una estafa sobre la ilusión del realismo mágico.

La austeridad republicana, siendo un valor que surge por oposición al ornamento y fastuosidad que son propios de la monarquía, conlleva un sentido práctico y simple de la vida. Por ello nada resulta menos republicano y contrario a la austeridad que el extremo de lo faraónico, desde la repulsa conceptual en los términos y con sus -hoy- extemporáneas implicancias de colectivismo esclavista. (Como he dicho muchas veces, por cuestiones mucho más cercanas en el tiempo: "La historia no se descuelga, se asume", por ende no se interprete ninguna palabra de este artículo como un juicio de valor negativo sobre las formas de organización social que, en la antigüedad, se dio la humanidad; sino en todo caso un elogio a  la evolución sucesiva que permitió alcanzar escalones de democracia republicana y liberal).

Lamentablemente, Argentina, que en su excepcionalidad logró ser una República bananera sin bananas, también encontró el modo extravagante de despilfarrar ahorro y crédito al estilo faraónico sin pirámides, ni ninguna otra obra que vaya a perdurar miles de años. Nuestras pirámides son obra no hecha y papeles de una deuda que ya nos espantaba en 1983, cuando quisimos suponer sería exclusivamente obra indecorosa de la vieja dictadura, pero que no menos indecorosamente hemos ido aumentando, gobierno tras gobierno, a lo largo del fallido experimento democrático iniciado entonces.

Y hoy estamos donde estamos. Tal cual y como estamos. Sería tan ocioso puntualizar aquí el diagnóstico, como vana la esperanza del sentido común imponiéndose por sí. La inercia negativa del país prefiere y seguirá prefiriendo, como cualquier drogadicto enamorado del veneno, percibir el dulzor imaginario del placebo a la amargura cierta pero sanadora del remedio. Máxime cuando el remedio, cosa que sabemos todos incluyendo a los irresponsables que juegan al distraído proponiendo alquimias mágicas, es la austeridad: la temida "mortificación de los sentidos y el espíritu"; que no es tal.

La austeridad tiene que pasar a ser algo que forme parte de nuestro estilo de vida. No ya remedio, ni penitencia, sino convicción.

La imperiosa austeridad que se necesita debe hacer parecer hedonistas a los espartanos, pero tal vez el país haya perdido hasta la capacidad intelectual de advertir que en ese esfuerzo va la posibilidad de alejarnos del sufrimiento; porque, además, no se puede ser austero desde la idiotez. La austeridad exige inteligencia, en todas las acepciones de la palabra. No hay forma de ser austero sin proyectar una situación futura en términos ideales y arbitrar el mejor uso de los siempre escasos recursos para llegar a ella. La inteligencia, al igual que la austeridad, es más que un don una práctica virtuosa.

Ensayo pues una nueva definición.

AUSTERIDAD: Calidad de austero, criterioso. Cuidado de los sentidos y el espíritu. Valoración de lo esencial por sobre lo ornamental. Apego a la simpleza de la vida. Capacidad previsora para evitar complicaciones innecesarias. Moderación. Inteligencia. Camino de felicidad.

AUSTERIDAD REPUBLICANA: Decencia. Respeto por la calidad de vida y patrimonio de las futuras generaciones.


Ariel Corbat, La Pluma de la Derecha.
Estado Libre Asociado de Vicente López



 




sábado, 23 de octubre de 2021

MIRIAM LEWIN, LA CENSORA DEL RÉGIMEN KIRCHNERISTA


"Cuando el humor ser pierda todo estará perdido"




La clave del humor absurdo, lo que hace reír, es que lo absurdo no sea parte de lo cotidiano. Nos reímos por imaginar cosas que sabemos o creemos no pueden pasar en la realidad. Y eso es lo normal, porque perder noción de lo absurdo es demencia. 

En Argentina, subvertida hasta la demencia, ya no queda ni el humor absurdo, todo puede ser real, especialmente lo absurdo. Y con eso lo absurdo pierde la gracia y se convierte en patético. 

El 17 de Octubre, intentando un ejercicio de humor absurdo, relacioné la llamada "grieta", cuestión de estricta esencia política, con la separación de Wanda e Icardi, tema de conocimiento público pero en definitiva asunto entre dos particulares completamente ajeno (más allá de lo que eventualmente puedan llevar esos particulares a disputa judicial) al interés del Estado y de ninguna manera asunto de la política. 


Y ese era el chiste: que la violencia con la que tiene que terminar la grieta política (algo que desde lo subjetivo, fruto del hartazgo, en este punto me parece inevitable y hasta deseable), se desencadenara finalmente porque los argentinos salieran de su estupefacción de agua en las venas ya no para tomar partido entre totalitarismo y República, sino entre Wanda y Mauro. Esta cuenta siempre con Wanda, que conste en actas!

Pero como aquí lo absurdo ocurre, resulta que uno de esos organismos estatales en impronta de novela orwelliana, con pretensión de polícia del pensamiento y que no debería exsitir, pero existe porque el kirchnerismo es un proyecto totalitario de corrupción estructural, y el totalitarismo es el intento de poner bajo control del Estado absolutamente todo hasta suprimir el pensamiento, entra en escena con la varita de la corrección política y la legislación adoctrinante.

Miriam Lewin dirige la Defensoría del Público desde donde impulsa el NODIO, Observatorio de la desinformación y violencia simbólica, burocracia orwelliana desde el nombre y que mejor sería llamarle "Oficina Estatal para la promoción de la censura previa". ¿La Constitución Nacional? Bien gracias, acá nadie le da bola.




Miriam Lewin dijo en TV Pública que la intevención del organismo que ella dirige se origina en una denuncia y que:  “Se trata de violencia digital y mediática. Esta categoría de violencia digital, todavía no está incorporada a la ley, no constituye por supuesto un delito, a pesar  de que  las organizaciones feministas lo caracterizaban como amenaza y eso sí constituiría un delito".

Escuchar a Lewin remite a su pasado terrorista en la intencionalidad de hacer del Estado un instrumento de aplicación de algo que, basado en que hay mandatos, como el feminismo, por encima de la Constitución Nacional, sería una suerte de "pre ley", para dar tratamiento simil de delito a cosas que no son delitos. Y otra vez: ¿La Constitución Nacional?, bien gracias, acá nadie le da bola.

El Estado subvertido y subvertidor se mete en cuestiones que son ajenas a su incumbencia, para generar distracciones y confusiones mientras la decadencia se profundiza por no atender aquello para lo que el Estado sí fue pensado por los Constuyentes. 


Ariel Corbat, La Pluma de la Derecha,
un liberal que no habla de economía.

sábado, 9 de octubre de 2021

Yo te avisé! Y vos no me escuchaste...


En el anterior artículo de este blog, publicado hace apenas unos días y titulado: "EL ESPÍA INGLÉS", UNA PELÍCULA PARA VER CON OJOS ARGENTINOS, expresé esta definición: 

"La AFI no es ni la sombra de la SIDE. Es un patético hazmerreír."

Y si alguien no entendió porque lo decía, ahora tiene esto para entenderlo: 

https://noticias.perfil.com/noticias/politica/espionaje-de-la-afi-a-secretaria-irani-internas-y-papelones.phtml


Hacer un seguimiento no es ponerse atrás de alguien. Siempre fue un oficio y arte complejo, mucho más hoy con la tecnología haciendo del espacio público espacio vigilado.

La Escuela Nacional de Inteligencia (ENI), entre otras cosas, está para capacitar agentes de AFI en esas tareas.

Y por encima de los agentes que hicieron mal su trabajo (cosas que pasan, tampoco es tan dramático), hay 2 cuestiones claves: 

1º Un Estado falto de armonía que en lugar de complementar funciones las opone.

y

2º La AFI está bajo intervención castrista para ser desprestigiada.

Cristina Caamaño cometió el grave delito de hacer pública información que debía ser reservada. Y no por casualidad expuso justo las actas de los cuatro años del gobierno anterior...

Hay una obvia intencionalidad para mantener a la Argentina sin soporte de Inteligencia.

Y ahora la Agencia Federal de Inteligencia, único servicio de Inteligencia del mundo que busca mugre en su pasado para incriminarse y alimentar el negociado de los derechos humanos, también se muestra incapaz de cumplir las tareas más elementales que todo servicio de Inteligencia del mundo cumple.

Monitorear actividad de agentes de Inteligencia extranjeros es una prioridad operativa de contrainteligencia. Hace al rol de los servicios de Inteligencia como atributo de soberanía nacional.

Argentina no es ya un país soberano, entre razones varias porque tiene un gobierno títere, golpista, corrupto, criminal y comunista, como parte del cual Cristina Caamaño degrada la AFI.


Ariel Corbat, La Pluma de la Derecha,
un liberal que no habla de economía.

miércoles, 6 de octubre de 2021

"EL ESPÍA INGLÉS", UNA PELÍCULA PARA VER CON OJOS ARGENTINOS





INTRODUCCIÓN:


No soy afecto a leer novelas ni a ver películas sobre espionaje. Suelen causarme rechazo porque las encuentro aburridas o delirantes. Es ese un género al que prefiero verlo abordado desde el humor en la parodia, porque encontrarle la comicidad al asunto es -en mi personal opinión- el mejor modo de entender la cuestión de fondo. En tal sentido recomiendo "Le Grand Blond avec une chaussure noire" (Alto, rubio con un zapato negro), porque luego de sus muchas y sostenidas risas deja enseñanzas que todavía hoy requieren ser aprendidas. 

Esta breve introducción viene a cuento de haber visto en estos días, y a pesar del rechazo premeditado, "The Courier" (El espía inglés). Se trata de una película sobria y muy bien actuada que narra una operación real, uno de esos casos en los que el espionaje fue noticia; y casi siempre que eso ocurre es porque algo no salió bien. 

Si alguien está leyendo esto sin haber visto la película ni conoce el caso, le sugiero detener aquí la lectura para completarla luego de disfrutar del filme. 

A quienes ya la vieron, les aseguro que lo que sigue no lo vieron en la película ni es mi intención volver a hablar de ella. El interés de este artículo es observar que el "Caso Penkowsky" es uno de los clásicos referidos por todas las publicaciones periódicas de Inteligencia y, por supuesto, tenía el recuerdo de haber leído sobre él en varios ejemplares del viejo y muy querido "Manual de Informaciones", revista editada por el Comando en Jefe del Ejército Argentino a través de la Jefatura II de Inteligencia para difusión del quehacer de los servicios de Inteligencia y de la Inteligencia misma como actividad de interés para empresas y opinión pública. 

Hago aquí un aparte y remarco: Argentina necesita con urgencia empezar a salir de su miseria intelectual, y ello implica -entre otras cosas- abandonar la ignorancia y los estúpidos prejuicios con que la casta política ha denigrado la actividad de Inteligencia.


ESPIONAJE RUSO EN LA ARGENTINA


En 1959 Argentina a través de sus servicios de Inteligencia había detectado actividad soviética y de otros países comunistas destinada a fogonear conflictos internos, lo que determinó una crisis diplomática y afectó tratativas iniciadas en 1958 alrededor de un préstamo de 100 millones de dólares ofrecidos por los soviéticos para la adquisición de maquinaria a Rusia, de esas negociaciones, continuadas con la intención de superar el incidente, participaban en 1960 los agregados comerciales de la Embajada soviética en Buenos Aires: Iván Larchenko y Anatolio Manenok.

En 1962 el Manual de Informaciones publicó un artículo titulado "¿Diplomacia o Espionaje?". 

Antes, el viernes 28 de Julio de 1961, el diario Correo de la Tarde, fundado en 1958 por Francisco Manrique quien lo dirigió hasta su cierre en 1963, tituló su edición con grandes letras de molde: "ESPÍAS RUSOS EN EL SUR" y debajo, junto a un mapa con un círculo abarcado el sur argentino desde Chubut hasta la península antártica las fotos de Alexander Abronov e Iván Larchenko. 


Esa tapa refería una de las más habituales maniobras que caracterizaron a la Guerra Fría, el uso de fachadas comerciales para realizar tareas de Inteligencia. Y con ese pretexto el titular de la soviética Oficina para Asuntos Comerciales en Latinoamérica, Iván Larchenko, acompañado por Alexandre Abronov y Vladimir Coloulin viajaron el 10 de Enero de 1961 a Río Gallegos, transgrediendo normas diplomáticas entonces vigentes. 

Téngase presente estos párrafos del artículo del Manual de Informaciones: 

"En la 'democrática' Unión Soviética, en el 'paraíso de los trabajadores' los diplomáticos extranjeros están obligados a solicitar por escrito la debida autorización para trasladarse a más de 40 kilómetros del centro de Moscú, única ciudad de dicho país en que pueden residir y estar acreditados. Tal es la manía obsesiva del trámite escrito, que para realizar cualquier clase de reparaciones internas de la Embajada como ser, reparación de la red eléctrica, de la instalación de gas, de los teléfonos, del agua corriente, etc., se debe cursar una solicitud a la Cancillería moscovita. Fue precisamente este descomedido y arbitrario trato lesivo a la dignidad nacional el que obligó a nuestro gobierno a la reciprocidad de procederes con los diplomáticos soviéticos acreditados en nuestro país.

De más está decir que mientras nuestros representantes se hallan estrictamente controlados por el KGB y no pueden despegarse de la cercana vigilancia de sus agentes, los diplomáticos soviéticos en la Argentina, a pesar de las disposiciones existentes, violan constantemente esas normas burlándose de la buena fe de nuestras autoridades".

Como algunas cosas nunca cambian, y la mala fe de los comunistas es una de ellas, en la actualidad y desde hace años las embajadas de Cuba y Venezuela operan abiertamente para que la fallida democracia argentina se convierta en otra dictadura comunista.

Durante toda la Guerra Fría los soviéticos intentaron desestabilizar países occidentales tanto por la vía armada fomentando guerrillas con organizaciones terroristas, como saboteando recursos económicos a través de maniobras desleales como el dumping. Argentina fue objeto de esas agresiones por parte del imperialismo soviético, al igual que toda Latinoamérica. 

Obviamente Cuba, desde la llegada al poder de Fidel Castro cuando se declaró abiertamente comunista, se convirtió rápidamente en enclave de la URSS y desde allí se dirigió contra la región todo tipo de operaciones de Inteligencia ofensiva para expandir el imperio soviético. Ello quedó bien advertido por el cierre a la citada nota del Manual de Informaciones con estas proféticas palabras: 

"Así es el comunismo internacional, y de esa manera la guerra fría (o 'paz caliente', como algunos han dado en llamar ahora) ha trasladado sus campos de combate a nuestras costas de paz y trabajo, obligando a nuestros servicios de seguridad y nuestra Cancillería a permanecer alertas para evitar que nuestra Patria se hunda en el caos de la subversión marxista leninista y la guerra revolucionaria, hábilmente preparadas por la actitud de los agentes secretos bolcheviques secundados por la complicidad ingenua o deliberada de los 'compañeros de ruta' e 'idiotas útiles' que aún creen en la coexistencia pacífica del mal con el bien, de la libertad con la opresión".

Ese concepto todavía hoy, 2021, a pesar de la caída del infame Muro de Berlín, el colapso de la Unión Soviética, la evidente perversidad de la dictadura china y el fracaso tanto material como moral de la tiranía castrista, sigue teniendo vigencia en esta decadente y subvertida República Argentina, o lo que queda de ella, pues bajo el dominio de una casta política decadente se entrega al dominio cultural y político de las porquerías del marxismo residual. 

Pero volvamos a comienzos de los sesentas. Para entonces, en ese marco en el que se desató la crisis de los misiles en Cuba, los servicios de Inteligencia argentinos ya habían detectado, infiltrado, dominado y en algunos casos desmantelado redes de espionaje soviéticas tendidas a través de su embajada y las de sus países satélites. Y esos logros no dejaban ignorar (por supuesto) que debían existir otras redes operando sin ser detectadas.

Todo el planeta sirvió de escenario a la Guerra Fría, con razón llamada la Tercera Guerra Mundial, y Argentina no fue ninguna excepción, ni en lo frío ni en lo caliente.


LA CRISIS DE LOS MISILES


Literalmente los rusos invadieron Cuba en 1962. Fidel Castro había reclamado ayuda militar soviética enviando a Moscú a dos de sus secuaces: su hermano Raúl y Ernesto Guevara. El pedido fue alegremente recibido por el Kremlin y el General Slazenko se instaló en La Habana como jefe de esa fuerza de ocupación extracontinental.

Nikita Kruschev, sucesor de Stalin, se encontró gracias a Castro en condiciones de amenazar a Estados Unidos desde territorio americano y decidió jugar fuerte: emplazó misiles nucleares en Cuba. 

Cuando Estados Unidos tomó conocimiento de la amenaza y pudo acreditarla, la tensión entre las dos superpotencias alcanzó uno de sus puntos más altos. 

Era, ciertamente, una mera cuestión de tiempo que los estadounidenses percibieran la actividad enemiga y por ello la apuesta rusa era la política del hecho consumado, ya que se trataba claramente de una maniobra de intimidación y negociación que como tal debía darse a conocer en determinado momento: cuando los soviéticos lo creyeran oportuno. 

En el contexto de la Guerra Fría, donde se jugaba con el temor a un holocausto nuclear, el juego del espionaje abarcaba todos los ámbitos por lo que los distintos servicios de Inteligencia reunían información constante de infinidad de fuentes. Se tenía claro que dejar de ver, parpadear, podía representar el fin del equilibrio precario que no estaba determinado por una paridad matemática de fuerzas, sino por consideraciones de diversa índole. Un principio elemental de Inteligencia es que muchas nadas hacen algo, eso significa que todo tiene importancia. Por aplicación de ese principio casi toda acción del oponente resultaba previamente sospechada y eso, más allá de la narrativa literaria o cinematográfica, hace difícil atribuir a tal o cual actor de los eventos el haber lanzado la primera advertencia. Se comprenderá que la historia de lo obrado por servicios de Inteligencia siempre guarda pliegues a la luz pública, sin importar cuántos años pasen ni las transformaciones del escenario. Como corresponde, algunos secretos nunca serán revelados.

Sin embargo, hay hechos que demuestran y recuerdan que en algún suceso alguien tuvo, como mínimo, un rol protagónico o decisivo. 


EL TRAIDOR PENKOSKY, PERO ¿QUÉ COSA ES UN TRAIDOR?

Registra el Manual de Informaciones, a través de "La masonería poder invisible", una interesante y extensa nota del periodista Jacques Tuyau que da cuenta de la participación de masones en distintas conspiraciones entre jerarcas de la URSS, ya que la masonería desde el Siglo XVIII tenía presencia en Rusia, incluyendo al Zar Pedro III, y con distintas vicisitudes continuaron activas incluso después de la Revolución de Octubre a la que algunos financiaron apoyando a Lenin y Trotsky. 

Una de esas conspiraciones con participación masónica fue precisamente para reemplazar a Stalin por Trotsky y terminó en 1937 con el Mariscal Tujachevsky ejecutado en un calabozo de la NKVD en Lefortovo. 

A su turno, el sucesor de Stalin, Nikita Kruschev también fue blanco de una conspiración en la que participaron masones. La importancia del artículo de Tuyau es mayor por la oportunidad en que fue escrito: un mes antes de la caída de Kruschev: 

"Cuando los primeros rayos del sol soviético del 16 de Mayo de 1963 pintaron con su luz las torres del Kremlin, un hombre vestido de civil, entrado en años, atravesó los pasillos de la Lubianka con dos guardias a los costados. En unos minutos, Oleg Penkowsky, coronel del ejército soviético, cayó bajo las balas de dos soldados de la policía secreta.

Esa misma tarde los diarios de Moscú informaban que había sido fusilado un coronel del ejército rojo, de 43 años, por traidor y espía. El corresponsal del 'New York Times' escribió que el gobierno soviético daba escasos detalles del caso; solamente la confesión del mismo Penkowsky podría dar alguna pista: 'Tengo muchos defectos, me gusta la buena vida, por eso me corrompieron...'

El 'affaire' Penkowsky tiene cierta similitud con el caso Tujachevsky pero esta vez la víctima era Jruschov. Penkowsky no era un simple militar como pintan las informaciones interesadas. Era un héroe militar de la última guerra. Obtuvo el grado de teniente coronel a los 26 años, y una docena de condecoraciones, entre las que se cuentan la Orden de la Estrella Roja, dos de la Bandera Roja, otra de la Guerra Patriótica y, además la Orden de Alejandro Nevsky. Se destacó como oficial de espionaje militar (GRU), y actuó como agregado militar en Ankara (Turquía) en 1955/56, lugar de citas de espías y complots internacionales. Sus contactos con el mundo diplomático y político le dieron un panorama de suma importancia para su trabajo. Pero Penkowsky era ambicioso y odiaba a Jruschov, lo que admitía sin vacilaciones en reuniones con altas personalidades. El puesto de Director para las Investigaciones Científicas le permitió viajar por el exterior y establecer contactos con el Intelligence Service a través de importantes personalidades de la Gran Logia Unida, donde fue introducido mediante el rito de iniciación. En Octubre de 1962 fue arrestado secretamente por la KGB, y puesto en una solitaria celda de Lubianka. En ese mismo momento varias decenas de agentes soviéticos fueron llamados a Moscú, entre ellos se contaba el viceagregado naval en Londres, Capitán Ivanov, ex amante de Christine Keller. Ivanov había conocido a Penkowsky durante los primeros años de su carrera en la escuela de espionaje militar. Ivanov se equivocó hábilmente confesando algunos puntos importantes.

La verdad fue dibujándose en las investigaciones. Figuras de la talla del Mariscal Matvel Zajarov, Jefe del Estado Mayor General de las Fuerzas Armadas Soviéticas, el General Iván Serov, Jefe de la Policía Secreta KGB meses antes; el mariscal Sergei Varentsov, comandante de la artillería y la cohetería y D H Gvishieni uno de los científicos rusos más capaces, fueron todos detenidos en una acción policial sin precedentes".

Oleg Penkowsky

Los complotados habían descartado matar a Kruschev prefiriendo que se viera obligado a renunciar por maniobras políticas y de propaganda, buscando en ello que fuera reemplazado por Alexander Kosygin, quien ignoraba el asunto. Kruschev pudo celebrar su victoria sobre la conspiración sonriendo burlonamente el 1º de Mayo al mostrarse acompañado por Fidel Castro de visita en Moscú. 

Pero la historia no se detuvo allí. El retroceso soviético que puso fin a la crisis de los misiles en Cuba mermó el prestigio de Kruschev quien de ser considerado duro frente a Occidente pasó a ser denostado por cobarde. Así salió del poder en 1964. Tuvo Kruschev, no obstante, mejor suerte que Penkowsky y tantos otros a los que la lucha poder en Rusia les cobró la vida, ejecutados por disparos o muertes de un sadismo brutal. Vivió como un jubilado de buen pasar y murió en 1971 por causas naturales. 

Oleg Penkowsky murió como un traidor. Y desde el punto de vista de Kruschev sin duda lo fue, pero ¿era realmente un traidor? Las disputas por el poder en la Unión Soviética no se dirimían abiertamente, opinando con libertad y votando, desde el vamos se resolvieron conspirando, algo que podía terminar con algún Beria disparando un tiro en la cabeza de los derrotados. Penkowsky era parte de una conspiración no muy distinta de otras en las que participó el propio Kruschev.

Luego y al paso del tiempo, el colapso de la URSS abre las perspectivas de un nuevo enfoque que quizás contribuya a deformar la realidad: suponer que todo disidente soviético aspiraba a terminar con el comunismo, estaba identificado con las ideas de la Libertad o tenía principios para ser más un héroe de la humanidad que de su propio país. 

Penkowsky jugaba el juego. Y como todos los que jugaban el juego tenía una o más fachadas para esconder sus motivaciones reales. Entendiendo eso resulta lo mismo decirse agregado de comercio en una embajada o formar parte de comisiones dedicadas a la industria, llevar misiles a Cuba como desplegar guerrillas desde allí o recopilar información de valor estratégico en el sur de la Argentina, los jugadores juegan con las reglas del juego. Y los jugadores comunistas jugaban (juegan) desde la total paranoia hacia adentro y hacia fuera.

Posiblemente no corresponda calificar de traidor a Penkowsky, pero tampoco considerarlo como un benefactor de la humanidad. Era un coronel soviético haciendo lo que creía que un coronel soviético debía hacer. Si el complot contra Kruschev tenía éxito ¿iba a desertar a Occidente o a quedarse siendo parte del nuevo esquema de poder ruso? Y aun en caso de lo uno o de lo otro, ¿qué definiría eso? Nada.

Es que, al fin del cuento, la pregunta ¿qué es un traidor? obliga a pensar, necesariamente en la lealtad, a definirla y  entenderla. Recién cuando se puede precisar el significado de la lealtad para alguien se puede empezar a considerar la posibilidad de la traición. Y eso no siempre queda claro.


BREVE CONSIDERACIÓN FINAL

En el presente la República Argentina no cuenta con servicios de Inteligencia. La Agencia Federal de Inteligencia se encuentra intervenida y es el único servicio de Inteligencia del mundo que, en lugar de dedicarse a anticipar escenarios futuros, dedica su tiempo a revisar el pasado buscando mugre para incriminarse alimentando el negociado de los derechos humanos.

La AFI no es ni la sombra de la SIDE. Es un patético hazmerreír.

La ausencia de Inteligencia demuestra además que el gobierno de Alberto de la Fernández no toma decisiones. 

Los servicios de Inteligencia son un atributo de la soberanía, y sólo son soberanos los países cuando toman sus propias decisiones. 

Argentina no tiene servicio de Inteligencia porque padece un gobierno títere. Argentina no es hoy un país soberano. 

Y si en algún momento, la Nación Argentina reacciona honrando su identidad para recuperar la soberanía, volverá a reorganizar su servicio de Inteligencia para contribuir al proceso racional de toma de decisiones. 

Si de algo pueden servir a ojos argentinos las novelas y películas de espionaje, como la que dio origen a este artículo, es para cobrar conciencia de la importancia de entender que la soberanía consiste en tomar decisiones propias, y que la Inteligencia siendo el proceso racional que antecede la toma de decisiones hace de todo servicio de Inteligencia un atributo de la soberanía.

En el pasado los servicios de Inteligencia de la Argentina han sabido cumplir su función. Es preciso recordarlo enfáticamente, con la idea de recuperarlos para el futuro si es que todavía queremos que Argentina sea Patria.






Ariel Corbat, La Pluma de la Derecha,
un liberal que no habla de economía.











LA SONRISA DE JAMES COBURN

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