martes, 13 de octubre de 2020

Algo para remarcar y tener claro acerca de "NODIO"



 


1- Estamos cambiando instituciones republicanas por oficinas orwellianas. 

2.- El gobierno títere se cierra en su irracionalidad económica y social. 

3.- En consecuencia niega condición de pueblo o gente decente a los opositores. 

No vamos camino a ser, ya somos Venezuela.

Todos los días algo desmiente a los que quieren creer que el gobierno no es comunista y que nosotros no somos Venezuela. 

Para fomentar la Libertad de expresión no se necesitan terroristas en oficinas estatales como las que imaginó George Orwell en 1984.

El gobierno es tan títere que con discurso de manual cubano el Jefe de Gabinete, Santiago Cafiero, dice que el 12 de Octubre no marchó ni gente ni pueblo, agravando lo dicho anteriormente por Alberto de la Fernández sobre que son "gente de bien" los obedientes al régimen.

Cualquier parecido con Nicolás Maduro no es casual.


Ariel Corbat, La Pluma de la Derecha,
un liberal que no habla de economía.

martes, 6 de octubre de 2020

UNA OPORTUNIDAD POLÍTICA PARA LOS DEL CENTRO A LA DERECHA



Ministro de desarrollo social con sobreprecios, sigue en el cargo.  

Ministro de seguridad apaña usurpadores y persigue ciudadanos, sigue en el cargo.  

Interventora de la AFI expone secretos de Estado, sigue en el cargo.

Etcétera, etcétera.

Elija cualquier cargo en el gobierno que hará la misma observación, y ello sin olvidarse de  Alberto de la Fernández que suprimió la CN firmando un DNU: sigue en el cargo.

No hay funcionario de este gobierno que esté haciendo bien algo que sea útil al país. 

Y sobran papelones en todas las áreas. Que ante desastres de gestión no caiga ni una renuncia, prueba que el plan del gobierno títere es destruir el país para entregarlo inerme a los cubanos, a los chinos, al comunismo; para ser explotado igual que Venezuela. 

No es que pueda pasar, está pasando. 

Para evitar que se concrete y sea irreversible se requiere un mínimo de organización política. 

Si rápidamente los dispersos intentos de armados políticos republicanos no confluyen en un frente formando un "Gabinete en las sombras" para mostrar que somos oposición en serio, vamos a seguir haciendo lo mismo, disputando los mismos votos y obteniendo el mismo mal resultado.

Sin mostrar que estamos dispuestos a dar pelea y llevarla hasta las últimas consecuencias vamos a condenarnos a ser un muy pequeño compartimento estanco en la política argentina, un rincón de disidentes totalmente inocuo para la casta política. 

Si queremos que los distintos partidos ya conformados o en formación logren afiliaciones y militancia para dar pelea tenemos que ayudarnos unos a otros a salir del estanque, y dejar de ser pescaditos de colores que sueñan con quince minutos de fama. 

Un frente es ponernos hombro con hombro y ofrecer esperanza a una sociedad desencantada y resignada. 

Un frente no afecta la identidad de liberales, conservadores, nacionalistas ni demás republicanos como quieran llamarse. 

Un frente potencia a todos sus integrantes porque le hace saber a quienes recelan de la política que hay una posibilidad de hacer valer su voto.

Un frente es un acuerdo básico para la Argentina: el compromiso de luchar por la irrestricta supremacía de la Constitución Nacional. 

Un frente es la posibilidad de soñar con volver a ser un país. Y un país serio. 

Un frente desde el vamos, es hacer al fin algo distinto para no repetir el fracaso. 

Un frente es razón y humildad para concretar la más legítima de las ambiciones: que no nos gobiernen estos infames traidores a la Patria.


Ariel Corbat, La Pluma de la Derecha,

un liberal que no habla de economía.


domingo, 4 de octubre de 2020

COMUNICADO DEL PARTIDO AUTONOMISTA DE LA PROVINCIA DE BUENOS AIRES





Buenos Aires, 3 de octubre de 2020

Ante versiones que el Partido Autonomista Nacional habría designado un “Delegado Normalizador”, a fin de “regularizar” el Partido Autonomista de la Provincia de Buenos Aires. Hacemos saber lo siguiente:

1. El Partido Autonomista de la Provincia de Buenos Aires es un partido de distrito, con autoridades legalmente constituidas y con la personería Federal vigente.

2. Nada hay que normalizar, ni regularizar en el Partido Autonomista de la Provincia de Buenos Aires.

3. Si bien sabemos extraoficialmente que la personería nacional del Partido Autonomista fue otorgada con nuestro distrito entre otros, ponemos en conocimiento que:

a) Nunca la Honorable Convención de la Provincia de Buenos Aires autorizó la incorporación al partido nacional en 2019.

b) Ninguna autoridad legalmente constituida prestó consentimiento alguno a pertenecer al partido nacional.

c) Lo que sí hizo la Honorable Convención de la Provincia fue autorizar pertenecer al Frente Juntos por el Cambio PBA en 2019, lo que así ocurrió en el proceso electoral pasado (mal podría pertenecer al Partido Nacional).

d) Ninguna autoridad o afiliado con mandato provincial participa de ningún órgano del partido nacional.

4. Las autoridades constituidas del Partido Autonomista de la Provincia de Buenos Aires hemos iniciado las acciones legales correspondientes para asegurar el mandato de los afiliados del distrito y salvaguardar las atribuciones que la Carta Orgánica y la ley le conceden a las actuales autoridades.

5. Por último, ratificamos ante todos nuestros afiliados, opinión pública, amigos y aliados que el Partido Autonomista de la Provincia de Buenos Aires, sigue comprometido en el armado de un frente electoral amplio, que incluya a ciudadanos, vecinos y dirigentes que no estén representados por el Frente de Todos y por Juntos por el Cambio, para competir en las elecciones legislativas de 2021.

Firman:

Daniel Iturralde, Vice Presidente Partido Autonomista de la Provincia de Buenos Aires.

Diego Bermudez, Secretario General del Partido Autonomista de la Provincia de Buenos Aires y apoderado.

viernes, 25 de septiembre de 2020

¿YA SE JUSTIFICA UN GOLPE MILITAR?




El 18 de Marzo de 1976 Álvaro Alsogaray manifestó claramente su oposición a que las FF.AA. dieran un golpe de Estado. No fue escuchado. Y la historia demostró acertada tanto su argumentación como su clara visión del futuro.


En aquellas circunstancias, sostenía Alsogaray que la crisis que experimentaba el país, aunque grave, no alcanzaba niveles de riesgo real para la supervivencia misma de la Libertad. Y no estando en juego la Libertad, las FF.AA. debían abstenerse de intervenir en política. Cabe observar que Alsogaray, tanto por principios como por realismo político, comprendía que la existencia misma de las FF.AA. implica un deber de acción política, pero sólo en circunstancias extremas que tienen que ver con preservar la Libertad como razón de ser del Estado.


Por ello enseña Alsogaray que  la intervención política de las FF.AA. es la última reserva del país, y no debe ser arriesgada hasta tanto no esté realmente en peligro la supervivencia de la Libertad. Desde ya, entender a un medio de acción como el último recurso no simplifica la difícil tarea de analizar y precisar el exacto momento en que los demás recursos están agotados, sea por imposibilidad o ineficacia. Y menos si se trata de preservar algo tan frágil como la Libertad.


Alsogaray supo apreciar en marzo de 1976, que el golpe de Estado no era todavía necesario, contra todo el espectro de la opinión pública y política que, a más de desear el golpe lo sabía en marcha. Y el 24 de Marzo fue recibido por los argentinos con un gran suspiro de alivio. Conservó el temple Alsogaray, sin caer en la desesperación del momento, y quizá el motivo de esa frialdad de análisis, propia de un estadista, sea su optimismo reflejado en esta frase: "Ningún país queda tan destruido para que no pueda levantarse sobre sus escombros".


Luego el tiempo, ese juez implacable de los actos humanos, demostró la exactitud con que el líder liberal anticipó las consecuencias de aquella precipitación. Leamos estos textuales de su carta conociendo la historia de entonces a hoy:


1 "¿Por qué habría un golpe de estado liberar a los dirigentes políticos de su culpabilidad?"


2 "¿Por qué transformarlos en mártires incomprendidos de la democracia precisamente en momentos en que se verán obligados a proclamar su gran fracaso?"


3 "Dirigentes peronistas y radicales, con abrazos y elogios recíprocos, acaban de ratificar su alianza de la Hora del Pueblo que condujo al país al caos".


4 "Hay que permitirles -más hay que exigirles- que gobiernen juntos y resuelvan el problema. Dentro de tres meses el país entero estará clamando para que se vayan, pero no como perseguidos sino como culpables. No necesitamos un golpe de estado".


5 "Muchos de quienes alimentan hoy el golpe, se congratularon haciendo la V de la victoria el día de las elecciones en que triunfó Perón y pronto volverían a cambiar de frente criticando el golpe".


Y aquí Alsogaray (un toque de humor para matizar la cosa) supera a Nostradamus y Parravicini: 


6 "El mismo público que hoy protesta unánimemente por el actual estado de cosas, comenzará a vilipendiar a los militares, alentado por los políticos, a quienes habrá salvado in extremis causa".


Ningún otro político argentino ha formulado una probable evolución tan exacta como este verdadero Parte de Inteligencia escrito por el Capitán Ingeniero. Es notable leer este documento desde el hoy. Y una vez leído, comentado, compartido, viene la parte dura de este artículo: Hay que pensar. Y para hacerlo todavía más áspero, tratemos de pensar juntos.




De 1976 a 2020 la historia argentina puede entenderse como la crónica de una decadencia, en la que las situaciones se repiten, aunque como canta Charly García: "no entiendo a los que hacen lo mismo que yo hice ayer, pero como hasta ahí nomás, como viviendo en el pasado". En estos años Argentina ha perdido pasión. Ya no se mata ni se muere por ella. Pero no ha sido la razón la que puso límites a la pasión, sino la confusión, la indiferencia, el hartazgo, los más de los mismos. La farsa en malas copias de los que eran, buenos o malos pero eran.


Y estamos aquí en condiciones de hacer aquellas mismas preguntas. Ya sabemos que entonces las respuestas del Álvaro Alsogaray fueron las correctas. Pero de entonces a hoy, ¿si volvemos a preguntarnos eso mismo será correcto repetir lo que dijo entonces? Por mucho menos de lo que Argentina vive en el presente se desencadenaron golpes militares en el siglo pasado. En 1976 la posibilidad de golpe militar era tema puesto a viva voz en cada conversación. En 2020 se censuraba por corrección política, hasta que habló Duhalde. De 1976 a 2020 ha cambiado el mundo y la Argentina. Para bien y para mal. Por lo que aquellas reflexiones de Alsogaray deben ser aggiornadas a preguntas que responder por nosotros mismos.  Ensayo algunas:


1 ¿Está hoy realmente en peligro la supervivencia misma de la libertad en Argentina?  


 2 ¿Están dadas las condiciones para que las FF.AA. como última reserva intervengan en la vida política del país?


3 ¿Sería precipitado afirmar que kirchneristas y cambiemitas no pueden resolver el drama en que han sumido al país?


4 ¿Un golpe militar serviría al país o liberaría a los dirigentes políticos de su culpabilidad?


5 ¿Hay que permitirles a kirchneristas y cambiemitas (la casta política) seguir gobernando hasta que reconozcan su fracaso en común? ¿Podrían reconocerlo?


6 A la luz de la experiencia venezolana ¿se puede esperar a que un estallido social expulse del poder a la casta política?


7 ¿Si la Constitución Nacional es violentada por oficialismo, oposición parlamentaria y Corte Suprema de Justicia de la Nación, qué debemos hacer todos aquellos que juramos defenderla? 


8 ¿Cuándo será muy tarde para reaccionar?


9 ¿No es absurdo y paradojal defender un gobierno que surgido de iure se deslegitimó al dejar sin efecto la Constitución Nacional con el estado de sitio de facto implantado a partir del golpe de Estado kirchnerista del 19/04/2020, por el prurito de ser "golpista"?  


Pensemos.


Ariel Corbat, La Pluma de la Derecha,

un liberal que no habla de economía.

sábado, 12 de septiembre de 2020

ACTUAR O MORIR, ESA ES LA DISYUNTIVA REPUBLICANA




El escenario político está acomodado para ser Venezuela, si es que ya no lo somos.


El golpe de Estado kirchnerista del 19 de Marzo de 2020 se afianza a paso de vencedor.


En breve la Constitución Nacional será un recuerdo.


Urge poner algo en escena, no importa si es desprolijo mientras sea combativo.


La fractura entre la dirigencia de Cambiemos, que se humilla pretendiendo dialogar con el gobierno, y sus votantes / militantes es notoria. Es el momento de convertirla en quebradura.


Tampoco parecen entender lo que está pasando los liberales que firmaron una muy suave "carta abierta" dirigida al títere que hace las veces de Presidente.


No es la vía de acción política para estas circunstancias y sugiero humildemente que cambien el enfoque. 


Es imperioso comprender que desde el 19MAR20 cuando el kirchnerismo dio un golpe de Estado, el enfoque político debe estar puesto en rechazarlo defendiendo la Constitución Nacional. Peticionar medidas instrumentales es convalidar el golpe. Y para tibios ya están hace rato los cambiemitas, con los resultados por todos padecidos.


Insisto con presentar un "gabinete en las sombras" de la oposición republicana que empiece a obrar de faro y punto de reunión para los descontentos, que somos muchos.


Un mínimo de organización política para convocar a reagruparse y defender con firmeza la República empezando a marcar agenda.


El único que puede reunir un equipo así y presentarlo a la sociedad como opción es Ricardo López Murphy, porque representa República, honestidad y austeridad. 


Conozco y comprendo el rechazo a improvisar, pero esta es una de esas situaciones extremas donde los manuales de procedimientos operativos son una anécdota. 


También conozco hasta el hartazgo la estupidez en los puristas de sí mismos, incapaces de sumar al esfuerzo político porque les resulta más fácil quedarse en las diferencias con los afines que enfrentar al enemigo. Considero esa manía una forma de la cobardía, una excusa para no dar pelea donde hay que darla.


La urgencia ya agotó el tiempo de preparar planes, es arrancar y darle para adelante o quedarse mirando como se pierde todo.


Desde el Partido Autonomista de la Provincia de Buenos Aires, al que estoy afiliado, y desde el Frente Republicano que el partido integra, reitero el llamado a construir unidad. 



Ariel Corbat, La Pluma de la Derecha,

un liberal que no habla de economía.

domingo, 16 de agosto de 2020

EN DEFENSA DE LOS PAYASOS

Como muchas veces he contado siempre llevo conmigo alguna nariz de payaso. Antes de ayer noté que en el cajón de mi escritorio donde las guardo no había ninguna. Pasé un largo rato buscando aquí y allá pero nada. Empecé a recordar que había ido regalando narices antes del inicio de la cuarentena pero estaba seguro que no podía haber regalado todas.

Justo ayer, ante algunos comentarios de amigos que usan la expresión "payaso" como agravio escribí varias veces, objetando esa práctica. Y les decía que "payaso" no debe usarse como insulto porque es una muy noble y leal profesión.



Así las cosas tenía muy presente el tema ayer a la noche y cuando me vestía para salir de casa a una reunión con amigos, buscando qué ropa ponerme desacomodé las perchas y una se cayó. Al tomarla para volverla a colgar, del bolsillo del pantalón en ella cayó a mi mano una naríz de payaso.

Me alegró muchísimo. Soy muy feliz con esas pequeñas cosas y lo comenté luego en la reunión.

Hoy veo que el infame gobierno de Alberto de la Fernández, que surgido de iure ha perdido toda legitimidad al imponer un irracional, desprolijo y sobre todo inconstitucional estado de sitio de facto,(que sólo sirve para facilitar el proyecto totalitario de corrupción estructural del castrismo) anuncia los muertos con Covid, lo que no es ni remotamente debe ser un acto para niños, con presencia de una payasa y funcionarios haciendo payasadas.

Indigna que no respeten la Constitución Nacional, pero es una indignidad a la que ya estamos acostumbrados. Así vivimos. Que nos gobiernen como a idiotas tampoco es una novedad, ocurre hace rato y en esto no quiero ser complaciente: algo debemos estar haciendo mal. Lo digo por mí antes que por nadie más.

Ahora y como para demostrar que la indignidad que se tolera trae más indignidad, el gobierno tampoco respeta a la muy noble y digna profesión de Payaso. Los payasos son algo bueno, lo opuesto de un gobierno que subvirtiendo el orden constitucional es la encarnación del mal. Del mal absoluto que es el totalitarismo.

El circo es (o era) una experiencia maravillosa de inocente felicidad, pero cuando un gobierno finge ser un circo un día con la mala copia de los tres chiflados, otro con Tontín y al final con una Firuleta fuera de lugar y sin gracia con funcionarios de menos gracia todavía, de la inocencia y la felicidad no queda nada.

Y no es culpa de ningún payaso: Este gobierno infame es enemigo del bien y todo lo bueno que toca lo ensucia o destruye.

Puede parecer que nos gobiernan como a niños, pero nadie se equivoque: nos gobiernan como a idiotas.


MAL PASO DE PAYASO

Intenté ser un payaso, hacerte sonreír.
A mal tiempo buena cara, que el show debe seguir.
Y no hay forma de ocultar la tristeza del país:
mis ojos me traicionan detrás de la nariz.

¡Pero qué fracaso este payaso!
En vez de dar unas risas
quedó colgada y tan hueca
la mueca de una sonrisa
ya ves, me diste un abrazo
y me dijiste, despacio,
“No me llores, mi payaso”.
Y yo que iba por tus risas
sequé mis lágrimas en la brisa


Ariel Corbat, La Pluma de la Derecha.
¡Un Payaso!

lunes, 27 de julio de 2020

EL USO DEL HAMBRE




El Granma es el órgano oficial del Comité Central del Partido Comunista Cubano. Esa sola definición advierte que no se trata de un medio periodístico. Por ende lo que allí se publica no obedece a la lógica del periodismo sino a la de la propaganda; con todo lo que ello implica cuando se trata de un Estado totalitario dedicado con disciplina soviética a la expansión parasitaria. 

Tal como observó el Premio Nobel de Literatura Alexander Solzhenitsyn, la agresión exterior constituye la ley obligatoria de todo país comunista, por eso Cuba se inmiscuyó violentamente en los países de América Latina y de África. Quien fuera uno de los más notables disidentes exiliados de la URSS, también advirtió con toda claridad sobre la “peligrosa ilusión que consiste en distinguir entre los comunistas, mejores o peores, más agresivos o más pacíficos. Todos los comunistas son antihumanos; si alguno de ellos parece conducirse con más suavidad es porque aún no es fuerte militarmente”. 

Argentina ha sido blanco de la agresión castrista desde el momento en que la llamada “revolución cubana” se declaró abiertamente comunista. Así las organizaciones terroristas que agredieron a la Nación Argentina en los “años de plomo”, como ERP y Montoneros, fueron dirigidas desde Cuba. Derrotada en el plano militar, la ofensiva castrista se aplicó severamente al campo cultural. El llamado “entrismo”  marxista al peronismo logró materializarse, finalmente, a través del kirchnerismo imponiendo desde los gobiernos de Néstor Kirchner y Cristina Fernández -mediante el uso faccioso de los recursos del Estado- un fuerte proceso de falseamiento histórico, desmemoria y adoctrinamiento colectivo contra la identidad nacional. 

El daño institucional, la degradación cultural y la miseria intelectual que exhibe en el presente la Argentina no son meros accidentes, dan cuenta de una democracia saboteada desde 1983, subvertida en términos bastante parecidos a los señalados por el ex KGB Yuri Bezmenov, es decir como una operación de largo plazo ejecutada para socavar las convicciones de Patria y Libertad. Sólo así se explica que hayamos llegado los argentinos a ser tan idiotas como para olvidar la agresión armada, lamentar como víctimas a los terroristas y que, en el colmo de la estupidez, décadas después de la caída del Muro de Berlín parezcamos estar buscando el modo de saltarlo hacia el este. 


En este contexto, cabe recordar muy especialmente esta certera observación de Alexander Solzhenitsyn pronunciada en Harvard, al recibir el grado de Doctor en Letras en 1978: “En el oriente comunista el periodista es designado francamente funcionario estatal”. Y eso son, exactamente, quienes escriben en el Granma: funcionarios de la dictadura castrista, parte de la burocracia, elementos de la nomenklatura. Ahí no hay ejercicio alguno de la libertad de prensa sino estricta aplicación de la razón de Estado.

Ahora bien, cuando una “noticia” aparece publicada en el Granma significa que es de interés para funcionarios y áreas del Estado Cubano. Por supuesto esto no aplica de lleno a generalidades y hechos que, por públicos y notorios, contribuyen a mantener una mínima fachada de prensa. Pero sí para cuestiones muy puntuales que reflejan, en “sucesos” del extranjero los intereses específicos de política exterior cubana y sus operaciones de Inteligencia.

Es el caso entonces de preguntarse cuál es el interés del gobierno cubano para que el Granma haya publicado,  el 23 de Julio de 2020, bajo el título “Disponible en Argentina, registro nacional de comedores y merenderos” una nota referida a la creación del Registro Nacional de Comedores y/o Merenderos Comunitarios de Organizaciones de la Sociedad Civil (Renacom), presentado por el ministro de Desarrollo Social, Daniel Arroyo, y la secretaria de Inclusión Social, Laura Alonso, como parte del Plan “Argentina contra el Hambre” lanzado por el presidente Alberto Fernández, cuyo fin proclamado es garantizar la seguridad y soberanía alimentaria, con especial atención en los sectores de mayor vulnerabilidad económica y social.

Argentina, que supo ser considerada el granero del mundo, estableciendo un registro nacional de comedores y merenderos como parte de un plan contra el hambre, es una de esas noticias que dando cuenta de nuestra vergonzosa decadencia bien podría ser publicada por cualquier periódico del mundo. Sin embargo, se hace eco el Partido Comunista Cubano y sin ninguna reflexión sobre la decadencia argentina sino como algo positivo que “permitirá garantizar con mayor eficiencia la seguridad alimentaria en cada territorio”.

La clave para comprender el interés castrista en este asunto es la expresión “soberanía alimentaria”, que no por casualidad surgió a  mediados de la década del 90, cuando el comunismo parecía estar liquidado y sus intelectuales buscaron nuevos sujetos revolucionarios para suplantar la pérdida del proletariado. Había que reemplazar la prédica obrera de tono duro, porque los obreros mostraban estar mucho más a gusto con el confort capitalista que con la épica bolchevique, buscando otros actores que pudieran protagonizar remozados o nuevos conflictos sociales en las sociedades libres. 

La sanata de la soberanía alimentaria buscó preservar la idea de la reforma agraria camuflando en intereses ecologistas y preservación de pequeños productores la negación del mercado y sus libertades, algo que ciertamente se amoldó muy bien a otros experimentos de agitación social como las reivindicaciones aborígenes. En definitiva, el viejo y fracasado comunismo, se disfraza de “soberanía alimentaria” en organizaciones como las Naciones Unidas para a través de la FAO o el PNUD sostener el mito de la planificación estatal como solución a cualquier escasez. 


Es curioso y fácil de advertir que la prédica retrógrada, a contramano de toda evidencia empírica, de ciencia y tecnología, busca maneras romantizadas de ensalzar el atraso porque en el ataque a la racionalidad se fomenta el embrutecimiento que requieren las ideas comunistas para ser una opción. En esto el comunismo tiene una ventaja lógica: Si la brillantez pudiera expandirse a la misma velocidad de la idiotez, los problemas del mundo estarían solucionados o en vías de superarse. Pero no, es tal la propagación de idiotas que lo inteligente, es decir lo de peso cualitativo, se debilita cada día más frente al peso cuantitativo de la estupidez. Para peor de males, el idiota ensalza su idiotez con un proselitismo activo de afirmación idiota.

Para visualizar el punto no hay más que atender a las declaraciones de Alberto Fernández, un sujeto llevado a la más alta jerarquía del gobierno argentino para que, por ejemplo, en plena negociación con acreedores externos declare al Financial Times que no cree en planes económicos. Ese grotesco, tan a contrario de lo que debe ser un estadista,  nos recuerda que cuando Plinio Apuleyo Mendoza, Carlos Alberto Montaner y Álvaro Vargas Llosa publicaron su "Manual del Perfecto Idiota Latinoamericano” la idiotez quedó bien definida como categoría política. El gobierno argentino encuadra perfectamente en esa categorización de servilismo castrista.

El hambre es entendido por los comunistas como un arma de dominación, otra variante en la crueldad del “cuánto peor mejor”. En Argentina es el campo el sector que impide, a fuerza de eficiencia privada para la producción, la posibilidad de una hambruna. Pero además el campo representa todos los valores que el kirchnerismo aborrece: trabajo, honradez, mérito, propiedad, tradición, familia, autonomía; el patriotismo en la sencillez del hacer cotidiano.


Ese estilo de vida es incompatible con el proyecto totalitario de corrupción estructural que ejecuta el kirchnerismo siguiendo lo planificado en La Habana. De allí el odio que propalan sus voceros, como Hebe de Bonafini y Ezequiel Guazzora, instigando a prender fuego los campos, cortar silobolsas o aflojar tuercas a la rueda en la camioneta de un productor. Es un plan criminal de resentimiento comunista para la hambruna, destruir al campo para que toda la población deba mendigar alimentos al Estado y agradecer la protección del gobierno.  Es, además, un extraordinario y obsceno acto de hipocresía causar hambre para sacar provecho de él fingiendo las más variadas lamentaciones. 

Luego que exista el Ministerio de Desarrollo Social de por sí es significativo; y no en un buen sentido. Tampoco lo es que al frente de esa cartera siga Daniel Arroyo, sospechado de corrupción desde el escándalo de los sobreprecios. Ocurre que para el kirchnerismo robar está bien, tanto que la política toda se centra en ello como oposición a la meritocracia, y el Estado presente es la excusa perfecta para ese propósito de tinte orwelliano. En la película “Ay, Juancito”, hay una escena en la que Juan Duarte dice: “no puedo robar aunque quisiera: porque todo es nuestro”. La demencia sifilítica de Juancito revive en cada kirchnerista que dice ir por todo. 

La relación entre comunismo y corrupción es tan complementaria como íntima. De hecho confluyen en una misma práctica de gobierno autista que termina por abortar la posibilidad de cualquier convivencia democrática. No hay diálogo para ninguna persona decente subordinado a una pretendida verdad dogmática indiscutible, aceptando con ella los términos del despojo. Porque tampoco hay sinceridad alguna en las palabras que se dejan caer sobre la mesa, cuando la farsa del discurso de buenas intenciones para los organismos internacionales se va deshilachando en acciones duras de conflictividad local. 

Es lo que deja entrever el Ministerio de Desarrollo Social cuando el 16 de Julio al presentar el Renacom, convocó para el acto virtual a Adolfo Pérez Esquivel; los diputados nacionales Leonardo Grosso, Claudia Bernazza, Juan Carlos Alderete y Pablo Yedlin; los ministros provinciales Andrés Larroque (Buenos Aires), Juan Carlos Massei (Córdoba), Federico Berardo (San Luis), Aníbal Gómez (Formosa), María Pía Chiachio Cavana (Chaco), Verónica Figueroa (Salta), Benilda Dammer (Misiones), Barbara Weinzettel (Santa Cruz), Verónica González (Tierra del Fuego) , Diego Álvarez (La Pampa) y Gabriel Yedlin (Tucumán); las secretarias Alicia Soraire (Abordaje Integral), Erika Roffler (Articulación de Política Social) y el secretario de Economía Social, Emilio Pérsico; como así también representantes del Consejo Nacional Consultivo de Políticas Sociales, el PNUD, Cancillería, Cáritas Argentina, Curas de Opción por los Pobres, ACIERA, FAE, FAIE, Movimiento Evita, Barrios de Pie, MTE, Fetraes, Libres del Sur, Martín Fierro, Tupac, La Dignidad, CTA, CTA Autónoma, FAGRAN, colegios y academias de nutricionistas y la Cátedra Libre de Soberanía Alimentaria de la Universidad de Buenos Aires.

En ese cambalache de personas y organizaciones hay un elevado componente rojo que baila al son de la Embajada de Cuba. Suficiente rojo como para darle la derecha a Nicolás  Márquez cuando subraya que el macartismo es un sano y noble sentimiento.

Téngase presente que Renacom permitirá contar con información precisa acerca de cada uno de los comedores y merenderos que distintas organizaciones de la sociedad civil llevan adelante en todo el país. Lo cual sería, según explicación de la Secretaria de Inclusión Social Laura Alonso, la forma de mejorar políticas públicas en implementación para garantizar la seguridad alimentaria para que el plato de comida llegue a cada argentino. 

Alonso, como todo camporista, simpatiza activamente con la tiranía castrista (al punto que a la muerte de Fidel Castro despidió al “Comandante” con un “hasta la victoria siempre”). Lo que ha creado ahora no es ni más ni menos que el germen para una versión aggiornada de la OFICODA, es decir la  Oficina de Control de Distribución de Alimentos que estableció el dictador Castro en Julio de 1963 dando lugar a la tristemente célebre Libreta de Abastecimientos. Lo que en opinión de los disidentes cubanos ha sido el más sofisticado, complejo, refinado y efectivo mecanismo represivo totalitario de todo el planeta, pues en la práctica la libreta era el control total de la población cubana.


Ni siquiera Orwell pudo imaginar que el hambre serviría de excusa en Argentina para, a través del Renacom, crear un mapa geolocalizado con estadísticas precisas de los espacios comunitarios destinados a la asistencia alimentaria que existen en todo el país. ¿Diremos en el futuro los disidentes argentinos que ha sido el control total de la población argentina?

Y es en los pequeños detalles donde se puede apreciar la habilidad artesanal del proceso de infiltración comunista que ejecutan los cubanos en Argentina. El ex embajador de la tiranía en Buenos Aires, Orestes Pérez hizo un trabajo metódico y profundo durante los años que estuvo al frente de la orquesta roja argentina, apañado tanto por la complicidad servil del kirchnerismo como por la estupidez progre del macrismo. Las redes que supo tejer interviniendo desembozadamente en asuntos internos del país, a través de actividades tan poco diplomáticas como fogonear conflictos sociales, promover usurpaciones,  y adoctrinar niños y jóvenes, demuestra que el proceso de subversión cultural descripto en 1983 por Yuri Bezmenov fue el libreto que viene utilizando Cuba para la Argentina. 

En Enero de 2018 la agrupación de abogados Bloque Constitucional denunció ante la Cancillería el uso de la medicina como tapadera, en nuestro país, de operaciones cubanas de infiltración y colonización por más de una década a través de la llamada “Propuesta Tatú”, solicitando la expulsión de Orestes Pérez. La denuncia fue ignorada por el Canciller Faurié. 

Con esa impunidad, Orestes Pérez pudo moverse a sus anchas durante el interregno macrista, por lo que el 29 de Julio de 2018 visitaba el Merendero de la Villa Oncativo "Los Chicos del Oncativo" y en Saltos de Malvinas el Comedor "Virgen del Rosario" monitoreando el trabajo territorial de la CTA en Río Cuarto. Y un año después, el 14 de Junio de 2019, volvió para participar de la jornada de trabajo solidaria "Todos Somos El Che" en el merendero Nuevo Amanecer de Barrio Valacco al norte de la ciudad de Río Cuarto, de la que participaron referentes barriales del Movimiento de Acción Popular (MAP), junto al Grupo de Solidaridad con Cuba y la Patria Grande Héroes de Artemisa y la CTA Autónoma de la Provincia de Córdoba. 

Como puede apreciarse, hasta su reemplazo por Pedro Pablo Prada, Orestes Pérez realizó un trabajo de infiltración política intenso, por el que muchas de las organizaciones que al establecer comedores y merenderos van a ser registradas por el Renacom tienen una marcada impronta comunista, castrista y guevarista, algunas directamente vinculadas entre sí por la coordinación de la Embajada de Cuba y ahora en proceso de ser enlazadas todas por el Estado Nacional y con la misma finalidad.

La sumisión kirchnerista a la dictadura castrista es tan marcada que en la protesta ciudadana del 9 de Julio de 2020, el “Libertazo” reclamando la vigencia de la Constitución Nacional, uno de los cánticos entonados con mayor fervor fue dirigido a Fernández / Fernández con un mensaje sencillo y claro: “andate a Cuba la puta que te parió”. 



Un grito acertado pero que a esta altura de los acontecimientos, ante la extensión de la mancha roja, puede no pasar de ser anecdótico y tardío. 

En otros tiempos situaciones como la presente se resolvían mediante golpes de Estado canalizados a través de las Fuerzas Armadas, hoy Argentina parece haber perdido esa instancia. Ciertamente cabe la posibilidad de reflexionar largamente sobre las implicancias de esta realidad, pero este artículo ya alcanzó su demasía para extenderse todavía más y al fin de cuentas, creo, todas esas reflexiones no serían más que escribir con otras palabras la certera incertidumbre en aquel viejo cuento de “¿Buena suerte? ¿Mala suerte? ¡Quién sabe!”.


Ariel Corbat, La Pluma de la Derecha, 
un liberal que no habla de economía.

LA SONRISA DE JAMES COBURN

LA SONRISA DE JAMES COBURN