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miércoles, 15 de mayo de 2024

SOBRE LA CREACIÓN DEL "GRUPO ESPECIAL ANTINARCOTRÁFICO ROSARIO" (GEANRO).



Vía resolución publicada en el Boletín Oficial el Ministerio de Seguridad de la Nación, a cargo de Patricia Bullrich, dispuso el 14MAY24 la creación en el ámbito de la Subsecretaría de Lucha Contra el Narcotráfico del Grupo Especial Antinarcotráfico Rosario (GEANRO).

En función de ello he recibido consultas sobre mi opinión al respecto y si la creación de ese grupo especial tiene algo que ver con la propuesta de creación del CoFFE, Coordinación Federal de Fuerzas Especiales (CoFFE).

En relación a lo primero, cabe tomar nota que, en los papeles, el GEANRO tendrá un objetivo bastante específico dirigido a la investigación criminal para colaborar con la Justicia Federal, el Ministerio Público Fiscal y más específicamente con la Procuraduría de Narcocriminalidad (PROCUNAR) redactando informes sobre "hechos relacionados con la criminalidad organizada en materia de narcotráfico y delitos conexos, a través del desarrollo y ejecución de acciones de investigación criminal, resguardando el marco de confidencialidad y reserva que rige toda la actividad de investigación e inteligencia criminal".

A ese fin, se dispone para la integración del grupo que se designen dos representantes de cada una de las fuerzas, quienes deberán contar con experiencia en áreas investigativas. Los nombramientos serán por dos años y los afectados seguirán rigiéndose por las normativas de sus respectivas fuerzas, también cada dos años rotará entre las fuerzas el rol de Coordinador General que, en un comienzo será desempeñado por la máxima autoridad del área competente en materia de drogas de la Policía Federal.

De lo expuesto cabe señalar que el GEANRO es solamente una instancia de coordinación interfuerzas abocada a un fin específico y no una nueva fuerza.  Lo cual es positivo porque como he sostenido en distintos artículos acá no hace falta crear ninguna nueva fuerza, más aún: hay una que viene sobrando y es la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA) que debería reconvertirse integrándola a la Policía Federal como una Dirección especializada. 

No es entonces el GEANRO ese esperpento vendehumo que fue el proyecto de ley de creación de una Agencia Federal Antinarcotráfico. 


Desde siempre sostengo que el Estado debe articular sus instituciones de modo armónico, conforme a un sólo fin que es alcanzar y sostener la irrestricta supremacía de la Constitución Nacional para asegurar el estilo de vida que ella propone. Por ende el GEANRO como cualquier otra instancia de coordinación puede ser, y en teoría lo es, una  herramienta para el uso eficiente de los recursos estatales. Si logra serlo en la práctica es otro asunto, y ya lo dirá el tiempo cuyas sentencias son implacables.

Los términos de creación del GEANRO, proyectando un muy largo plazo (10 años, si se alcanzara a cumplir una ronda de rotación entre las fuerzas) asumen claramente la gravedad del escenario para un combate prolongado. Ese no es un dato menor.

Y en este punto cabe una acotación. Recientemente, Marcelo Saín, acaso el peor ministro de Seguridad que tuvo la Provincia de Santa Fe, afirmó que el narcotráfico "no se combate, se controla. Se combate en la guerra. No hay combate, hay control. ¿Por qué? Por ejemplo, yo era ministro de Santa Fe, mi objetivo no era que no haya narcotráfico en Rosario, era imposible, porque a la gente le gusta tomar frula, le gusta fumar un porro, entonces si a la gente le gusta eso va a tener mercado que le vende. ¿De acuerdo? Yo lo que quiero es que los narcos que vendan sean tranquilos, pacíficos y más o menos subordinados".


Los dichos de Saín contrastan de plano con la posición que declama la ministro Patricia Bullrich. 

La razón para combatir al narcotráfico es de orden filosófico y es la misma por la que se combate la esclavitud. No se lo combate pensando que sea una guerra que se puede ganar o perder, se lo combate por principio. De ahí que plantear ese combate en términos de "vamos a ganar la guerra" es funcional al narcotráfico, porque promete una victoria final que nunca llega y eso hace creer en el desgaste que todo esfuerzo es vano. NO LO ES. Esa guerra no se gana, del mismo modo que no se gana la guerra contra la delincuencia en general, ni se gana a la naturaleza humana. No es posible.  Ahora bien: NO SE GANA PERO TAMPOCO SE PIERDE MIENTRAS SE SIGA PELEANDO.

Luego, con Rosario como prueba a la vista de todos, es falso que el narcotráfico pueda ser "administrado" o "regulado" de otra forma que no sea combatiéndolo. Esa idea progre de facilitar el consumo como modo de mantener el control social negociando con los narcotraficantes, no es otra cosa que la piedra basal del narcoestado.

Cuando la política impulsa que el narcotráfico sea "regulado", lo único que consigue es corromper a las policías con todas las consecuencias que acarrea una policía corrupta.

Por eso hay una intransigencia moral que debe mantenerse a rajatabla y en tal sentido es vital pensar y obrar siempre a largo plazo. 

Finalmente, respondiendo la segunda inquietud, el GEANRO tiene en común con el Proyecto CoFFE ser una instancia de coordinación entre fuerzas. Pero CoFFE no está planteado para un escenario particular sino para operar en distintos escenarios y no necesariamente dentro del marco de una investigación judicial. 

Tiene el Proyecto CoFFE, además, un diseño institucional que para las Fuerzas Federales implica mucho más que integrar una comisión, entre otras cosas, compartir experiencias, doctrinas, técnicas, destrezas y entrenamientos para optimizar el rendimiento operacional específico de cada Fuerza Especial superando al mismo tiempo la carencia institucional que, al día de hoy, impide a las Fuerzas Especiales desempeñarse ensambladas con el grado de eficiencia requerido para la obtención del éxito en las operaciones complejas que son propias de tal empleo.

Para mayores detalles sobre el particular, leer:  



Ariel Corbat, La Pluma de la Derecha,
un liberal que no habla de economía.

miércoles, 6 de marzo de 2024

A VER SI LA VEN



Veo las noticias policiales del día y me impacta, más que la sangre diaria, la nota sobre dos hermanas que decidieron tapiar parte de su casa luego de ser asaltadas en su vivienda de Ramos Mejía.

Una entradera, hora y media de 2 mujeres mayores a merced de los delincuentes en su propia casa y el botín es el medidor de agua...

Y esto mientras nos venimos fumando al gobernador Axel Kicillof saraseando Estado presente embanderándose de solución antiajuste.

Provincia de Buenos Aires tiene el gobierno de la delincuencia, por la delincuencia y para la delincuencia.

Cada día se me hace más evidente que Axel Kicillof tiene la deliberada intención de dejar estallar la inseguridad en Provincia de Buenos Aires para fogonear un estallido social contra el gobierno nacional.

Sí, es una estrategia perversa y estúpida. Pero es Kicillof, el que se jactaba de tener todo estudiado...

Hoy la principal preocupación de Seguridad Interior no es Rosario sino el Conurbano Bonaerense.

Lo que la pasividad interesada del gobernador Kicillof está generando todavía no se llega a dimensionar en toda su proyección y consecuencias.

Y no se observa por parte del gobierno nacional la decisión de poner en evidencia el desmadre bonaerense. Hay una cierta prescindencia, sobre la que podría especularse largamente pero que tal vez pueda entenderse en el desdén con que el Ministerio de Seguridad de la Nación contempla la evolución de la violencia barrabrava.

Con diferencias y similitudes Rosario y el Conurbano Bonaerense son dos realidades distintas.

Una de esas similitudes son las cloacas del fútbol, donde indudablemente la podredumbre está entrando en efervescencia y se manifiesta violentamente.

Determinar el horizonte hacia el que conduce la exhibición de violencia que vienen haciendo barrabravas es tarea de la Dirección Nacional de Inteligencia Criminal, DNIC, a cargo de Ricardo Ferrer Picado.

Sin esa tarea de Inteligencia la evolución del problema no podrá ser intervenida y controlada. 

No parece la ministro de Seguridad Patricia Bullrich comprender lo que está ocurriendo con el lumpenaje futbolero, tal vez no ha recibido ningún Parte de Inteligencia sobre ello, o eligió ignorarlo por mantener al estudiante de 25 años Franco Berlín, su chofer, como director de seguridad deportiva. ¿Cómo saberlo?

De lo que sí podemos estar seguros es que la mugre que traen las cloacas del fútbol supera la capacidad de Franco Berlín.

Es que su falta de idoneidad lo reduce a ser el administrador de un excel, cuando lo que se necesita es un funcionario apto, proactivo y de perfil combativo.

Téngase presente que cuando Mauricio Macri designó a Bullrich ministro de Seguridad le impuso como segundo a Eugenio Burzaco, el Presidente Javier Milei en cambio le entregó el ministerio sin ningún condicionamiento; y todos sabemos que LLA tenía otro proyecto para el área. ¿Esto que significa?

Significa que en su primera gestión como ministro de Seguridad Bullrich no era enteramente responsable de ciertas designaciones de funcionarios. Pero dado el pleno aval del Presidente Milei hoy sí lo es, por lo tanto es puramente su error la permanencia de Franco Berlín.


Ariel Corbat, La Pluma de la Derecha,
un liberal que no habla de economía.

miércoles, 8 de marzo de 2023

ROSARIO Y EL ARTE DE AHOGARSE DANDO MANOTAZOS (un logro "democrático")




Nada nuevo para Rosario.

Asistimos a otra improvisación ratificando la desidia.

La remake de un despliegue vistoso para que, más allá de algún narco que quiera sacar chapa de guapo, los narcos se replieguen por un tiempo. 

Un tiempo que, ¡oh casualidad!, es un tiempo electoral.

Combatir al narcotráfico debe ser una decisión permanente, no de ocasión y urgencia.

Y de existir esa decisión hace años que la Provincia de Santa Fe hubiera sido objeto de una intervención federal en los términos del Art. 75 inc 31 de la Constitución Nacional.

Pero para darse esa intervención formal y real, la política debería cumplir su cometido y la democracia no ser este ensayo fallido, enamorada de sus fallos y camino a un Estado fallido.

Aquí la política, devenida casta, no tiene otro sentido del deber que el de fortalecerse a sí misma.

Por eso la única previsibilidad es la improvisación. 

Y no puede ser de otra manera cuando el Sistema de Inteligencia Nacional se mantiene inoperante, incapaz de proyectar la evolución de ninguna situación; ni siquiera de una tan grosera como la de Rosario.

Como parte de su desprecio por la actividad de Inteligencia del Estado en servicio del Estado y no como polícia del pensamiento, el kirchnerismo en su cuarta presidencia -la del títere Alberto de la Fernández- atacó desde el primer día a la Inteligencia Penitenciaria, fundamental para la Inteligencia Criminal; y ahora juegan de sorprendidos porque hay narcos que dirigen sus organizaciones desde la cárcel.

El gobierno que hizo de la AFI (Agencia Federal de Inteligencia) una burocracia inútil está ciego frente al mañana. 

No hay racionalidad en la toma de decisiones, sino espasmos reactivos que, además, ni siquiera buscan garantizar el estilo de vida propiciado por la Constitución Nacional, buscan ganar tiempo hasta otra prioridad que se anteponga a esta.

La Seguridad Interior no se alcanza con lenguaje "inclusivo", ideología de género, pintando bancos rojos, discursos de un presidente que finge autoridad mientras todos los días  arrastra con su indignidad la investidura presidencial, ni con bravatas de ministros caraduras.

La Seguridad Interior, que consiste alcanzar y sostener la situación de hecho en la cual esté garantizado el estilo de vida propuesto por la Constitución Nacional requiere, sobre convicciones republicanas, planificación racional y decisión para ejecutar.

No tiene esas convicciones el conjunto de la casta política.

Por el contrario, como saben que sostener sus mal habidos privilegios es incompatible con el orden constitucional no dan ni darán un paso para revertir la decadencia. Como mucho fingirán hacerlo.

Expuesta la situación, decepcionante por cierto, es preciso plantear qué hacer frente a esto. 

Porque hay soluciones.Y todas caben bajo la sabía definición del Presidente Julio Argentino Roca: "...el secreto de nuestra prosperidad consiste en la conservación de la paz y el acatamiento absoluto a la Constitución; y no se necesitan seguramente las sobresalientes calidades de los hombres superiores para hacer un gobierno recto, honesto y progresista". 

Pero para instrumentarlas es preciso quitar del poder a la casta política, que es todo lo contrario de la gloriosa Generación del 80 y sin disimulo alguno, con la mayor petulancia, sus referentes se creen superiores al resto de los mortales.

Porque es imposible con la casta un ajuste estructural y reforma funcional del Estado.

Sin reordenar el Estado liberándolo de toda la grasa que le han cargado para satisfacer intereses que no son los de la población, sino los de la casta, es imposible que cumpla con sus funciones básicas citadas como objetivos en el Preámbulo de la Constitución Nacional.

En ese quitarle grasa a la estructura del Estado, hay que curarlo de la bipolaridad con la que mientras tiene instrumentos para combatir el delito también los tiene para incentivar el delito.

Es inadmisible, pero hemos visto autos oficiales en usurpaciones. 

Es inadmisible pero hemos visto funcionarios públicos convalidando el accionar de quienes niegan la soberanía de la Nación Argentina.

A ese Estado bipolar se ha llegado atacando desde 1983 la noción de la autoridad al confundirla con autoritarismo. Intencionalmente.

Así, empezando por estigmatizar a las Fuerzas Armadas como la encarnación del mal, y por extensión a todo uniformado, se subvirtió toda noción de autoridad incluyendo la de los docentes.  Porque el embrutecimiento y la falta de autoridad allanan el camino para las dictaduras.

Pero, oh maravilla de la necesidad, ocurre que luego intentan, otra vez, que los militares arreglen lo que la mala política no supo ni quiso remediar hasta que puso en riesgo sus privilegios.

Lo dije antes y lo repetiré tantas veces como sea necesario: Un país que condena implacablemente a sus defensores, no para corregir desvíos y que no se repitan en el futuro sino cayendo en dar satisfacción a la venganza de sus enemigos, es un país que regala su destino al enemigo.

Aquí el precio de defender la Patria es el escarnio y la cárcel.  El reino del revés que eso es el país de los héroes presos.

Rosario tiene, como la tiene todo el país, forma cierta de mejorar. Pero no va a ser con estos políticos.

Lo digo porque siendo Jefe de Gabinete de la Dirección Nacional de Inteligencia Criminal, fui el impulsor del proyecto CoFFE (Coordinación Federal de Fuerzas Especiales) pensado para armonizar el accionar de las Fuerzas Especiales con Inteligencia, instrumento idóneo para operar en contextos como el que plantea Rosario. (Para más información ver artículo publicado en el diario La Prensa sobre el Proyecto CoFFE: EL PAIS DEBERÍA CONTAR CON UNA FUERZA DE INTERVENCIÓN COMPLEJA).

Lo propuse a Patricia Bullrich primero y luego a Sabina Fréderic, dos ministros de seguridad de distintos signo partidario.

Y lo presenté a ambas porque es una necesidad de la Nación Argentina. 

Ambas lo ignoraron. Y ahí va Aníbal Fernández, de nuevo a improvisar.


Ariel Corbat, La Pluma de la Derecha,
un liberal que no habla de economía.

miércoles, 20 de abril de 2022

¿QUÉ POLICÍA QUEREMOS LOS ARGENTINOS?

DEBATES QUE HAY QUE PLANTEAR.

Si no somos capaces de resolverlos seguiremos como vamos...





Sostengo que quien inicia una acción delictiva debe ser considerado responsable por todas las consecuencias de esa acción, incluida su propia muerte.

La condena a 25 años al policía rosarino que mató 2 delincuentes ratifica que se necesita modificar ley y asentar jurisprudencia.

En caso del policía Luciano Nocelli muestra que la balanza de la Justicia está inclinada para el lado de los delincuentes, y con la venda corrida.

Lo condenaron por perseguir y abatir a dos delincuentes que venían de robar, lo condenan por matar al que hirió a su compañero.

Lo que se pretende con fallos semejantes no es proteger a la ciudadanía de los abusos policiales, es proteger a la delincuencia privilegiando los derechos de los que se ponen fuera de la ley, desconociendo los de sus víctimas y de los funcionarios policiales que deben reprimir.

Sí, dije que el deber es "REPRIMIR". Represión, lejos de ser mala palabra, es lo que se espera del Estado frente a los delincuentes. Proveer a la defensa común y consolidar la paz interior asegurando los beneficios de la Libertad exige que se reprima al delito.

Fallos como el que comento pretenden policías inhumanos, perfectos, infalibles, poco menos que un Robocop despojado de defectos. Y lo único que logran es acentuar y extender la imperfección, que los policías duden, miren para otro lado y dejen la calle a la delincuencia.

No es razonable un Estado bipolar que por un lado combate el delito y por otro lo fomenta, facilita y garantiza. Hay en esto una cuestión cultural, de la que son parte la ley, la jurisprudencia, los saberes y creencias de la calle. Y la política. Rosario es un claro ejemplo.

Hace años vengo explicando que el principal problema de la Seguridad en Argentina es el incumplimiento deliberado de la Constitución Nacional. Porque la Seguridad Interior consiste en garantizar el estilo de vida propiciado por la Constitución Nacional, y ninguna otra cosa.

Y ese estilo de vida propiciado por la Constitución Nacional es incompatible con la indiferencia que dejó crecer la corrupción y el narcotráfico, como también es incompatible -hay que decirlo- con la adoración del criminal comunista Ernesto Guevara que se practica en Rosario.

En el trabajo policial el cumplimiento del deber es una franja fronteriza entre ley y delincuencia, a menor zonas borrosas en ella más efectiva será la protección de los honestos. 

Necesitamos pues una política de Seguridad Interior que afirme la convicción sobre las dudas.


Ariel Corbat, La Pluma de la Derecha,
Coordinador de Iniciativa L (Seguridad para la Libertad).

sábado, 11 de agosto de 2018

SÍ, SOY UN PELADO BOTÓN... ¿Y QUÉ?


"Sin Inteligencia, Señora Ministro, toda gestión de seguridad
 se libra enteramente a la buena suerte y no es un camino 
que yo recomiende; en definitiva, debo decirlo,
 es su responsabilidad".

J. Santiago Tamagnone (h) 


Yo te avisé, y vos no me escuchaste. 
Yo te avisé, y vos no me dejaste convencerte. 

Conmigo no hablás, yo no soy de tu clase. 
Conmigo no bailás, porque yo bailo en la calle. 

Pelado, sé que soy un pelado botón.

Los Fabulosos Cadillacs



Vaya uno a saber qué quiso decir Patricia Bullrich, Ministro de Seguridad de la Nación, cuando en su visita a Rosario afirmó que la acción de las bandas criminales de esa ciudad obliga a realizar “inteligencia criminal profunda para poder encontrar todos los brazos o conexiones que aún están sueltas”.

Patricia Bullrich y su amontonamiento de funcionarios.
Más de lo mismo, esperando otro resultado...

Ni desde lo teórico ni desde lo práctico su frase tiene algún sustento. Puede sonar muy sofisticado eso de "inteligencia criminal profunda"; pero encontrar y capturar delincuentes es función de investigación criminal, no de Inteligencia Criminal. Ya que aunque son especialidades complementarias, existen notorias diferencias conceptuales entre Inteligencia Criminal e Investigación Criminal. 

La investigación criminal tiene por objeto la acción delictiva ya ocurrida o en curso y su esclarecimiento conforme a las normas de procedimiento penal como auxiliar de la Justicia. El rol de Inteligencia Criminal no es aportar pruebas a la Justicia sino anticipar escenarios futuros de modo que los funcionarios del Poder Ejecutivo puedan decidir anticipándose a los hechos. 

En el análisis de todas las investigaciones ocurridas y en curso, Inteligencia, sin estar limitada por formalismos procesales, debe tomar elementos para advertir a su "cliente", en este caso la Ministro de Seguridad, sobre la acción futura del elemento criminal, atendiendo tanto a la mutabilidad general del delito, como a la comprensión del modo en que los líderes de bandas criminales particularizadas toman sus decisiones. 

Son tan claras las diferencias entre Inteligencia Criminal e Investigación Criminal que, a tenor de lo someramente expuesto, podría atribuirse la frase de Bullrich a un simple error de palabra e interpretar que quiso decir: "investigación criminal profunda". Pero el contexto desmiente esa posibilidad. Dijo lo que dijo, porque confunde los conceptos.  

La Dirección Nacional de Inteligencia Criminal (DNIC) se encuentra acéfala desde el comienzo de la gestión Bullrich, pudiendo distinguirse dos etapas. Una primera en la que había denunciado públicamente Lilita Carrió la inoperancia de la DNIC bajo dependencia de Patricio Furlong, como subordinado de Eugenio Burzaco, al momento en que, protestando por esa misma inoperancia y dando detalle de sus razones, ofrecí mi renuncia a la Ministro Bullrich. Luego de mi partida y ratificando la consistencia de cada uno de mis planteos, Furlong fue desplazado del Ministerio de Seguridad y la DNIC quitada del área de Burzaco para tirarla bajo la órbita de Gerardo Milman. Esa segunda etapa pudo ser el comienzo de una recuperación, pero la mediocridad de Milman, un lector de Rincón del Vago con complejos de inferioridad, apenas significó una apariencia de cambio; aunque Lilita no haya dicho más nada. 

La misma confusión exhibida ahora por la Ministro la había expuesto Milman cuando usó la frase: "tirando de la piola", que es propia de investigaciones, como sinónimo de Inteligencia Criminal. 

Es imperativo que Patricia Bullrich, autocrítica mediante si fuera eso posible, inicie una tercera etapa en la DNIC, poniendo la misma a cargo de un profesional competente que se desempeñe directamente a sus órdenes. Hay muchos que podrían cumplir esa función, incluso dentro del actual staff del Ministerio. 

La total ausencia de Inteligencia Criminal en la gestión de Patricia  Bullrich no se evidencia solamente en Rosario, es también apreciable en el sur con la cuestión RAM y en las fronteras con un aluvión de sustancias estupefacientes que, pese un récord tras otro de incautaciones, no se detiene. Se trata, repito una vez más, de una gestión que sostiene una política efectista, puramente reactiva y de mera contención. 

En una anterior entrada de este blog (Rosario, la suma de todos los males) expuse que el mal gobierno provincial durante décadas, más la ideología antidemocrática del gobierno socialista y la degradación de la Policía de Santa Fe usada como campo de experimentación progre, forman un combo que antecede a la irrupción del narco. 

Patricia Bullrich junto al gobernaor Lifschitz, quien era intendente cuando
 se emplazó en Rosario la estatua que hace la apología del criminal
 Ernesto Guevara, personaje siniestro que representa todo lo contrario
 del estilo de vida propiciado por la Constitución Nacional. 

Que los disparos de las bandas criminales de Rosario, para intimidar a funcionarios judiciales que deben resolver destinos de narcotraficantes, evidencien sorpresa en autoridades nacionales y provinciales, ratifica, otra vez más, falencias absolutas en materia de Inteligencia. 

Que la respuesta de Patricia Bullrich sea correr con su amontonamiento de funcionarios a Rosario y twittear: "Vinimos a Rosario para estar cerca de los vecinos y para darle apoyo a la Justicia, en la lucha que nos ayuda a dar contra el narcotráfico. Nuestro compromiso es con todos los ciudadanos, y seremos mucho más firmes contra quienes buscan el miedo para garantizarse impunidad", sigue demostrando reduccionismo voluntarista para encarar los problemas de la seguridad. 

Téngase presente que la Provincia de Santa Fe, por medio de un extraño concurso de un único participante, designó recientemente a Marcelo Saín como director del Organismo de Investigaciones (OI) del Ministerio Público de la Acusación (MPA). Saín es el Dr, Frankenstein que dio vida, o algo así, a la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA), creada durante el régimen kirchnerista como un experimento progre que pretendía, borrando el origen militar de la PAN (Policía Aeronáutica Nacional, dependiente de la Fuerza Aérea) formar una fuerza policial sin policías y con gente a la que no le gustaran los policías haciendo trabajo de policías; disparate que empezó a ser corregido por la gestión de CAMBIEMOS. Y eso no es lo peor que acredita la trayectoria de Saín, fue también el director de la Escuela Nacional de Inteligencia (ENI) en la patética gestión de Oscar Parrilli como jefe de la AFI. Exagerando la generosidad, puede calificarse de inútil su paso por la ENI. 

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El montonero Horacio Verbitsky junto con Marcelo Saín,
la matriz ideológica de la inseguridad en Argentina.
Eso, un "Parrilli-boy", es lo que eligió la Provincia de Santa Fe, bajo gobierno socialista, para poner al frente del Organismo de Investigaciones en un concurso unipersonal, a medida y sin oposición alguna... 

Ese tipo de decisiones dan cuenta que la situación de Rosario no habrá de corregirse enviando más fuerzas federales a contener lo que el desmanejo del gobierno provincial genera. Ya estamos entrando en la campaña electoral del 2019 y nadie se va a atrever siquiera a plantearlo, pero el despliegue de fuerzas federales está aferrado al terreno sin solución de continuidad mientras no se elabore un verdadero plan de seguridad para la Provincia de Santa Fe, que acaso (hermosa palabra la palabra "acaso", acaso -repito- requiera antes un verdadero plan de seguridad nacional. 

Y lo voy a decir claramente, el gobierno socialista es parte del problema y no de la solución. Es necesario correrlo de la escena, ya sea mediante una intervención federal que asuma el control de todos los componentes específicos de la seguridad provincial, o bien logrando un acuerdo político que signifique ese paso al costado en forma voluntaria.

Rosario es apenas un ejemplo de la complejidad que ofrecen la cuestiones de seguridad en Argentina. Y esa complejidad se potencia por el inexplicable desprecio de Patricia Bullrich y de Gustavo Arribas -como Director General de la AFI jefe del Sistema Nacional de Inteligencia-, hacia la Inteligencia Criminal. 



Sin Inteligencia Criminal no hay plan de seguridad. 
Yo te avisé, y vos no me escuchaste.


Ariel Corbat, La Pluma de la Derecha
un liberal que no habla de economía.







domingo, 5 de agosto de 2018

ROSARIO, LA SUMA DE TODOS LOS MALES.





Siempre que pienso en Rosario me surge tararear esa hermosa canción que Fito Páez* le dedicó a su ciudad y a Alberto Olmedo en los '90. Con el correr de los años se me fue antojando que en su música y letra, más allá de la inspiración y/o voluntad del artista, quedaba encerrada una especie de maldición rosarina. Como si la muerte del Negro Olmedo viniera a describir también la agonía de Rosario. 

...nada nos deja mas en soledad
que la alegría si se va...

La historia gangsteril y lumpen de Rosario, "la Chicago argentina" daba entidad al "éramos tan pobres" con el que Alberto Olmedo, sobre el pie siempre a tiempo de Javier Portales, nos arrancaba carcajadas. Es un largo, sinuoso y lamentable camino el que va de Juan "Chicho Grande" Galiffi matando a Francisco "Chicho Chico" Marrone, a comienzos del Siglo XX, hasta la muerte de Claudio "Pájaro" Cantero con toda la saga narco de "Los Monos" y otras bandas casi un siglo después. 

...tira, la soga de tu cuello tira
la soga de mi cuello tira...

El presente de Rosario ha llevado al gobernador santafecino, el socialista Miguel Lifschitz, a reconocer que la violencia de las bandas criminales "está poniendo en juego la institucionalidad".

Habrá que reconocer a la perspicacia como un atributo del gobernador Lifschitz...

...y algo, me dice que perdimos algo...

El concepto de seguridad interior sostenido por la legislación argentina es el del estado de hecho que garantiza el estilo de vida propiciado por la Constitución Nacional. Esa misma Constitución que, eligiendo el sistema federal de gobierno, conserva para las provincias una responsabilidad primaria e ineludible respecto de la seguridad y se reserva en subsidio la intervención federal.

Por ende, la observación del perspicaz Lifschitz, que además fue intendente de Rosario entre el 2003 y el 2011, obliga a preguntarse si la realidad que exhibe la Provincia de Santa Fe, gobernada por el peronismo desde 1983 hasta 2007 y desde entonces a hoy por el socialismo, demuestra que el riesgo institucional comenzó en la política. La respuesta es obvia y el mal gobierno viene a ser así el primero de los males que confluyen en Rosario con toda su carga de daño institucional.

Lifschitz era intendente cuando se emplazó en Rosario la estatua que hace la apología del criminal Ernesto Guevara, personaje siniestro que representa todo lo contrario del estilo de vida propiciado por la Constitución Nacional.  La retórica izquierdista empeñada en hacer pasar por idealismo romántico la sanguinaria prepotencia del que, aborreciendo las libertades democráticas y deseando castigar a Latinoamérica con mil Vietnams, quiso imponer sus ideas por la fuerza asesinando hombres y libertades, se evidencia en el estúpido discurso del propio Lifschitz, quien al cumplirse 83 años del nacimiento del fanático comunista, dijo: “Lo recuperamos en sus dimensiones política, de estadista, humana, también su obra, mensaje, discurso y ejemplo que siguen emocionando y convocando a jóvenes a pesar del tiempo transcurrido desde su fallecimiento”.

Así, la ideología antidemocrática es el segundo de los males que caen sobre Rosario para degradación de la cultura cívica. 

El mal gobierno y el prejuicio ideológico determinaron un manoseo irresponsable al principal instrumento específico de la seguridad provincial, convirtiendo a la Policía en objeto de experimentación para teorías "progres" sobre la formación, funciones y facultades de los efectivos policiales. El tercer mal es la degradación de la Policía de la Provincia de Santa Fe.

En mérito a la brevedad quedémonos con estos tres de todos los males aportados por el Estado santafecino. Suficientes para un cuadro de precariedad tercermundista y esterilizar la reacción estatal frente al narcotráfico. El narco es un cuarto mal que, cerrando un ojo y pecando de ingenuidad, voy a suponer ajeno al ámbito estatal. 

El combo ya es aterrador y bastante explicativo, pero hay más.

El Estado Argentino padeció 12 años de régimen kirchnerista. En esa deKada infame no hubo ninguna voluntad de garantizar el estilo de vida propiciado por la Constitución Nacional. El odio a los uniformados y la matriz corrupta del modelo determinaron la retracción de las fuerzas de seguridad federales. Y si eso ya de por sí era una invitación para el crecimiento del hampa, lo era mucho más cuando el crimen se desarrollaba en territorios de otro color político, porque el uso faccioso de los recursos del Estado era también la reticencia explicita o solapada de recurrir en subsidio a las autoridades provinciales. El crecimiento de las villas y la marginalidad en el gran Rosario como en la Ciudad de Buenos Aires son fruto de esa mezquindad. El kirchnerismo fue el mal potenciando los males.

...perdimos y ganamos algo, 
algo en verdad...

Del 2015 a hoy, el gobierno de CAMBIEMOS liberó los condicionamientos políticos que mantenían replegadas en la inactividad a las Fuerzas Federales, dando comienzo a un cambio cultural en la consideración social de esas instituciones y sus efectivos.

Ese impulso, sostenido por el coraje de Patricia Bullrich al frente del Ministerio de Seguridad de la Nación, al soltar a las Fuerzas de Seguridad de las amarras que les impuso el kirchnerismo es lo que genera la cantidad de procedimientos, incautaciones y detenciones que se producen de oficio o por consecuencia de investigaciones judiciales.

Es algo positivo, desde luego. Pero insuficiente, porque la espectacularidad de cifras crecientes revela tanto el enorme déficit que en materia de seguridad dejó el kirchnerismo, como que la actual política de seguridad es puramente efectista, reactiva y de mera contención. Se hace evidente para cualquier observador aplicado que la Ministro Bullrich no toma sus decisiones con apoyo de Inteligencia desde que, esas decisiones, nunca demuestran anticipación de escenarios futuros. Y ese mal, que pesa sobre la seguridad de los argentinos, se agudiza en contextos como el rosarino.

...cerca, rosario siempre estuvo cerca... 

El despliegue de fuerzas federales en Rosario desde el momento en que ni siquiera se pudo garantizar la presencia del Presidente Mauricio Macri en el tradicional acto por el Día de la Bandera, confirma esa falta de Inteligencia; porque de otro modo no se hubiera caído en el papelón de suspender sobre la fecha la participación presidencial.

Las bandas criminales no son inmunes a esas señales, las leen y obran en consecuencia. Una lectura posible es que hayan pensado: "Si el Presidente no se animó a venir a Rosario significa que podemos amedrentar a cualquiera". Luego llegaron los tiros contra el Centro de Justicia Penal de Rosario y para intimidar a la  jueza Marisol Usandizaga. Y queda muy claro que la Provincia de Santa Fe se encuentra muy lejos de poder recuperar el control de su seguridad.

Con la mafia no se jode, un cartel con un claro mensaje

Entonces salta Patricia Bullrich por Twitter haciendo la declaración voluntarista que ilustra el comienzo de esta nota: "Con los disparos al Centro de Justicia Penal de #Rosario buscan impedir que sigamos adelante en la lucha contra el #Narcotráfico. Seguiremos a fondo contra los que quieren generar miedo en la sociedad, pretendiendo sostener un Estado paralelo, al margen de la ley"

El interrogante a responder es qué significado le otorga Bullrich a la expresión "seguiremos a fondo". Y todo parece indicar que la voluntad de la ministro, que hasta ahora no ha dado muestra alguna de ser capaz de efectuar una autocrítica sobre su gestión, es hacer más de lo mismo, prescindir de Inteligencia Criminal para mantener tropas federales aferradas al terreno sin un plan preconcebido  y por tiempo indeterminado. La falta de un plan de seguridad elaborado profesionalmente es el mal que aporta CAMBIEMOS.

Un niño de la villa 1-11-14 se acercó la mañana del 04AGO18 a uno de los gendarmes que cumplen allí servicio y le regaló este dibujo. Todo un símbolo y un estímulo. Compartido en Twitter por el Cte. Gral. VGM (RE) Ricardo Spadaro. Obsérvese, más allá de lo emotivo, que se ha naturalizado la presencia de gendarmes fuera de su ámbito primario de incumbencia profesional. 

Al margen de algún logro efectista, el voluntarismo de la ministro Bullrich no va a cambiar sustancialmente la situación de la Provincia, sólo consumirá recursos y tiempo. Lo que se necesita es llegar a un escenario de recuperación para la autoridad institucional de origen. Eso implica de parte de la Nación precisar y monitorear el esfuerzo que debe hacer la Provincia para garantizar a sus habitantes el estilo de vida propiciado por la Constitución Nacional; ese mismo estilo que aborrecía el Che Guevara, criminal al que tanto admira el gobernador Lifschitz...

...no hay merienda si no hay capitán.

Y es posible que al planificar el camino hacia ese escenario de normalidad, frente a todos los males que convergen en Rosario, se constate aquello que vengo repitiendo desde hace tiempo: 

¡Es la cultura, imbéciles!


Ariel Corbat, La Pluma de la Derecha.
Un liberal que no habla de economía. 


* Sé que muchos anteponen la preferencia política de los artistas a sus condiciones como tales, pero nunca ha sido mi caso; ni lo será. 

LA SONRISA DE JAMES COBURN

LA SONRISA DE JAMES COBURN