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sábado, 6 de abril de 2024

LOS RADICALES Y LA COBARDÍA INTELECTUAL EN LA UBA


El 26 de Marzo el Presidente Javier Milei, disertando en el Foro Económico Internacional de las Américas, sostuvo que "la educación pública ha hecho muchísimo daño lavando el cerebro de la gente". Y sobre el marxismo que destila la Facultad de Ciencias Económicas de la UBA ironizó: "Yo siempre hago el chiste de que si ustedes van a la Universidad de Buenos Aires, a la Facultad de Ciencias Económicas, y preguntan quién es Ludwig von Mises, le van a decir que es el 9 de Holanda. Para otros es el mejor economista de todos los tiempos junto a Murray Newton Rothbard. Eso sí, al barbudo alemán, al empobrecedor de Marx, sí lo conocen".



Esa declaración,  generó una catarata de réplicas, principiando por un comunicado al día siguiente en nombre de la carrera de Economía de la UBA, titulado "
La Carrera de Economía de la UBA frente a las falaces afirmaciones del presidente de la Nación", que lleva las firmas del director de la carrera, el radical Sebastián Katz y otras autoridades académicas, argumentando que "en nuestra carrera predomina una amplia libertad de cátedra y de pensamiento, sujeta sin embargo a rigurosos contenidos mínimos curriculares que destacados docentes respetan en sus cursos, más allá de la eventual diversidad de sus enfoques y aproximaciones teóricas". 

Ese mismo día a través de su cuenta de X, el economista y diputado radical Martín Tetaz rozó el paroxismo de lo idílico ensalzando la supuesta libertad de pensamiento en la UBA al escribir: "Justamente lo mágico de la universidad pública es que si no te gustan los contenidos de un profesor, podes inscribirte con el de la otra cátedra y si no se dan los autores que te gustan, podés como docente presentarte al concurso, ganarlo, e incluir el autor que quieras".

Más pragmático, el senador Martín Lousteau, el insólito presidente kirchnerista del Comité Nacional de la Unión Cívica Radical (UCR), fue por la defensa de la caja y la magia de los porotos [como eludiendo la cuestión de fondo], al decir: "Hay que dejar de buscar excusas que justifiquen el desfinanciamiento a las universidades que aplica este gobierno".

Ahora bien, según los radicales en cuestión, la UBA es un paraíso del libre pensamiento, pero resulta que al vicerrector de la UBA, el también diputado radical y ladero de Lousteau Emiliano Yacobitti, se le escapó un sincericidio al arengar enérgicamente con que "no es compatible educarse en la UBA y votar a Milei". Muy democrático el también boxeador aficionado que asevera querer golpear al vocero presidencial Manuel Adorni. 

El Presidente Milei haciéndose eco del sincericidio de Yacobitti, no se guardó la respuesta y fiel a su estilo la soltó en X: "Y después te arman cartitas idiotas con salames funcionales indignados negando adoctrinamiento en la UBA. Y luego aparece una de sus máximas autoridades con claro mensaje de adoctrinamiento. Muchas gracias @Yaco_Emiliano  por darme la razón en tan poco tiempo. VLLC...!!!".

El radicalismo hace décadas que se cree dueño de la UBA y solamente es cómplice de su decadencia. Ha elegido ser comparsa del kirchnerismo, y la prueba está en que todos estos adalides de la libertad de cátedra, que en realidad piensan lo mismo que vomitó Yacobitti, no dijeron otra cosa que no sea manifestar su beneplácito cuando en la UBA se prohibió pensar a contracorriente, imponiendo como regla de sumisión y adoctrinamiento la cobardía intelectual.

Porque en la UBA la libertad de pensar tiene los límites que impuso el kirchnerismo al pluralismo y la libertad de cátedra. Y son esos límites, puestos donde no deberían existir, los que determinan un adoctrinamiento que abarca toda la educación pública desde la salita de jardín de infantes hasta el claustro universitario. 




El 8 de Agosto de 2012 el Consejo Superior de la UBA, por resolución unánime, excluyó del programa UBA XXII a condenados y procesados por delitos de lesa humanidad. “Una clara expresión política”, dijo jactancioso el el entonces rector Rubén Hallú. Así, todos los consejeros, asesorados por Eugenio Zaffaroni, en ese momento ministro de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, se mostraron temerosos porque unos pocos individuos, privados de su libertad, pudieran ser sostenedores de un “discurso negacionista” que habría de postular en el propio seno de la Universidad la pretendida legitimidad de delitos masivos. 

Olvidaron, o quisieron hacer olvidar, que las convicciones democráticas se demuestran reconociendo los derechos del otro, en especial cuando ese otro nos causa aversión. Tal es la esencia profunda de los derechos humanos. Sin embargo, rondando la cobardía intelectual, los mismos que sin inmutarse dieron, dan o darían clases a parricidas, terroristas, narcotraficantes y tratantes de personas incurren en discriminación contra una parte específica de la población carcelaria; aquella a la que se endilgan delitos que  refieren un contexto histórico bien determinado y por motivaciones políticas. 

Pensar nunca es cómodo, ni debe serlo. Todavía vigente, ese pronunciamiento del Consejo, además de absurdo, implica una claudicación ética: demuestra que el pensamiento dentro de la Universidad de Buenos Aires queda limitado, sometido a parámetros de estricto no cuestionamiento. 

Curiosos intelectuales los que tienen por jactancia la alineación política y no la duda. Obrando como fundamentalistas han hecho de la cobardía intelectual la regla a seguir. Baja y triste medida para una casa de altos estudios.

Si los radicales no fueran los traidores a Leandro N. Alem que son, nunca se hubieran prestado a ser comparsa del kirchnerismo y hubieran alzado su voz para evitar que en la UBA se prohibiera pensar. 


Pero no lo hicieron. Al contrario: bregan porque se añadan proscripciones a las ya existentes. Porque una sola es formal, pero hay otras que son de hecho. No sólo le tienen miedo a las razones de hombres que hace rato doblaron el codo de la vida, le temen todavía más a las razones de los jóvenes que se rebelan contra los que quieren callar el grito sagrado del Himno Nacional: 
"¡Libertad, Libertad, Libertad!".

Ariel Corbat, La Pluma de la Derecha,
un liberal que no habla de economía.

miércoles, 7 de febrero de 2024

SAN VALENTÍN EN EL FOYEL: ¿UNA CITA PARA REBENCAZOS?



El Partido Comunista Revolucionario (PCR), otro frasco de formol con restos del Muro de Berlín en la estantería del kirchnerismo, anunció la octava marcha con otros de su misma calaña a El Foyel, camino de Tacuifí, en Lago Escondido para el 14 de Febrero. 

Para abreviar remito al 03ENE22 en la nota de este blog titulada: LAGO ESCONDIDO: OTRO ENGAÑO DE SUBVERSIVOS TRAIDORES A LA PATRIA. 

Nada nuevo bajo el sol por esos lares al norte y al sur del Paralelo 42. 

Ante esta nueva parodia de comunistas disfrazados de argentinos, los vecinos de la región vuelven a tomar recaudos para proteger la propiedad privada monitoreando el curso de las dos columnas de los apátridas rojos. Una que ya salió haciendo trekking por el camino largo que lleva a Lago Escondido, y otra que el día 14 de Febrero va tratar de meterse por el camino del Tacuifí con la clara intención de avasallar la propiedad privada.

Con un lógico sentido del orden, esperan los vecinos apoyo del gobierno provincial para que no deban ser los propios vecinos, a fuerza de rebencazos, los que hagan respetar la propiedad privada a los enemigos de la Constitución Nacional. 

Corresponde que el gobierno de la Provincia de Río Negro, a cargo de Alberto Weretilneck, disponga un preventivo operativo policial para mantener el orden y garantizar, anticipándose a la conflictividad anunciada, la integridad de los pobladores de la zona que se ve amenazada por los incursores quienes se proponen atravesar de prepo cerca de una decena de propiedades distintas que comparten el camino del Tacuifí.

Accesoriamente, la prolongada sequía añade temores de incendios, naturales o intencionales. Una preocupación extra avivada por el fuego en Nahuel Huapi y Los Alerces. Potenciada, además, por la gravedad de los incendios ocurridos en Chile que, en la consideración de algunos analistas, pudieron ser planificados como una acción de guerra de secesionistas araucanos. 

Si el gobernador Weretilneck no dispone un operativo que garantice a los pobladores el pleno ejercicio de los derechos que reconoce el estilo de vida propiciado por la Constitución Nacional, otra vez deberán esos vecinos recurrir a la violencia como legítima defensa frente a la incursión anunciada. 

Algo que, si bien muchos celebramos luego a la distancia lo que tiene de gracioso / pintoresco  (me incluyo antes que a nadie), no es ninguna solución al problema porque la aceitada práctica victimizante que tienen los kirchneristas para pasar de ser victimarios a  presentarse como víctimas, deja luego involucrados en causas penales a los honrados vecinos que se defienden del ataque. Y de aquellos rebencazos, totalmente justificados, quedaron al menos seis vecinos denunciados penalmente. 

Y así como las autoridades provinciales tienen la indelegable obligación jurisdiccional de hacerse presentes, siendo que los que se movilizan acuden desde otras provincias y que el trasfondo ideológico relaciona abiertamente esta marcha con otros conflictos que trascienden la jurisdicción provincial, cabe esperar que el Ministerio de Seguridad de la Nación demuestre su interés en apoyar a los vecinos. 

Al respecto, si bien los vecinos de El Foyel confían que el gobernador Weretilneck actuará como corresponde, esperan también alguna señal de apoyo desde el gobierno nacional y en particular de la ministro Patricia Bullrich. No aguardan gendarmes, pues se entiende que si hay voluntad de garantizar el orden basta con la Policía Provincial; pero sí alguna declaración que deje claro el interés de las autoridades nacionales. 


Ariel Corbat, La Pluma de la Derecha,
un liberal que no habla de economía.

jueves, 14 de septiembre de 2023

LA PROPUESTA DE PATRICIA BULLRICH QUE ES NECESARIO PROFUNDIZAR




Hay clima de fin de época. Algo como lo que latía cada vez más fuerte en la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas y sus países satélites tras la caída del infame Muro de Berlín. Una percepción generalizada respecto a que lo que fue ya no será y lo que será se intuye distinto.

El régimen kirchnerista, proyecto totalitario de corrupción estructural, se impuso en Argentina aprovechando el pánico que dejó la crisis del 2001, cuando la sociedad convalidó autoritarismo a cambio de la ilusión de un nuevo orden económico que resultó ser "soja y suerte", desperdiciando otra oportunidad de contexto internacional. El giro a la izquierda fue notorio desde el abrazo de Néstor Kirchner con el dictador Fidel Castro al asumir la presidencia.

Y ese abrazo con el comandante de las organizaciones terroristas que Cuba dirigió contra la Nación Argentina, para exportar su "revolución" (tiranía) por la vía de la violencia armada, no tuvo nada de casual.

Kirchner, con la prédica de atribuir todos los males de la Argentina al "neoliberalismo" de los 90's, asociado a su antaño admirado Carlos Ménem, se sirvió del odio para construir poder. Y fogoneando el odio para su propio provecho desandó el camino de la pacificación nacional que había iniciado el riojano. Muchos cosas negativas pueden atribuirse a Ménem, pero si hay algo que nunca hizo fue fomentar el odio entre los argentinos. En ese afán dictó indultos a militares y terroristas buscando superar el pasado. Y al margen de minorías hiperactivas, que quedaron a contramano del mundo y del interés de los argentinos, lo estaba logrando. 

Y en aquel entonces, 1989, los jefes montoneros como Fernando Vaca Narvaja celebraban los indultos que beneficiaban a ellos y a los militares por considerar que “el indulto es una medida que resuelve 15 años de enfrentamiento en la Argentina y el presidente Ménem ha tomado la responsabilidad de terminar con un siglo y medio de guerras civiles intermitentes”. En esos días los jefe montoneros declaraban abiertamente su adhesión, "sin ambigüedades" a la reconciliación nacional que impulsaba el Presidente Ménem.

Un Presidente que tenía autoridad moral para reclamar el fin de los rencores porque habiendo estado preso -no unas horas como Kirchner y en calidad de invitado- sino durante años en Las Lomitas por disposición del gobierno militar, jamás demostró conservar rencores. 

A Ménem se lo podía criticar sin que diera trato de enemigos a sus críticos, con Kirchner todo el que lo cuestionara pasó a ser enemigo, antidemocrático, genocida, golpista, facho, y un largo etcétera de lindeces por el estilo. Y Kirchner en sus afanes de poder, y lo de "afanes" dicho en toda la dimensión de la palabra, retomó la mentira de los 30.000 desaparecidos con el relato infantil de militares malos masacrando "jóvenes idealistas", se negó la existencia de la guerra que como tal reconocían los "partes de guerra" de las organizaciones armadas y  promovió la anulación de leyes e indultos; para volver a juzgar solamente militares. No tuvo aquello ni una pizca de pureza ideológica sino para dedicarse al éxtasis de asaltar cajas fuertes, pues como bien supo sintetizar Jorge Asís, adquirió así la franquicia de los derechos humanos para que la izquierda se contentara con el "roban pero encarcelan".

Nunca se trató de hacer justicia, sino de terminar con la República y el imperio de la Constitución Nacional, el resultado fue una cobardía intelectual pavorosa que se plasmó en el prevaricato más escandaloso de la historia judicial argentina, con políticos que temerosos de no ser tildados de "procesistas" dejaron que el Congreso Nacional se convierta en una escribanía del Poder Ejecutivo.

Y mientras el kirchnerismo robaba tanto como para terminar revoleando bolsos cargados de dólares por no saber dónde guardarlos, los militares fueron apresados, procesados, condenados, expuestos en condiciones de escarnio y dejados morir en nombre de los "derechos humanos" y sin ninguna constitucionalidad. Los jueces dejaron de ser jueces de la República, para ser agentes revolucionarios de la revancha terrorista, cuando eligieron el prevaricato dócil al régimen kirchnerista ignorando cuestiones tan elementales como la irretroactividad de la ley penal. Con los militares presos en esas condiciones, los jueces hirieron de muerte a la República.

Mientras escribo esto leo la noticia de hoy que indica el hallazgo casual, durante la irrupción de bomberos a un departamento que se incendiaba, de un arsenal con armas que pertenecieron a Montoneros, incluyendo granadas de la propia fábrica de la organización. Como para subrayar que la guerra existió y no puede negarse. 

Sobre este contexto, Javier Milei cometió el tremendo error de decir previo a las PASO que los militares deben cumplir sus condenas, y esa fue la razón por la que decidí votar nulo en esa grande y cara encuesta. 

No hay sustento legal para que nadie siga privado de su libertad por delitos cometidos durante los años de plomo. Lo están por un prevaricato del que son partícipes la Corte Suprema de Justicia de la Nación y los jueces federales. Y esa es la dificultad para ponerle fin al prevaricato, que no es un caso aislado sino una complicidad corporativa. 

Tal como he señalado en otros artículos, en las presidenciales sí voy a votar por la fórmula de La Libertad Avanza, que integran Javier Milei y Victoria Villarruel, porque no me es indistinto quién sea el próximo presidente más allá de muchos reparos. Lo ideal no está disponible y eso hay que entenderlo.

Ahora bien, hay una creciente conciencia respecto a la existencia de un prevaricato descomunal para mantener presos a los vencedores del terrorismo castrista. Se conocen ya demasiados absurdos que ocurren en esos juicios para que cualquiera medianamente informado pueda argumentar que tienen alguna validez. Poner presos por causa de una guerra anterior a veteranos de la Guerra de Malvinas es una de las cosas que más indignan, porque un país que condena implacablemente y sin perdón a sus defensores le entrega su futuro al enemigo. Entonces vuelvo a recordar la presencia de Fidel Castro en la asunción de Kirchner para que se comprenda cabalmente toda la decadencia que vino después.

Así como critiqué y critico a Milei siendo el candidato al que votaré, debo elogiar en este punto a Patricia Bullrich aunque no le confiera mi voto. 

A través de una "Carta Compromiso" dirigida a los integrantes de las Fuerzas Armadas, Patricia Bullrich afirma lo siguiente: 

“Conozco, sin embargo, el trato inequitativo y en ocasiones inhumano que han recibido muchos oficiales y suboficiales retirados, a consecuencia de una herida histórica que no termina de cicatrizar, pero que debemos curar de una vez, mediante una salida justa, si queremos comenzar un camino hacia la construcción de un futuro de paz y concordia”.



Ciertamente no propone una solución concreta, pero plantea el tema y la necesidad de encontrarle solución. Que la candidata presidencial de una alianza política con mucho, demasiado a mi gusto, componente progre, escriba ese párrafo en una carta de campaña como compromiso político, es claramente otra señal de fin de época. 

Un fin de época que se respira hoy pero viene evolucionando desde hace años. Cuando Cambiemos estaba en el poder con la presidencia de Mauricio Macri, esta cuestión estaba presente. Elisa Carrió, quien impulsando la ley de anulación de las leyes de obediencia debida y punto final facilitó tanto la instalación del relato kirchnerista como el inicio del prevaricato, advirtió en el 2017 que había militares condenados sin pruebas y reclamó revisar los juicios. Luego, en 2019, Carrió volvió a referirse a la cuestión:  "Me gustaría una ley que pueda habilitar la revisión de muchos juicios injustos, sin debido proceso legal, contra militares que no tuvieron nada que ver".

Carrió proponía entonces una solución parcial, Bullrich propone hoy algo que va en la misma dirección.

Espero y brego porque La Libertad Avanza profundice la cuestión, tomando esas iniciativas de Carrió y Bullrich como un punto de referencia para buscar el definitivo cierre de toda esa injusticia con una propuesta propia: volver a ponerle la venda de la imparcialidad a esa "Justicia" que hoy lleva parche. Es imprescindible avanzar en esa dirección porque es un combate clave en la batalla cultural que, inexorablemente, hay que dar para liberar al país del régimen kirchnerista.


Ariel Corbat, La Pluma de la Derecha,
un liberal que no habla de economía. 











sábado, 22 de enero de 2022

VIVIMOS EN UN LOOP... LOOP.... LOOP.... LOOP....

"¡Y vean, amigos míos!
Aquí, donde está la guarida de la tarántula,
se levantan hacia arriba las ruinas de un templo antiguo,
¡mírenlo con ojos iluminados".

(Así habló Zaratustra - Friedrich Nietzsche).


Parece que hay una nueva seudo fiscalía kirchnerista llamada AFI, Agencia Federal de Inteligencia, que se dedica a cosas como revisar videos del Banco Provincia para armar causas judiciales acusando de armar causas judiciales a funcionarios del gobierno anterior. 

Vivimos en un loop... loop... loop... 

Durante la presidencia de Macri los cambiemitas nunca entendieron el rol de Inteligencia. Por amateurismo y soberbia, desatendieron advertencias de profesionales; y así les fue.

Tanto así que hoy los kirchneristas los operetean a gusto y los cambiemitas se quedan a la defensiva, ligando cachetazos como un boxeador acobardado que intenta sostenerse en las cuerdas sin pasar a la ofensiva.

Claro que todo lo que ocurre, por insólito que parezca, tiene explicación. Sólo en esta Argentina hecha mierda puede seguir como interventora de la AFI una castrista como Cristina Caamaño, quien a la vista de todos delinquió al divulgar cuatro años de actas administrativas reservadas. Oh! casualidad: justo los cuatro años de la gestión anterior. Y qué, además, arma causas acusando a otros de armar causas, exactamente lo mismo que está haciendo ella ahora.

Vivimos en un loop... loop... loop...  

Ahora bien, esta no es toda la historia, apenas es el nuevo capítulo de una novela más larga que viene de lejos.

En la Guerra Sucia los servicios de Inteligencia argentinos vencieron a los aparatos de Inteligencia montados por la Inteligencia cubana para sus organizaciones terroristas. 

Se neutralizó, entre otros agentes enemigos, a Cacho Perrota (ERP) y a Rodolfo Walsh (Montoneros).

La victoria contra el terrorismo castrista fue por paliza. Y es falso que los militares ganaron la batalla militar pero perdieron la batalla cultural y política. 
Esa derrota no es del Proceso, sino de los gobiernos civiles que desde 1983 no supieron valorar la libertad ganada.

Semajante zoncera, bien explotada por el enemigo, ha hecho del intento democrático una democracia fallida en la cual además de Libertad se está perdiendo identidad nacional y soberanía. Argentina, con un gobierno títere de la dictadura castrista, no es hoy un país soberano.

Un país es soberano cuando toma sus propias decisiones, y por ello es que los servicios de Inteligencia son un atributo de la soberanía. Los necesitan y sostienen los países que quieren ser y prevalecer.

Argentina no tiene un gobierno que decida por sí, por ende ya no tiene servicio de Inteligencia y la AFI bajo intervención castrista es usada como un mero instrumento de distracción política. Argentina es un rezago de país que está olvidando su ser y en consecuencia ni se plantea prevalecer. La rifa está abierta; la dirigen los cubanos y los chinos compraron casi todo el talonario.

En el deliberado esfuerzo por lograr que la democracia fallida sea también un Estado fallido, queda claro que el Gobierno títere, golpista, corrupto, criminal y comunista de Alberto de la Fernández tiene asignado desde La Habana el objetivo de hacer de Argentina otra Venezuela. 

Por eso el empeño puesto por el kirchnerismo desde el 2003 en destruir el Sistema de Inteligencia Nacional. Ocurre que el kirchnerismo no tiene entidad propia, es simplemente otro nombre adoptado por el entrismo castrista al movimiento peronista. Y bajo esa fachada que aprovechó el afán corrupto y oportunista de Néstor Kirchner, la infiltración marxista tuvo éxito: el peronismo ya no existe, caducó.

La putrefacción marxista, que carcomió al peronismo aprovechando sus muchas contradicciones, impregnó todo el sistema político y principalmente al radicalismo. De tal modo que el conjunto en bloque de la política (con honrosas excepciones) se desplazó hacia la izquierda, y esa es una de las causas por la que el barco navega escorado a babor.

Entonces, en ese ir tumbado, surge otra vez la evidencia del daño institucional, la degradación cultural y la miseria intelectual por la que los argentinos nos precipitamos a la decadencia. Todo pasa y nadie reacciona. Nos hemos dejado convertir en una sociedad estupidizada e indolente, algo que explica la impresionante impunidad con que los kirchneristas vomitan su moralina sobre el uso de la AFI, dándole el mismo uso que dicen criticar y olvidando que Néstor Kirchner y Cristina Fernández, sirviéndose de todos los vicios del sistema, lo llevaron a su colapso en 2014.

Más allá de los desaciertos en el interregno macrista (demasiados como para ser perdonados) es el kirchnerismo el que ataca, una y otra vez, sistemáticamente, a la Nación Argentina para privarla de su soberanía. 

Sabelo, date cuenta y en defensa propia fogoneá la reacción.


Ariel Corbat, La Pluma de la Derecha,
un liberal que no habla de economía.

lunes, 8 de noviembre de 2021

LA INTOLERANCIA EN LA MARCHA DEL CUARTO DE ABECEDARIO



Ninguna causa, por buena que sea,
resiste caer en el ridículo cuando se la sobreactúa.



Sostengo, sin ninguna originalidad, que la tolerancia es la principal virtud del liberalismo.

Ahora bien: ¿qué es la tolerancia? La tolerancia es el requisito mínimo de convivencia, aquello que una sociedad puede exigir a sus componentes. Consiste en dejar hacer y dejar pasar (laissez faire, laissez passer) pero no por indiferencia sino por amor a la Libertad y la consiguiente abstención de atacar la autonomía de los otros individuos.

Quien tolera exhibe en sus actos externos una valoración neutra de la conducta tolerada a la que no adhiere ni rechaza, aunque en su fuero interno eso que tolera le cause adhesión o rechazo. Porque quien tolera no es indiferente y tampoco es un hipócrita: para ser tolerante se requieren convicciones que la indiferencia desconoce.

Luego la tolerancia, al no ser indiferencia, tiene por límite lo intolerable. La tolerancia, que es virtud frente a lo que debe ser tolerado, degrada a  indiferencia o cobardía frente a lo que no debe ser tolerado. 

¿Y qué es lo intolerable? Todo aquello que violente la convivencia desconociendo la autonomia del individuo. Así, por ejemplo, es intolerable que Argentina sea gobernada en abierta negación de su Constitución Nacional. Romper ese acuerdo de convivencia elemental es la madre de toda la intolerancia.



Es intolerable la pretensión de hacer del progresismo la religión oficial, es intolerable que se pretenda censurar el pensamiento desde el habla, es intolerable que nos exijan aplaudir lo que no queremos aplaudir, es intolerable que nos conminen a condenar lo que respetamos. Es intolerable no llamar comunistas a los comunistas.

Es intolerable que cualquiera pretenda obligarnos al respeto, porque el respeto no es miedo ni puede exigirse, el respeto es una valoración positiva que se gana, no se ordena ni mendiga. En el sentido estricto de la palabra, ninguna sociedad puede exigir respeto, lo único que puede y debe exigirse es tolerancia. 

Es intolerable tolerar a los intolerantes que subvierten la razón de ser del Estado para imponer la uniformidad de pensamiento en nombre de la libertad, la desigualdad en nombre de la igualdad, el adoctrinamiento en nombre de la educación y toda injusticia en nombre de la justicia. 

El 6 deNoviembre de 2021, tuvo lugar en la ciudad de Buenos Aires la 30ª "marcha del orgullo" del cuarto de abecedario, con la que se exige tolerancia (lo que puede y debe ser exigido) sino la imposición al conjunto de la sociedad de privilegios para minorías hiperactivas (lo intolerable). 

En ese contexto, enrarecido por las sobreactuaciones políticas del proselitismo electoral, kirchneristas y cambiemitas, que es decir totalitarios y progres, vuelven a demostrar que son lo mismo. 

La incipiente recuperación cultural de la Derecha y la proyección del fenómeno Milei, han dado lugar a una suerte de travestismo político que bien pudo llenar con sus vedetongas una carroza para el desfile. 

Ocurre que Ricardo López Murphy pasó de ser mala palabra para los amarillos a ganar en las PASO un lugar en sus listas que los progres no esperaban, y ante el crecimiento de La Libertad Avanza las libélulas progres como Fernando Iglesias (ese que nos llamaba a los liberales "liberalotes", "fachos", "genocidas" y otras lindezas por el estilo sin nunca poder bancar un debate) se arremolinan alrededor del Bulldog fingiendo que hay una gran corriente liberal en Juntos por el Cargo. No la hay. Hay contados liberales, muy pocos, algunos reconocidamente valiosos, y el recuerdo de Pedro Benegas intentado con PRO-Libres insuflar a la progresía ideas liberales. 

Para ser liberal no basta con adherir a algunos ingredientes de la receta económica. “El liberalismo es el respeto irrestricto por los proyectos de vida de otros”, definió Alberto Benegas Lynch (h) y esa frase da sentido filosófico a la concepción, cultural, política y económica del ser liberal.

En la citada marcha se ha exhibido Yamil Santoro diciendo en Twitter que participar de ella significaba ser "liberales posta"; algo completamente falso, porque no se es liberal sirviendo de comparsa a la progresía.


Lo antes dicho respecto a la tolerancia, permite asumir que se puede ser más liberal dejando hacer y dejando pasar aquello a lo que no se adhiere que militando algo a lo que se adhiere. Y esto sin analizar todavía qué es a lo que se adhiere. 

En este punto, deseo subrayar que mis críticas a Yamil Santoro no disminuyen mi aprecio personal por él. El chabón siempre me cayó bien. Tanto que en 2017 al publicar Trilogía de Convicciones lo invité a prologar "Panfleto de Ciudadanía" por ser en mi consideración, al igual que Agustín Laje quien prologó "El Heroísmo y la Gloria", un joven con un futuro político interesante. Que Yamil se definiera como un "liberal de izquierda" no lo desmerecía en mi consideración pues yo soy un gran admirador de George Orwell, un liberal de izquierda. Porque Orwell, para mí, es un alto ejemplo de honestidad intelectual. Y este es el punto en el que quiero llamar la atención del todavía joven Yamil: se puede ser un liberal de izquierda, pero no se puede ser un liberal progre, porque la progresía es la deshonestidad con que encarna en idiotas útiles la hipocresía comunista.  

Dicho esto, retomo el hilo y paso a analizar lo que se militaba en la marcha del cuarto de abecedario. 

De movida es un llamado de atención que Alberto de la Fernández, seudo presidente del gobierno títere, golpista, corrupto, criminal y comunista que subvierte el orden constitucional se congratule porque: "La bandera LGBTI+ flamea en todo el país con grandes motivos de celebración. Después de tanto, vuelve a las calles un colectivo que tiene nuestro compromiso con seguir trabajando por una sociedad más justa, libre e igualitaria".

Obviando lo que significa que un "presidente" se alegre por ver flamear un trapo de facción que ni siquiera representa a todos los que presume de representar, creyendo ver ahí la justicia, libertad e igualdad que sólo puede representar la Bandera Nacional, está claro que el plan de gobierno es privilegiar minorías funcionales a la confusión que sigue empujando la decadencia para no resolver ningún reclamo real de la sociedad. Que son muchos, evidentes y urgentes.

Como parte de esa confusión que el gobierno kirchnerista busca profundizar, los militantes K llevaron su intolerancia al evento, montando una especie de juego de kermese incitando al odio hacia los que no comulgan con los postulados de la asociación ilícita. 


Y esto no es nuevo. Por lo tanto tampoco es la infeliz ocurrencia de algunos desubicados. Hicieron lo mismo años atrás montando un "escupitódromo" frente al Congreso al que llevaban niños a escupir retratos de opositores. Esa intolerancia define al kirchnerismo, y también -desde su impune instalación- descubre la intolerancia y el resentimiento que domina a las organizaciones concurrentes a esta marcha del cuarto de abecedario. 

El Estado nacional, los estados provinciales y la ciudad autónoma de Buenos Aires malgastan en imponer el progresismo a través del adoctrinamiento en la ideología de género recursos, que se retacean a problemáticas reales. La consecuencia lógica de eso es la prepotencia de los militante del prvilegio. 

Y ahí, en esa intolerancia exacerbada para subvertir los valores del orden constitucional argentino, se puede apareciar la comunidad de intereses espurios que unen al kirchnerismo con el PRO, que gobierna la Ciudad de Buenos Aires.


Así, un evento sostenido por el Estado se convierte en un carnaval de intolerancia para atacar a la oposición política. Que en la instalación callejera de una enorme pantalla el locutor del evento pida abuchear a los candidatos de AVANZA LIBERTAD y La Libertad Avanza, mencionando expresamente a José Luis Espert y Javier Milei, resta toda posibilidad de considerar tolerantes a los organizadores de la marcha del cuarto de abecedario, porque no son más que otro mecanismo del sistema de oprobio con el que se afirma el poder de la casta política. 

Esta simple mención de algunos hechos descalifica por completo al radical Martín Tetaz en su intento de hacer pasar por virtuosa a la intolerancia. Tetaz es muy hábil -genial diría- para dar golpes de efecto mediáticos en la puja proselitista, pero sus hechos lo confirman como otro radical que bien podría ser candidato en la lista del Frente de Todos que encabeza su correligionario Leandro Santoro.

Y es que dos o tres propuestas de racionalidad económica no definen a un liberal. Porque un liberal no puede ser cómplice de la intolerancia y decir "celebramos el derecho a que cada uno haga lo que se le canta con su vida, mientras no joda a los demás".  La argumentación de Tetaz es deshonesta, ya que no puede desconocer el sentido de imposición que se le está dando a la ideología de género.
 

La falacia de Tetaz es todavía mayor cuando bien embanderado de progres se ofuzca frente a las críticas que recibió su apoyo al acto intolerante diciendo  que "demuestran que falta mucho y que el Estado tiene que seguir trabajando para defender esa libertad". 

Palabras huecas de todo sentido, porque lo que en verdad se estuvo militando en la marcha del cuarto de abecedario fue:

1.- Privilegios para minorías hiperactivas en perjuicio de la igualdad ante la ley.

2.- Uso adoctrinante y faccioso de los recursos del Estado. 

3.- Intolerancia a todo pensamiento independiente.

Lo que los cambiemitas hicieron ahí fue kirchnerismo explícito; otra vez.


Ariel Corbat, La Pluma de la Derecha,
un liberal que no habla de economía.
 

sábado, 23 de octubre de 2021

MIRIAM LEWIN, LA CENSORA DEL RÉGIMEN KIRCHNERISTA


"Cuando el humor ser pierda todo estará perdido"




La clave del humor absurdo, lo que hace reír, es que lo absurdo no sea parte de lo cotidiano. Nos reímos por imaginar cosas que sabemos o creemos no pueden pasar en la realidad. Y eso es lo normal, porque perder noción de lo absurdo es demencia. 

En Argentina, subvertida hasta la demencia, ya no queda ni el humor absurdo, todo puede ser real, especialmente lo absurdo. Y con eso lo absurdo pierde la gracia y se convierte en patético. 

El 17 de Octubre, intentando un ejercicio de humor absurdo, relacioné la llamada "grieta", cuestión de estricta esencia política, con la separación de Wanda e Icardi, tema de conocimiento público pero en definitiva asunto entre dos particulares completamente ajeno (más allá de lo que eventualmente puedan llevar esos particulares a disputa judicial) al interés del Estado y de ninguna manera asunto de la política. 


Y ese era el chiste: que la violencia con la que tiene que terminar la grieta política (algo que desde lo subjetivo, fruto del hartazgo, en este punto me parece inevitable y hasta deseable), se desencadenara finalmente porque los argentinos salieran de su estupefacción de agua en las venas ya no para tomar partido entre totalitarismo y República, sino entre Wanda y Mauro. Esta cuenta siempre con Wanda, que conste en actas!

Pero como aquí lo absurdo ocurre, resulta que uno de esos organismos estatales en impronta de novela orwelliana, con pretensión de polícia del pensamiento y que no debería exsitir, pero existe porque el kirchnerismo es un proyecto totalitario de corrupción estructural, y el totalitarismo es el intento de poner bajo control del Estado absolutamente todo hasta suprimir el pensamiento, entra en escena con la varita de la corrección política y la legislación adoctrinante.

Miriam Lewin dirige la Defensoría del Público desde donde impulsa el NODIO, Observatorio de la desinformación y violencia simbólica, burocracia orwelliana desde el nombre y que mejor sería llamarle "Oficina Estatal para la promoción de la censura previa". ¿La Constitución Nacional? Bien gracias, acá nadie le da bola.




Miriam Lewin dijo en TV Pública que la intevención del organismo que ella dirige se origina en una denuncia y que:  “Se trata de violencia digital y mediática. Esta categoría de violencia digital, todavía no está incorporada a la ley, no constituye por supuesto un delito, a pesar  de que  las organizaciones feministas lo caracterizaban como amenaza y eso sí constituiría un delito".

Escuchar a Lewin remite a su pasado terrorista en la intencionalidad de hacer del Estado un instrumento de aplicación de algo que, basado en que hay mandatos, como el feminismo, por encima de la Constitución Nacional, sería una suerte de "pre ley", para dar tratamiento simil de delito a cosas que no son delitos. Y otra vez: ¿La Constitución Nacional?, bien gracias, acá nadie le da bola.

El Estado subvertido y subvertidor se mete en cuestiones que son ajenas a su incumbencia, para generar distracciones y confusiones mientras la decadencia se profundiza por no atender aquello para lo que el Estado sí fue pensado por los Constuyentes. 


Ariel Corbat, La Pluma de la Derecha,
un liberal que no habla de economía.

viernes, 30 de julio de 2021

EL COMUNISMO ES TU ENEMIGO, SIEMPRE.





Cualquiera podría suponer que es el personaje de una película cómica.

Acaso una comedia italiana sobre un comunista que intentando suavizar la imagen criminal del comunismo, ideología que ha matado a millones de personas, se presenta travestido para convencer al electorado que los comunistas ya no son lo que eran, y que en su nueva versión con faldas son menos peligrosos que Stalin, Mao, Kim Il Sung, Pol Pot, Fidel Castro, el Che Guevara y toda su cría de aspirantes a carniceros asesinos de hombres y libertades.

La gracia del argumento alcanzaría niveles hilarantes pivoteando sobre un ligero olvido: la cantidad de homosexuales perseguidos y asesinados por ser homosexuales en los regímenes comunistas que, como la "Revolución Cubana", se habían propuesto hacer hombres de maricas como el escritor Reinaldo Arenas en campos de reeducación para extirparles esa debilidad burguesa.

Otro costado humorístico que no se debería dejar pasar por alto es el rol secundario que siempre, en todas las dictaduras comunistas se atribuyó a las mujeres. Porque, desde Tootsie, siempre es muy divertido consolidar la estigmatización de lo femenino como sexo débil al punto que sea un chabón el que deba ponerse faldas para que las mujeres se hagan respetar.

Definitivamente la película que estoy imaginando sería desopilante en una sucesión de gags uno mejor que otro, dejando el mejor -por supuesto- para un gran final absurdo de carcajadas incontenibles.

Ahora, si se analiza bien lo dicho hasta aquí, se podrá comprender que el drama y la comedia viven entrelazados en un eterno abrazo, porque partiendo del mismo lugar se podría hacer una película dramática, ya no al estilo italiano sino de cine argentino, sobre un país de subnormales gobernados por el muñeco a hilo de una bipolar donde la estupidez se expande a velocidades que ninguna pandemia alcanzó jamás. Sería la historia triste de un pueblo que pierde sus convicciones, su idioma, su memoria, su bandera, su libertad y que termina emitiendo documentos de identidad que, paradójicamente, acreditan la ausencia de identidad.

Nunca se filmó algo así, pero si zambullirse en la demencia de una alucinación colectiva suena a cosa muy trillada es porque estamos viviendo eso mismo en la Argentina. La película podría llamarse "Tribulaciones de los nadies".

No hay nada más destructivo que el comunismo. Por supuesto, alguien dirá (argumento muy progre) que los nazis con sus odios raciales eran peores. Y les responderé que no. Los nazis sólo por creer en la posibilidad de una raza superior conservaban algo de fe en la humanidad, los comunistas en cambio odian mucho más: odian a toda la humanidad, no hacen distingos, tanto la odian que trabajan incansablemente para hacer del ser humano una suerte de insecto autómata. Y como los insectos y los autómatas no tienen valores, es justamente eso lo que más anhelan erosionar y hacer desaparecer de la faz de la tierra.

A pesar de este sombrío enemigo que estoy describiendo, y justamente en función de lo que pretende arrebatarnos, por aquello de que cuando el humor se pierda todo estará perdido, no podemos dejar de reír. La risa es un arma poderosa con la que cuenta la Libertad.

Cierro con una anécdota que le pone humor a todo este delirio:

Hace unos años tomamos un taxi de madrugada, la avenida estaba desierta y al detenernos por un semáforo vimos cruzar por delante a un travesti que hacía honor al chiste aquel de ser el dos de un equipo de fútbol. Era una figura grotescamente masculina, como si fuera el novio al que en la despedida de soltero los amigos largaron a la calle con vestido ajustado y tacos altos. Casi un pato vica como los que en la película Súper Secreto representaban al equipo femenino de Alemania Oriental. Ni en la penumbrosa madrugada de un tugurio de borrachos alguien podría negar, con sólo verlo, que cuando nació la partera gritó "varón".

Pero lo gracioso del caso no fue, por así decirlo, la inocultable hombría de aquel travesti, sino el inesperado comentario del taxista que nos hizo reír a carcajadas:

- ¡No! Pero este país ya es una joda... ¡Cualquiera es un travesti!

El tachero estaba indignado porque "cualquiera es un travesti". Me lo imagino pasando frente a un afiche como el que ilustra este posteo...

Ariel Corbat, La Pluma de la Derecha,
un liberal que no habla de economía.

miércoles, 14 de julio de 2021

El SHOW CUBANO DEL TÍTERE DE LA FERNÁNDEZ




La marioneta humana conocida como Alberto de la Fernández, que hace las veces de Presidente de la Nación Argentina en la tercera presidencia de Cristina Fernández, como cabeza visible del gobierno títere, golpista, corrupto, criminal y comunista, hizo declaraciones sobre la situación en Cuba. 

Cada vez que Alberto de la Fernández habla la expectativa es escuchar una nueva estupidez que supere la anterior. Largo y vano sería insertar aquí la recopilación cronológica de sus decires idiotas desde el 10 de Diciembre de 2019, por lo que corresponde a cada lector ejercitar la memoria y elegir la bolufrase más estridente. Así que lo llamativo del caso no es que efectivamente haya dicho algo estúpido, sino que tal vez haya batido su propio récord de estupideces dichas para una sola temática: 

Estás son algunas de las bolufrases y boluconceptos sobre Cuba vertidos por el muppet presidencial: 


1º "Yo no conozco exactamente la dimensión del problema en Cuba".

Grave declaración porque demuestra, de mínima, tanto la ineficiencia del canciller Felipe Solá al frente del Servicio Exterior de la Nación, como la de la agente castrista Cristina Caamaño a cargo de la intervención en la Agencia Federal de Inteligencia (AFI).

No obstante la reconocida inutilidad de Solá y Caamaño, es claro que Alberto Fernández miente. Miente porque a pesar de las restricciones impuestas por la dictadura castrista los propios cubanos han logrado trasmitir al mundo muy claramente su situación. Miente, además, porque La Habana es la metrópoli actual de esta Argentina kirchnerista dependiente de la tiranía y puesta en la misma senda decadente de Venezuela. Miente porque desde Cuba le ordenan mentir.

 

2º "Terminemos con los bloqueos que le están haciendo un daño incalculable a Cuba. Y también a Venezuela, eh, quiero aclarar, eh".

Es falso que Cuba se encuentre bajo bloqueo: simplemente hay un embargo económico de larga data dispuesto por los Estados Unidos. La diferencia entre bloqueo y embargo es tan obvia que resulta chocante que un "presidente argentino" use la propaganda de la dictadura castrista como argumento.

Peor aún es que lanzado a la defensa de la tiranía cubana, se preocupe por preservar también la satrapía de Nicolás Maduro con la que Cuba sojuzga y parasita a Venezuela. 

Y la lógica de esa declaración es tan simple como evidente: Alberto Fernández se identifica como un clon de Nicolás Maduro, los dos representan la entrega de sus países al dominio cubano. 
Si la imagen de "relaciones carnales" entre Argentina y Estados Unidos era desconocer el debe ser de la política exterior en una Nación independiente, la sumisión del gobierno kirchnerista a la dictadura castrista califica como pornografía de la deep web.


3º "Si realmente nos preocupa tanto la vida de los venezolanos y que los venezolanos... Bueno, terminemos con los bloqueos, después que los venezolanos resuelvan que tipo de gobierno quieren, pero terminemos con estas cosas". 

La insistencia en culpar al embargo estadounidense por el brutal empobrecimiento de Venezuela -eludiendo que la miseria es consecuencia de la irracionalidad del comunismo- ratifica lo dicho, pero esta vez esgrime esa imbecilidad para caer en otra contradicción: alzar el escudo del principio de autodeterminación de los pueblos y no injerencia de terceros países en sus asuntos internos, para seguir aceptando que los venezolanos sigan viviendo bajo el totalitarismo comunista sin poder decidir su propio destino bajo dominación cubana. 

4º "El bloqueo le impidió a Cuba acceder a respiradores artificiales, automáticos. Dese cuenta de lo que significa eso".

Es falso, también, que por causa del embargo no pueda Cuba acceder a respiradores, pero en cambio si es cierto que hay 32 respiradores mecánicos donados por la Fundación Messi a la Ciudad de Rosario que, en plena pandemia y destinados a paliar sus consecuencias, desde Agosto de 2020 se encuentran retenidos en el depósito del Aeropuerto Internacional de Rosario por cuestiones burocráticas. 

Es inconcebible que el mismo gobierno que usó la pandemia como excusa para dar un golpe de Estado contra la Constitución Nacional el 19 de Marzo de 2020, no contemple en la emergencia flexibilizar la autorización de ingreso de materiales que pueden ser útiles en la asistencia a los enfermos. 

5º "No es Argentina ni ningún país del mundo el que tiene que decir qué debe hacer Cuba” y "No debe haber intervención de terceros países".

Por reciprocidad, no aplica a Cuba el principio de no injerencia de terceros países en sus asuntos internos, porque la tiranía no lo respeta y opera agresivamente sobre Venezuela, Bolivia, Argentina, etc, desestabilizando y borrando democracias.

Desde el comienzo de la dictadura Fidel Castro intentó exportar su "revolución" a otros países de la región. Argentina sufrió esa agresión a través de la violencia de organizaciones terroristas como ERP y Montoneros, y una vez vencidas estas por las armas patriotas el intento persistió en el plano de la cultura. 

Estas imágenes registran el sostenido interés castrista por adoctrinar en ideas comunistas a niños y adolescentes argentinos.


La sobrevalorada "medicina cubana" no es más que un ardid de la propaganda comunista que sirve de tapadera para las operaciones de Inteligencia de la dictadura castrista. La intromisión cubana va de lo sutil a lo grosero, como demuestra este video al dejar en claro la finalidad tras el pretexto de "ayuda humanitaria" del llamado "Proyecto Tatú".  


Desde la agrupación de abogados Bloque Constitucional, se denunció -reiteradas veces- la intromisión cubana en Argentina. 
Y aquí hay que decir que si el kirchnerismo milita activamente la entrega del país al dominio cultural y político del castrismo, durante la Presidencia de Mauricio Macri no se hizo nada para cortar y contrarrestar esa influencia. Se dejó intacta la cultura subvertida por el marxismo, que parte de la mentira de los 30.000 desaparecidos. 
Sin librar la batalla cultural no hay combate político sino consolidación del poder establecido por la subversión planificada desde Cuba. Gran parte del fracaso en que terminó el interregno macrista es consecuencia de no haber ido en primer lugar a demoler los mitos culturales que sostienen el predominio marxista.
No se supo entender que la dictadura, sobre la miseria de los cubanos, mantiene con disciplina soviética sus operaciones hostiles. Se prefirió en cambio comerse la propaganda del país víctima, olvidando que el comunismo nunca es víctima. 
Obsérvese que con la población padeciendo hambrunas bíblicas, la tiranía de Corea del Norte siguió su programa armamentista sin que el dictador se privara de ningún lujo occidental. Con igual criterio la dictadura cubana sigue queriendo exportar su "revolución". No les importa la gente.
La democracia en América y la libertad de los cubanos, exige como deber humanitario que una coalición militar internacional tome el control de Cuba asegurando la retirada, sin impunidad, de la tiranía; para que el pueblo cubano recupere su soberanía confiscada desde 1959. Liberada Cuba vendrá la liberación de Venezuela y Argentina.

Hoy sostener la no injerencia es complicidad con la dictadura. La ayuda humanitaria que necesita Cuba es la campaña libertadora de los ejércitos americanos arrasando la dictadura comunista. 

Finalmente resulta realmente un chiste muy retorcido que estas declaraciones de Alberto de la Fernández hayan sido hechas a un programa radial llamado "Argenzuela". 

Es el colmo de la dependencia más desfachatada defender los atropellos de la dictadura castrista contra la población cubana en Argenzuela. 

Ojalá todos los republicanos del país entendamos que frente al gobierno títere de la dictadura castrista que encarna Alberto de la Fernández, reclamar libertad para los cubanos es pelear por la libertad de los argentinos.



Ariel Corbat, La Pluma de la Derecha, un liberal que no habla de economía.


 

LA SONRISA DE JAMES COBURN

LA SONRISA DE JAMES COBURN