jueves, 24 de octubre de 2019

¡UN DOCUMENTAL IMPERDIBLE!


Desde la aparición del cine, las películas son uno de los entretenimientos mejor apreciados por la humanidad. La fábrica de sueños nos ha permitido imaginar la vida desde infinidad de cristales, y a tal punto nos ha puesto en galaxias lejanas como acercado al vecindario que a veces, pantalla mediante, nos descubrimos iguales a los que creíamos enteramente opuestos y entendemos cosas sobre nosotros mismos. En buena medida podría decirse que si uno es los libros que ha leído, también es las películas que ha visto. Por eso hay películas que nos dejan impresiones duraderas, que nos acompañan por siempre como hitos de nuestra propia existencia. 



La lectura y el cine son siempre experiencias personales, porque sin importar cuántos más lean ese libro o vean esa película, superando los rasgos comunes todo aquello que pensamos, sentimos o imaginamos es único e intransferible.  

Disfruté a través de Netflix "Chuck Norris vs Comunismo", un documental de Ilinca Calugareanu (2015 y sin fecha de vencimiento) que revela el modo en que a través del videocassette en la Rumania del dictador comunista Nicolás Ceaucescu, el deseo de ver películas logró burlar la censura. Se trata de un encantador alegato a favor de la Libertad, que despierta una inmediata simpatía por los rumanos y deja marca. 

Si recomiendo con el mayor entusiasmo a los lectores de La Pluma de la Derecha el documental de Calugareanu es porque, objetivamente, tiene méritos propios para ser inolvidable. Expone su idea en forma clara y amena, ayudando a comprender lo mucho que había de Orwell, como realidad y paranoia, en la Rumania comunista; subrayando y exaltando en la narración que la sencilla humanidad de los rumanos, (finalmente, la sencilla humanidad a secas) no pudo ser quebrada. 

Revolución Rumana (1989), el dictador Nicolás Ceaucescu es ejecutado
y la Bandera Rumana liberada de la mancha comunista. 
Pero luego también la recomiendo por mi propia subjetividad. Porque trazar paralelos es inevitable y acá viene mi historia para que el lector repase la suya. Confieso que el título del documental me llamó la atención y a la vez me hizo dudar de verlo, pues las películas de Chuck Norris no han gozado de mi preferencia. Pero superado ese prurito, con unos pocos minutos del documental recordé la impresión que siendo adolescente me causó la película rusa, realizada en 1979, "Moscú no cree en lágrimas", del director  Vladímir Menshov.  Premio Oscar a la mejor película extranjera en 1980, ver esa película significó para mí que el ruso promedio, ese enemigo comunista siniestro y gélido, era muy parecido a cualquier argentino; entendí entonces que el comunismo es espantosamente artificial.

Viendo "Chuck Norris vs Comunismo" pasa lo mismo con los rumanos, pero mientras nosotros eramos socios de varios videoclubes y alquilábamos películas sin restricciones, sólo por diversión, ellos arriesgaban algo y a más de diversión intuían en esas cintas el sabor de la Libertad; despertando al sueño de alcanzarla. Quienes dan su testimonio en el documental lo hacen de tal forma que se los siente cercanos, un amigo o un vecino cualquiera del barrio. La directora ha sabido captar el rasgo humano que nos iguala en lo cotidiano, subrayado por el valor de una voz: la de Irina Nistor.

Buscando sintetizar en una imagen la experiencia de "Chuck Norris vs Comunismo" recordé la última película de Jerry Lewis y Dean Martin como dúo: "Hollywood or Bust", de 1956 y dirigida por Frank Tashlin, que en plena Guerra Fría y con la caracterización del Gran Bufo como un ruso amante del cine, rindió tributo y acaso, hermosa palabra la palabra "acaso", envió un mensaje de esperanza a los que padeciendo la oscuridad tras la cortina de hierro anhelaban la luz del proyector, esa luz que décadas después llegó a Rumania en las cajas plásticas del VHS. 

Jerry Lewis, "Hollywood or Bust" (1956)

Al fin, la Libertad vence. Lo trágico es que en las vueltas de la historia haya pueblos que no sabiendo valorar su Libertad caigan estúpidamente en abismos de los que otros pueblos escaparon con gran sacrificio. Pero esa es otra película, posiblemente una película argentina en pleno rodaje...


Ariel Corbat, La Pluma de la Derecha,
un liberal que no habla de economía.  







viernes, 18 de octubre de 2019

ARMAS PARA EL PUEBLO

“Aux armes, citoyens,
formez vos bataillon!
Marchons, marchons!
Qu'un sang impur
abreuve nos sillons!”

La Marsellesa

Macri tan progre y nosotros tan LGBT



Progre y como tal equivocado de principio a fin, el Presidente Mauricio Macri se va despidiendo del gobierno mostrando cada día ser más ajeno al cambio votado en 2015.  

Tras la depresión por la derrota en las PASO, acaso alienado en su microclima fanático por la forzada euforia de una campaña electoral puramente emotiva y apuntada al “milagro”, persiste en el error de perder base electoral por intentar congraciarse con quienes nunca lo votaron ni lo van a votar. Su fracaso en gobernar es tan evidente que ni el tiro del final le va a salir. 

La última infeliz ocurrencia surgida de la irracionalidad gobernante se conoció el 18 de Octubre, cuando Macri posteó un hilo en Twitter con el siguiente contenido: 

  • "VAMOS A PROHIBIR COMPLETAMENTE LAS ARMAS DE GUERRA. Hoy la ley permite comprar armas capaces de atravesar chalecos antibalas y puertas blindadas. Esto solo beneficia a las mafias y a los delincuentes. Vamos a prohibirlas por completo. #PropuestasNuevaEtapa.
  • Vamos a prohibir que los civiles compren o importen, tengan consigo o en sus casas, fabriquen y utilicen armas de guerra. Son un peligro para las familias y para las fuerzas armadas y de seguridad, que se enfrentan a las mafias todos los días. Vamos a eliminarlas de la calle.
  • En estos años actualizamos los reglamentos de uso de armas para las fuerzas de seguridad y reforzamos los controles para la tenencia y portación de armas en los civiles. Ahora vamos a eliminar las armas de guerra para que estas no lleguen nunca a las manos de los delincuentes”.


Por supuesto la propuesta fue secundada por la ministro de Seguridad Patricia Bullrich, con la misma falacia argumental:  

  • ”Vamos a prohibir la comercialización de armas militares para seguir combatiendo con más fuerza a las organizaciones criminales. Estas son armas con un enorme poder de daño, que además de atentar contra la vida de las personas pueden perforar chalecos o incluso traspasar blindados”.


Un Presidente que se suponía era republicano, pero que carece tanto de un servicio de Inteligencia eficiente, como de la práctica misma de la Inteligencia en su toma de decisiones, en comparsa con una ministro de Seguridad que mantiene acéfala a la Dirección Nacional de Inteligencia Criminal, propone prohibirnos a los civiles las armas de guerra de uso civil condicional aduciendo que eso será útil para combatir a las mafias y sus delincuentes. 

Con un poco de humor podemos conjeturar que estas recientes las imágenes de
México impactaron al gobierno argentino. Nuestro gobierno no quiere que los
 ciudadanos puedan tener acceso a las las armas que usan los narcos mexicanos.
Sería una terrible afrenta a los DDHH herir a un delincuente
con algo más rotundo que un simple 22....

Pues bien, si hay un grupo social que puede exhibir su condición de buenos ciudadanos son los legítimos usuarios de armas de fuego, porque para serlo debieron acreditar estar exentos de persecución penal, contar con medios lícitos de vida y aptitud psicológica, además de la específica idoneidad técnica para el uso de armas, sorteando en el trámite la insufrible burocracia estatal, entorpecida con funcionarios que se atribuyen como prerrogativas propias las facultades que las normativas reconocen a los ciudadanos. 

Ir sobre las armas de los legítimos usuarios es propio de políticos superficiales, cómodos y demagógicos, habituados a cazar en el zoológico en perjuicio de contribuyentes y ciudadanos. No es cierto que los armeros y los usuarios legales sean quienes provean armas a las organizaciones criminales. Lo que sí es cierto, es que en la Argentina no hay otra política de seguridad que no sea el espasmo, algo que recrudece en tiempos electorales. 

Como en toda ocasión vale afirmar el concepto: la seguridad interior consiste en garantizar el estilo de vida propiciado por la Constitución Nacional. Por ende, cualquier política de seguridad debe estar inspirada, orientada y dirigida por normas constitucionales. 

Pues bien, en materia de armas el Artículo 21 de la Constitución Nacional ordena en su primera parte que “Todo ciudadano argentino está obligado a armarse en defensa de la patria y de esta Constitución, conforme a las leyes que al efecto dicte el Congreso y a los decretos del Ejecutivo nacional”.

Esa previsión debe interpretarse en forma complementaria con el inalienable derecho de resistencia a la opresión, que el mismo texto constitucional recepta, tanto como un derecho implícito de la forma republicana de gobierno en el Artículo 33, como un resguardo explícito en el Artículo 36 incorporado por la reforma de 1994; autoría de esta misma casta política que gobernando desde entonces no se cansa nunca de rendir tributo a Groucho Marx. 

Si en tanto ciudadanos argentinos estamos obligados a armarnos para la defensa de la Constitución, va de suyo que no puede el Estado impedirnos poseer armas, porque en caso de riesgo emergente de sedición nada garantiza que las autoridades constituidas tengan la oportunidad de proveernos esas armas. Hipotéticamente, bastaría que los subversivos bloquearan arsenales para garantizar su impunidad y el éxito del ataque contra la Constitución Nacional. A fin de poder responder en una situación extrema, como la que los constituyentes han previsto, es que tenemos normas que facultan a los ciudadanos probos a poseer armas; porque en definitiva un pueblo armado es un pueblo soberano. 

Nuestros constituyentes, se ha dicho con razón, han tomado para su obra el molde de la Constitución de los Estados Unidos, y aunque sabiamente supieron volcar en él contenidos propios mantuvieron intacta la misma lógica jurídica que sostiene, en la interpretación de la Corte Suprema de Justicia de los Estados Unidos, la vigencia de la Segunda Enmienda por la cual: “Siendo necesaria una milicia bien ordenada para la seguridad de un Estado Libre, no se violará el derecho del pueblo a poseer y portar armas”.

Ciertamente tenemos diferentes culturas e idiosincrasias, como distintos han sido los procesos históricos en la organización cívico militar de uno y otro país, pero la defensa de la República Argentina sigue siendo la defensa de una República, obviamente basada en principios republicanos y no hay razón alguna para prohibir el acceso de los ciudadanos de bien a las armas desde que la misma Constitución las contempla como su salvaguarda.  

Y en nuestro Himno Nacional sancionado por la Asamblea del Año XIII, tácitamente ratificado por los Constituyentes de 1853 y posteriores reformadores: “el valiente argentino a las armas / corre ardiendo con brío y valor”, porque al igual que violentamente lo entiende La Marsellesa supo plasmar  Vicente López y Planes, el Bardo de la Libertad, que ser libres no es una gracia que otro nos concede. Hoy mismo: “¿No los veis sobre el triste Caracas / luto, y llantos, y muerte esparcir?”.

Nicolás Márquez, notorio exponente de la Derecha Argentina,
manifestándose por la Libertad en medio de una ola roja.
En su remera toda una declaración de principios republicanos. 

La tenencia y portación de armas se encuentra reglada en Argentina de modo bastante estricto. Es realmente una tomadura de pelo que la progresía gobernante nos venga ahora, en los estertores de su agonía, a plantear una prohibición total de las armas de guerra, como si la eliminación de la categoría de armas de uso civil condicional pueda aportar algo al combate contra las mafias. Para combatir al crimen organizado, y en especial al narcotráfico, se requiere algo que este gobierno, al igual que el anterior, desprecia: Inteligencia. Sin Inteligencia Criminal no hay ninguna política de seguridad que pueda ser sustentable en el tiempo. 

Y luego están las consideraciones filosóficas y políticas. 

Entre las primeras hay que traer al debate la voz de Cesare Beccaria, que inmune al paso del tiempo nos sigue ilustrando sobre las falsas ideas de utilidad que entrañan propuestas como la que, alegremente, lanza el Presidente Macri en su retirada. 

Nos señala Beccaria: “Las leyes que prohíben llevar armas son de esa naturaleza; sólo desarman a los que no están inclinados ni determinados a los delitos, mientas que los que tienen el valor de poder violar las leyes más sagradas de la humanidad y el más importante de los códigos ¿por qué respetarán las menores y las puramente arbitrarias, cuya contravención es tan fácil e impune, y cuya ejecución exacta suprime la libertad personal, tan amada por el hombre como por el iluminado legislador, sometiendo al inocente a todas las vejaciones debidas a los reos? Estas leyes empeoran la condición de los asaltados mejorando la de los asaltadores, no disminuyen los asesinatos sino que los aumentan, porque es mayor la facilidad de asaltar a los desarmados que a los armados”. 

No digo que repitiese hoy esto mismo, pero su lógica no puede ser omitida en ningún análisis de la cuestión. 

Finalmente cabe la consideración política. Mauricio Macri subestimó la inflación y todo el cuadro de situación tanto como sobreestimó a su equipo. No ha gobernado bien en cuatro años. De hecho lo hizo tan mal que vuelven los que no debían volver. 

Y ahora, para empeorar su legado, en el estribo de su interregno donde no se hicieron los cambios para los que fue votado, cuando aquella cobarde excusa de "no se puede porque vuelven" es ya la profecía autocumplida, pareciera que busca desarmarnos para entregarnos inermes a la restauración del régimen kirchnerista.

En esta consideración política poco importa que el Presidente Macri, ante la reacción cívica, haya salido a batir su propio récord en desmentirse posteando: 

  • “Quiero aclarar algo sobre la propuesta de hoy. Nuestro objetivo es combatir el comercio y tráfico ilícito de armas de fuego. De ninguna manera pensamos restringir los derechos de los legítimos usuarios de armas que cumplen con la ley y sus reglamentaciones particulares”.


Porque al fin de cuentas, cuál haya sido su objetivo aclara poco. Y si se expresa sin pensar ni proyectar las consecuencias de sus dichos, ¿cómo saber lo que en verdad cree antes de la próxima desmentida?

Sin armas no hay Libertad. Sin Libertad no hay ciudadanos. Sin ciudadanos no hay Patria. 

No las entreguemos. 

¡Constitución o muerte!


Ariel Corbat, La Pluma de la Derecha,
un liberal que no habla de economía.

martes, 15 de octubre de 2019

LEALTAD Y TRAICIÓN




Leo en Infobae la nota de Eduardo Anguita y Eduardo Cecchini, comprendiendo de inmediato que el nunca expulsado relato kirchnerista hace que vuelve recargado aún antes de la restauración del régimen.

En algunas cuestiones elijo no ser neutral. Porque no quiero serlo, ni puedo, ni debo. Juré defender a muerte la Constitución Nacional. 

Diré entonces que considero al Capitán Alfredo Astiz un leal oficial de la Armada que ha ofrendado a la Patria su vida y Libertad.

Por el contrario, Julio Urien traicionó a la Armada y a la Patria al pasar a la organización terrorista Montoneros y ponerse al servicio de la dictadura castrista.

Astiz forma parte de los auténticos jóvenes idealistas, los que nos salvaron de una vida sin libertades bajo otra dictadura comunista con pretensiones de eternidad.

Si olvidamos quienes son los nuestros y quienes el enemigo terminaremos perdiendo la Patria y la Libertad sin disparar un solo tiro luego del 10 de Diciembre.

Un fuerte abrazo para Alfredo Astiz.


Ariel Corbat, La Pluma de la Derecha,
un liberal que no habla de economía.

viernes, 4 de octubre de 2019

SI YO FUESE DE IZQUIERDA


Algunas mujeres quieren prohibir los concursos de belleza por las mismas razones que un flacucho como yo argumentaría contra las exhibiciones de fisicoculturismo... 

En ello radica la fealdad moral de la izquierda con la que -desde la mediocridad resentida- se pretende imponer la chatura de una igualdad matemática, artificial e inhumana. Porque el sentimiento que prima en el izquierdista es la envidia, y el único modo que se le ocurre para dominarlo es eliminar aquello a lo que envidia. 

Esa es la lógica de la izquierda, que lleva millones de muertos intentando la reingeniería para el "hombre nuevo", que a la postre no es tal sino una monstruosa mezcla de autómata y bestia. 

La igualdad para la Derecha es solamente la igualdad ante la ley, sin privilegios de casta, ni de ninguna clase. Una igualdad humana, que reconoce las diferencias al no ponerle un techo al potencial de cada quien. En esas diferencias a veces salimos beneficiados y a veces perjudicados; así es la vida.


Veamos un ejemplo: Si con mi casi metro noventa fuese de izquierda, me hubiese victimizado en el Carrefour aduciendo sentirme discriminado porque la tabla, para calcular por altura el rodado ideal de la bicicleta, terminaba en el rodado 26 que no contempla a los que medimos más de un metro ochenta.

Si yo fuera zurdo iniciaría una campaña para que un montón de progres se solidaricen conmigo y todos juntos nos encargaríamos de hacer que mi problema se convirtiera en un problema para todos. Algo que hacen todo el tiempo. 

Así, y porque nunca faltan legisladores dispuestos a ser generosos con la de los demás, obligaríamos a los comercios a tener rodados estrambóticos y a precios económicos, subsidiados por el Estado, para poder jactarnos de estar construyendo una sociedad inclusiva. 

Pero lejos de caer en ese desquicio, como soy de Derecha prefiero reírme; tomarme una foto para divertir a mis amigos y no joderle la existencia a nadie.

Cuando se es de Derecha la vida es más simple, para uno y los demás. 

La razón también es simple, no es cuestión de altura o belleza física sino de altura y belleza moral: la naturaleza y la Libertad nos hacen distintos, también nos hacen únicos. Y ciertamente, no se llega a la felicidad bajo la guía de la envidia. 


Ariel Corbat, La Pluma de la Derecha, 
un liberal que no habla de economía. 

jueves, 19 de septiembre de 2019

VACA MUERTA Y EL ESTADO NACIONAL: ¿SEGURIDAD ESTRATÉGICA O NEGOCIADO TÁCTICO?



Ni bien supe que el Ministerio de Seguridad de la Nación iba a asignar la custodia de Vaca Muerta a la Gendarmería Nacional largué una sonora risotada. 

Me reí por el ya viejo chiste de la tormenta de ideas en el Ministerio de Seguridad, según el cual a los "cráneos" que asesoran a la ministro Patricia Bullrich (y a ella misma) el abanico de la creatividad se les abre y cierra en cualquier circunstancia con una idea fija: enviar gendarmes. 

Y me reí también porque recordé otro chiste, la paradoja del reloj descompuesto que dos veces al día acierta a dar la hora correctamente. 

En ambos casos reconozco la risa del chiste fácil. No significaba meditación alguna sobre la decisión adoptada. Me dije, sí, que una vez publicada en el Boletín Oficial leería la resolución con detenimiento y escribiría algo al respecto. 

Entonces la ministro Bullrich, entrevistada para el programa de radio "Lanata sin filtro" hizo una declaración llamativa. Al momento de fundamentar su decisión dijo: 
"La necesidad de cuidar esos recursos estratégicos, en un sentido de una seguridad estratégica, es decir no es una seguridad típica o como la que uno puede ver normalmente, sino que es una seguridad que está acompañada, es una seguridad pública privada, con participación de las provincias, donde fundamentalmente hay que tener sistemas de comando y control, hay que tener cámaras, hay que tener sistemas antidrones si hace falta, de acuerdo por supuesto a la peligrosidad y a las posibles amenazas que uno puede pensar que el tipo de aparatología y la zona puede tener. Estamos hablando de Gendarmería que ya cuida hidroeléctricas, cuida las centrales nucleares de nuestro país y que se ha especializado en el cuidado de estructuras específicamente complejas". 
Llamó mi atención que la ministro hablase primero de una seguridad no típica para, inmediatamente, traer a colación los elementos que se proyectan adquirir. Contradictorio y raro. 

Ahora bien, comienzan los considerandos de la Resolución 768/2019 diciendo: "Que resulta imprescindible proporcionar protección física a las instalaciones de las Plantas de Explotación de Hidrocarburos ubicadas en la formación geológica 'VACA MUERTA' situada en la 'Cuenca Neuquina' que comprende parte de las provincias de NEUQUÉN, RÍO NEGRO, LA PAMPA y MENDOZA, a fin de asegurar los intereses económicos vitales del ESTADO NACIONAL".

Así, de una, los considerandos dejan claro que el enfoque está apuntado a proveer protección física, esto es presencia humana o tecnológica del Estado Nacional. Consecuentemente, más adelante los considerandos advierten "Que la magnitud de la importancia de este espacio geográfico impone al ESTADO NACIONAL asignar recursos suficientes para prestar y/o coadyuvar a las autoridades locales en materia de seguridad, en todo cuanto respecta a la protección de bienes y personas, así como a la efectiva provisión constante de los insumos necesarios para llevar adelante las tareas necesarias para la correcta explotación del área".

Y la asignación de esos recursos queda dispuesta por el Artículo 3º de la Resolución: "EL MINISTERIO DE SEGURIDAD preverá los créditos necesarios para la adecuación de la infraestructura, dotación de bienes muebles y demás efectos necesarios para el cumplimiento de la presente".

Sin entrar a analizar aquí otras cuestiones que hacen al fondo operativo de la medida -incluyendo mis habituales pataleos por el desprecio del Presidente Mauricio Macri y la ministro Patricia Bullrich hacia la práctica de la Inteligencia-, se hace evidente que algunos proveedores del Ministerio de Seguridad de la Nación van a estar de parabienes.  ¿Se estarán ya frotando las manos Mario Montoto y sus socios israelíes? 

Ciertamente puesto en contexto político, cuando el gobierno está posible y muy probablemente de salida, lo decidido se presta a suspicacias. ¿Estamos hablando de un objetivo de seguridad estratégica o de un negociado táctico? 

Porque al fin de cuentas aunque una muy alta fuente del Ministerio de Seguridad de la Nación asegure que la actual gestión denunció penalmente a Nilda Garré y Cecilia Rodríguez, por irregularidades detectadas en el marco del acuerdo con Israel para compras de materiales, no hay noticias que indiquen actividad procesal al respecto. 

No se requiere mucha imaginación para advertir que la Resolución 768/2019, tal cual ha sido redactada, será como un cheque en blanco para el ministro kirchnerista que venga a ocupar el lugar de Bullrich...

Así, hipotéticamente, podría suponerse una transición espuria; al estilo de la casta política que controla para no controlar nada las comisiones del Congreso. 

Y a propósito de esa hipótesis, en el área de seguridad el nexo de los negociados impunes, encadenándose en la alternancia entre kirchnerismo y macrismo, estaría a la vista de todos. 


Ariel Corbat, La Pluma de la Derecha,
un liberal que no habla de economía. 



lunes, 2 de septiembre de 2019

NOSTALGIA DE FUTURO




Allá por Mayo del 2015 escribí en La Pluma de la Derecha una nota titulada "YVESS ROSSY, CON EL ESPÍRITU DE JORGE NEWBERY", porque exactamente eso veía en la proeza del piloto suizo conocido como "Jet Man", el primer hombre en idear y construir alas a reacción de uso individual que permiten vuelos estables y prolongados con velocidades de hasta 300 km/h. 

Volví a verlo en Franky Zapata, "el soldado volador" cuando intentó cruzar el Canal de la Mancha y supe en ese intento fallido que iba a volver a intentarlo hasta conseguirlo; porque eso mismo hubiera hecho Newbery. Diez días después, el domingo 4 de Agosto, el francés volvió a intentarlo y consiguió la hazaña. Lo celebré apretando el puño al leer la noticia, ese espíritu no se rinde.

Desde entonces me estoy debiendo escribir esta nota, una de las que escribo para mí, y quien quiera compartirlo, como un simple registro de algunas emociones que no quiero dejar caer en el olvido. 

El espíritu de Newbery es un espíritu hazañoso, ciertamente heroico y puesto al servicio de aquello en lo que a pesar de todos sus desencuentros coincidían Alberdi y Sarmiento: la verdadera gloria; que es generar el bienestar de la mayor cantidad de personas a través de la ciencia y la tecnología. 

A Newbery y los demás audaces que lo secundaban en la aventura de conquistar los cielos los habían apodado "los locos del aire", Ivess Rossy y Franky Zapata son esos mismos locos un siglo después. 

Me entusiasma que existan, para que al igual que enseñó Alfredo Barragán en el mar con la expedición Atlantis "el hombre sepa que el hombre puede". 

Y entonces la nostalgia de futuro, porque aquella Argentina del Centenario de la que Newbery fue parte estaba hambrienta de futuro y gloria verdadera, y algo de eso, o todo eso, queríamos imaginar para el país en el progreso que vendría luego de 1983 por vivir bajo la irrestricta supremacía de la Constitución Nacional. Fue en 1984 que Barragán realizó su travesía, y había en esa aventura algo de Julio Verne. Yo tenía entonces 18 años e imaginaba que mi generación sería una roca que serviría como faro a las que vendrían, pomposamente la llamaba "la generación de la nueva República" y creía -creía- que haríamos un gran país. Por muchos años lo seguí creyendo. Hoy juzgo que hemos sido una generación de arena, una roca desgranada que bajo la erosión del viento y aplanada por el mar no dejará ninguna huella de su existencia. 

Sin embargo, aunque inmerso en la espiral del absurdo que es el día a día de la Argentina, ver los vuelos de Rossy y Zapata me trae esperanza, es motivador saber que todavía hay posibilidad de vivir aquello que soñábamos leyendo a Verne. Quien sabe, tal vez en Argentina todavía es posible.

Y me pregunto: ¿será posible combinar las alas del Jet Man con la plataforma voladora de Franky Zapata?



Ariel Corbat, La Pluma de la Derecha, 
un liberal que no habla de economía.

jueves, 22 de agosto de 2019

El DR JUSTO FICA NEGOCIA CON DONALD TRUMP




El Dr Justo Fica, distinguido jurista que todo lo justifica, llega corriendo a mi estudio y en un estado de exaltación notable me dice que tiene la solución definitiva para la Argentina. Tardo un buen rato en calmarlo y recién cuando una de mis secretarias le trae un té de chocolate con pétalos de rosa y un ligero toque de menta, infusión que serena los espíritus y alguna vez estuvo de moda entre los guapos que concurrían a lo de Hansen, el notable colega puede expresarse con claridad.

- Querido Ariel -me dice- yo sé que Donald Trump es tu amigo y te consulta permanentemente. 
- Sí Doctor, tengo con Donny un trato muy fluido, personal y profesional. 
- Bueno Ariel, necesito que me comuniques con él. Tengo una propuesta que no podrá ni podremos rechazar. 
- No tengo problemas en comunicarlo, Doctor. Pero, póngame en autos para saber de qué se trata. 
- Una oportunidad histórica, para dejar de ser un país endeudado, dejar de ser un país empobrecido, dejar de ser un país estancado en el pasado, dejar de ser un país errático en el que el resto del mundo no puede confiar, en definitiva dejar de ser un país, que es algo en lo que nos va para la mierda.  
- No lo entiendo Doc...
- Groenlandia, mi amigo. Dinamarca, donde siempre algo huele a podrido, ¡ha rechazado la oferta de Trump!
- ¿Y eso qué tiene que ver con nosotros?
- Abrí los ojos Arielito, es el momento de pasar al frente. Donald tiene los bolsillos llenos de dólares que le queman de ganas de invertir, y los dinamarqueses no han sabido aprovecharlo. ¡Es el mejor escenario para vender!
- ¿Vender qué? 
- El país, entero, tal y como está sin beneficio de inventario y sin hacernos cargo por cualquiera de los muchos vicios redhibitorios que tenga. 
- ¡No! De ninguna manera, ofende usted mi sentimiento patriótico...
- Al contrario, vender es el acto soberano por excelencia y mucho más si no se vende al mejor postor sino al comprador que uno elige, la traición es subastar, eso sí es cobarde y vil, dejarlo en manos de cualquiera sin decisión, sólo por monedas, pero vender con sabiduría es patriótico. 
- Doctor, tengo un gran respeto por usted pero enloqueció. 
- ¿Locura? Locura es dejar que Alberto Fernández sea electo Vicepresidente..
- Presidente -lo corrijo sin ocultar mi fastidio-.
- No. Él mismo dice que será Vicepresidente, pero el orden de los factores no altera el producto, él o ella le van a regalar el país a Cuba, ¿queremos eso?
- Desde luego que no. 
- ¿Y cómo evitarlo?
- Ejerciendo ciudadanía, con patriotismo y convicción republicana. 
- Ajá, hum, claro... todo eso, ¿y cómo nos está yendo con eso hasta ahora?
- Como el culo.
- ¿Un culo lindo, quizá?
- No. Uno feo con hemorroides sangrantes... 
- Ah! Como el culo en su peor acepción. Y al paso que vamos ni para pomada hemorroidal...

El Dr. Justo Fica se pone de pie y como siempre hace cuando está a punto de justificar algo que parece injustificable se riza el bigote, entonces sentencia: 

- Ya lo dijo el General San Martín: "Mi juventud fue sacrificada al servicio de los españoles; mi edad mediana al de la Patria; creo que me he ganado mi vejez".
- No entiendo qué quiere decir con eso.
- La Patria es como San Martín, la afinidad es evidente, fue parte de España, se arruinó con nosotros y merece una vejez sin sobresaltos. Asumamos que le hemos fallado, es hora que sea libre de nosotros. 

Asumiendo una pose erguida, de inmortalidad esculpida en mármol, con la diestra clavando el pulgar bajo la axila del mismo brazo y llevando la mirada al más allá pronuncia con voz grave la sentencia que acompaña el gesto grandilocuente de su siniestra: 

- Argentino, si amas a tu Patria, déjala ir. ¡No la hundas más! 

Me quedo pasmado por la inconcebible escena. Una parte de mí quiere echarlo de mis oficinas y que los guardias de seguridad lo saquen sin que toque el piso hasta arrojarlo a la vereda. Pero en medio de mis tribulaciones, algo me dice que ese notorio abogado al que tantos admiramos, con sus anticuados trajes, de chaleco y polainas, con el mostacho que tiñe de negro en tintura que delatan las canas de sus cabellos, a pesar de lo hiriente que suenan sus palabras conserva, de modo muy extraño, un puro sentimiento patriótico.  Me confunde cargándome de dudas y en ese instante suena el teléfono. No cualquiera de mis celulares sino ese teléfono. El que utilizo solamente para comunicarme con Donny. De modo inconcebible el Dr Justo Fica intuye, tal vez por la expresión en mi rostro, que quien me llama es Donald Trump, el 45º Presidente de los Estados Unidos de América. 

- ¡Es él! ¡No me mientas Ariel, sé que es él!

Lo miro con enfado y molestia mientras contesto el teléfono. La voz de Donny se oye cansada. 

- Dear Ari, my friend! 
- Hola Donny. 
- ¿Puedes hablar, tienes un momento o sigues ocupado?
- Sí Donny, puedo hablar, aunque estoy justamente con una persona que me estaba pidiendo hablar contigo. 
- ¿Quién quiere hablar conmigo? 
- El Dr. Justo Fica. 
- No lo conozco. ¿Quién carajo es ese?
- Un jurista muy respetado en Sudamérica, que cree puede ofrecerte una alternativa a lo de Groenlandia.
- ¡Pásame con él!
- Donny no sé si yo estoy de acuerdo con prestarme a esto. 
- Deja que yo me encargue, estoy furioso con este tema -su voz se torna entusiasta, agresiva, como Donny suele ser- y si tiene algo que sirva para joder a esos putos dinamarqueses estoy dispuesto a escucharle. 
- OK Donny, pero yo no creo que esta conversación termine bien, pongo el teléfono en altavoz, te mando un abrazo y me llamo a silencio. 
- Abrazo Ari. Luego hablamos. Y usted Doctor Ficus, vaya al grano, quiero saber qué tiene para mí. 
- Mucho gusto señor Presidente, soy Justo Fica, no Ficus.
- Al grano Ficus, quiero escuchar qué me propone no que me corrija.
- Bien, Dinamarca rechazó su generosa oferta por Groenlandia y usted debe demostrarles que perdieron la oportunidad de sus vidas y hacer que lo lamenten por siempre. 
- Yes, eso quiero. Pero no puedo tirarles así porque sí algunas bombas de hidrógeno...  Entonces ¿cómo? 
- Simple, Mr Trump: comprando otro territorio en el que pueda proyectar toda su visión de progreso para que los dinamarqueses se muerdan los codos de envidia. 
- ¿Y ese territorio cuál sería?
- Argentina, al sur de Bolivia.
- No, no. Ari me cuenta cómo están las cosas por allí, mucho lío, Argentina está jodida, ustedes son millones, en cambio los groenlandianos o como mierda se llamen no llegan a cien mil.
- Tiene usted razón Mr. President. Pero estaremos de acuerdo en que esta tierra es tanto o mejor que la de Groenlandia. 
- Sí, sí, los cuatro climas, la tierra negra, cordillera, mares, selva, llanura, muy lindo todo, pero lleno de argentinos. No, no, no. No lo veo viable y no es una cuestión de dinero, es que no me gusta comprar problemas.
- Entiendo su punto, pero estoy preparado para ofrecerle algo que lo haga cambiar de opinión. 
- Tengo poco tiempo Ficus, no me está convenciendo y voy a cortar; al grano.
- Que tal esto: le vendemos la Argentina y si paga lo suficiente nos mudamos todos a Dinamarca, a Groenlandia específicamente. De esa forma mataría dos pájaros de un tiro, dejaría a su país un legado de otra estrella en la bandera y a...
- ¡Y a Dinamarca hecha mierda! ¡Yes! ¡Yes! Good idea. 

Ellos siguen hablando hace media hora, yo estoy bebiendo mi segundo whisky Jack Daniels Sinatra Century y me pregunto: 

- ¿Qué he hecho? ¿Qué he hecho?




Ariel Corbat, uno que escribe.












LA SONRISA DE JAMES COBURN

LA SONRISA DE JAMES COBURN