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jueves, 2 de noviembre de 2023

LA COHERENTE INCOHERENCIA ARGENTINA DE PAÍS GOBERNADO SIN INTELIGENCIA



Me amargo y mucho cuando trato el lamentable estado de los servicios de Inteligencia argentinos, con una AFI inútil.

Medio que venía esquivando el tema, pero un tuit de Lacha Lazzari me obligó a exponer unas observaciones sobre el particular. 

Intenté ser breve. Empiezo por el concepto: 

Inteligencia es el proceso racional que antecede la toma de decisiones, consistente en reunir y analizar información para ese fin y en previsión de escenarios futuros.

De ello se desprende que la calidad de los servicios de Inteligencia se puede evaluar por la calidad de las decisiones de quien gobierna.

Porque Inteligencia hace a la racionalidad de la toma de decisiones y tener servicios de Inteligencia es un atributo de países soberanos, que deciden su propio destino.

Si el gobierno va de sorpresa en sorpresa, si sus decisiones son erráticas, improvisadas, y de continuo las sobrepasan los hechos hay tres razones posibles:

1) Su servicio de Inteligencia es ineficiente.
2) El gobierno desprecia lo que Inteligencia informa.
o
3) Servicio y gobierno son igual de inútiles.

Por supuesto ningún servicio de Inteligencia es infalible  Todos conocen el dolor del fracaso. 

No existe certeza de 100% en materia de Inteligencia, porque hablamos de conducta humana y siempre son distintos actores interactuando por sus propios intereses.

Teniendo claro este punto.se entenderá que todos los servicios de Inteligencia, con sus aciertos y errores, son un reflejo del país al que sirven. 

Argentina bajo el régimen kirchnerista se ha convertido en lo que padecemos, y su Sistema de Inteligencia Nacional no ha sido recompuesto desde su colapso en 2014. Colapso al que lo llevó el mal uso del régimen kirchnerista.

Así las cosas, la inutilidad de la AFI es doble, no funciona y si funcionara no encontraría racionalidad en el presidente para incorporar su aporte sistemáticamente a la toma de decisiones.

Por eso ante la crisis mundial desatada por el ataque terrorista de Hamas contra Israel no es dable cuestionar al gobierno argentino por la sorpresa (falló uno de los mejores servicios de Inteligencia y sorprendió a todo el mundo), sino por sus reacciones ante la nueva situación.

Preguntaba Lacha si habiendo argentinos secuestrados por Hamas no debería ser un asunto de Estado del cual el presidente se ocupe directamente.

Por supuesto así debería ser. Si tuviéramos realmente un presidente, porque hoy hay uno formal que es Alberto de la Fernádez y otro de facto que es Sergio Massa gobernando para su propia campaña. 

Así Alberto de la Fernández en videoconferencia dijo estar ocupándose, pero que como los terroristas operan en la ilegalidad y la clandestinidad (lo cual es cierto a medias) "no tenemos forma de llegar a ellos" y se trabaja con el servicio de Inteligencia israelí.

Quedaba claro que De la Fernández hablaba de "llegar a ellos" en plan negociar con terroristas que cometieron atrocidades imperdonables y no de represalia, algo confirmado por el vergonzoso comunicado de Cancillería condenando a Israel por defenderse.

No hace falta ser muy avispado para ver la contradicción entre pedir cooperación al servicio de Inteligencia israelí y condenar a Israel como si fuera el Estado agresor. ¡Todo en público!

Alguien podrá fantasear una jugada tras bambalinas. Siempre aparecen novelistas. Pero no existe tal jugada. Este gobierno actúa con una perversa imbecilidad, evidenciando que la AFI es una broma de mal gusto.

Y digo: La SIDE hubiera encontrado en la comunidad de Inteligencia Internacional recursos en zona que hoy nadie va a facilitar a la AFI.

Entre otras razones muy evidentes porque, a diferencia de la AFI, la SIDE no tenía por costumbre hacer públicas sus actas para quemar a sus agentes ni a los agentes de servicios extranjeros con los que operaba. Y en esa comunidad la confianza es fundamental.

Argentina tiene que volver a ser Argentina. Un país soberano entre las naciones del mundo libre que recupere confianza por sostener la racionalidad de sus decisiones.

Y un requisito necesario para ello es que la AFI deje de parecerse a la AFI y empiece a parecerse a la SIDE.

Ariel Corbat, La Pluma de la Derecha, 
un liberal que no habla de economía.

lunes, 9 de octubre de 2023

ISRAEL Y UNA LECCIÓN PARA LOS AGENTES DE INTELIGENCIA ARGENTINOS



Hace unos años, conversando con un grupo de agentes de Inteligencia activos uno de ellos me preguntó en qué me había cambiado a mí, como persona, el ser agente de la SIDE. Me pareció una buena pregunta y por eso me tomé un momento para pensar en ello. 

Mi respuesta fue que antes de ingresar al servicio no era enteramente conciente de todos mis prejuicios, convivía con ellos naturalmente como supongo le pasa a la mayoría de las personas. No digo prejuicios sólo en el peor sentido de la expresión (que también los tenía y acaso conserve) sino simplemente como preconceptos surgidos de la percepción que uno se forma de la realidad y que termina incorporando como si se tratara de infalibles saberes más que intuiciones. Ser agente de Inteligencia primero y analista de Inteligencia después me llevó a desmentir muchos de mis prejuicios liberándome de ellos. 

Especialmente aprende uno a soltar los prejuicios cuando esos prejuicios son en parte responsables de un error de apreciación en una profesión donde los errores siempre se pagan. Por supuesto todos tenemos prejuicios, pero por la naturaleza de la actividad creo que los buenos agentes de Inteligencia, experimentados en éxitos y fracasos, son las personas que portan menos prejuicios. 

Enseña el trabajo de Inteligencia que no hay que subestimar ni sobrestimar personas ni situaciones, que el conformismo intelectual de los prejuicios conduce muchas veces al error. Sobre los datos, el análisis de los mismos debe prescindir de nuestros prejuicios, especialmente porque en Inteligencia hay una regla de alerta constante: "mucha nadas hacen algo" que obliga a prestar atención sobre detalles en apariencia insignificantes, pero sin caerse de la realidad a teorías conspirativas. 

Esto es así porque la reunión y análisis de información de Inteligencia es distinta a la de otras especialidades, como la Investigación Criminal que obra en función de los códigos de procedimientos penales donde muchas nadas no hacen nada. 

Por esas razones, lo que crece en uno al librarse de prejuicios por ser agente de Inteligencia es la humildad. Y es que en muchos sentidos, como me recordó recientemente un profesional al que respeto: "Donde dice Inteligencia bien se puede escribir humildad".

Esta introducción viene a cuento de algunas observaciones que juzgo necesarias, para la consideración de los agentes de Inteligencia argentinos, a propósito del ataque a Israel que ha sorprendido y conmocionado al mundo.

Todos los servicios de Inteligencia del mundo, sin excepción, registran fallos en su historial.  Israel tiene uno de los más eficientes servicios de Inteligencia, del cual depende la supervivencia del país; pero nadie es infalible y los otros también operan.

Entendiendo que Inteligencia es el proceso racional que antecede la toma de decisiones, consistente en reunir y analizar información a ese fin y en previsión de escenarios futuros; va de suyo que la razón pues por la que Inteligencia no es infalible es simplemente la naturaleza de la conducta humana. 

Si todo pudiera predecirse, la humanidad ya no sería tal. Y  aunque a veces duela celebro sea así, porque prefiero sigamos siendo humanos y no insectos o autómatas.

El genial General Sun Tzu, que desde "El Arte de la Guerra" aportó la piedra basal de la actividad de Inteligencia, supo entender la humanidad como un rasgo esencial de la actividad de Inteligencia. Finalmente todos los fracasos son una enseñanza.

Porque cuando se obra con humanidad (humildad) se comprende la posibilidad del error y se trabaja para superarlo, quien en cambio se cree infalible se extingue al primer error. 

Confío que la Inteligencia de Israel sabrá sobreponerse al golpe recibido porque Mossad es sin duda de los mejores. En muchos sentidos ejemplo a seguir. 

Es tanto el prestigio de Mossad que, dando por supuesto que no puede incurrir en errores, ya comienzan a circular versiones improbables respecto a que Israel dejó hacer para atacar luego a Hamas. Son las mismas improbables teorías con el esquema del ataque a Pearl Harbor que se ha visto replicado tantas veces. Por ejemplo: Los propaladores de ese tipo de versiones dijeron ante el atentado a la Embajada de Israel en Buenos Aires que no era una bomba sino el estallido de un supuesto arsenal. Ese ataque y el de la AMIA fueron un duro golpe tanto para la SIDE, un servicio de Inteligencia de eficiencia todavía razonable (en función del marco país) como para Mossad, una organización de altísima eficiencia. Pero en la historia abundan ese tipo de fracasos, y si algo es seguro es que la lista no está cerrada. 

Argentina, por caso, contaba con un muy buen Sistema de Inteligencia Nacional en 1976, cuando libraba con éxito la guerra contra el terrorismo castrista, pero eso no bastó para impedir acciones del enemigo como, entre otros, el atentado de la organización terrorista Montoneros contra el Comedor de la Policía Federal que dejó 23 muertos y 110 heridos.

Tampoco Estados Unidos, con su complejo sistema de agencias de Inteligencia, pudo evitar los ataques del 11-S que destruyeron las Torres Gemelas. Y también entonces surgieron teorías del ataque de falsa bandera, con Estados Unidos atentando contra sí mismo vaya uno a saber con qué beneficio que justifique semejante masacre.

Para dejarse seducir sin más por este tipo de teorías hay que padecer un gran complejo de inferioridad por el cual resulta increíble que un país con servicios de Inteligencia de primer nivel pueda ser atacado por sorpresa. Es una elucubración propia de quienes creen en la innata e inmodificable superioridad de unos sobre otros, como si no registrara la historia un largo listado de reinos caídos.

Ese mismo complejo de inferioridad aparece en cada lastimosa excusa de quienes, a veces gobernando, argumentan que los argentinos estamos mal porque otros conspiran contra nosotros.

La manía por victimizarse es un derivado de creer que hay poderes establecidos por encima nuestro que lo digitan todo y que unos países dominan a otros sin que puedan liberarse. Eso es pensamiento y espíritu de vasallos, el conformismo de los pusilánimes incapaces de asumir su propio destino y hacerse responsables de ello. 

Y entonces la cuestión a tener en claro: solamente los países soberanos, los que tienen la determinación de decidir su propio destino, cuentan realmente con servicios de Inteligencia. Aquellos que eligen victimizarse y abandonarse a los designios de terceros no son soberanos, por ende no los necesitan ya que lejos de tomar decisiones acatan lo que otros deciden por ellos.

Son pues los servicios de Inteligencia un atributo de los países soberanos. Brego, entonces, porque la Nación Argentina vuelva a tener servicios de Inteligencia tan fuertes y eficientes como para poder afrontar errores y fracasos sin derrumbarse.

Acaso, hermosa palabra la palabra "acaso", estos renglones que escribo como nota para agentes de Inteligencia, no sean otra cosa que asumir que, como canta Frank Sinatra, así es la vida.



Ariel Corbat, La Pluma de la Derecha,
un liberal que no habla de economía.

lunes, 7 de noviembre de 2022

SOBRE LANCHAS Y AGUAS OSCURAS




Reiterando esta cita de Sarmiento: “Si os reconocéis venales o abyectos, os gobernarán como a presidiarios”, y reafirmando el concepto sobre que mientras la política siga siendo justificar la corrupción de unos porque son menos corruptos que otros, o por cualquier otro motivo, vamos a seguir gobernados por corruptos, va este comentario en relación a las compras de material a Israel durante las gestiones de Nilda Garré, Cecilia Rodríguez y Patricia Bullrich.

"El 11 de octubre de 2018 Patricia Bullrich sostuvo en el Congreso, ante la lamentable Bicameral de Seguridad (nivel Cabandié), que al asumir su gestión una auditoría registró, en el marco del acuerdo con Israel, deterioro en bienes adquiridos por esa vía y 41 millones de dólares transferidos a ese país sin contraprestación alguna, por lo que su dilema fue: "¿Hacemos la denuncia penal o tratamos de recuperar la plata?". Nadie repreguntó.

Extraño planteo, porque denunciar hechos delictivos no es facultad discrecional de los funcionarios. Sorprendente además, porque no se condice con la feroz celeridad con que supo dar curso a la opereta contra Juan José Gómez Centurión. Cuya honestidad se acreditó luego en Tribunales.

Consultando si la denuncia se había presentado, una alta fuente ministerial afirmó a este cronista que: "Hicimos la denuncia y han sido llamadas (Nilda Garré y Cecilia Rodríguez) a indagatoria. Y además recuperamos el dinero". Se contrapone ello con una versión tribunalicia indicando que Garré sí fue citada a indagatoria, pero que Rodríguez todavía no.

Ahora bien, en cualquier caso la sola existencia de la causa Garré, Nilda y otros s/ abuso de autoridad, incumplimiento de los deberes de funcionario público y defraudación a la administración pública, que sin atraer la atención de prensa y ciudadanía tramita o duerme como Expediente 7414/17 en el Juzgado Federal 5, a cargo de la Dra. María Eugenia Capuchetti, atestigua que Bullrich no puede desconocer la capacidad del kirchnerismo para lesionar los intereses del Estado"*.

No he seguido el expediente que terminó con la compra de lanchas a Israel con un rigor que me permita afirmar si hubo corrupción o no.

Pero dos cosas son llamativas:

La primera es que el origen de esas negociaciones haya sido dudar sobre denunciar penalmente a Garré.

La segunda cosa llamativa es que alrededor del tiempo en que se acordó comprar las lanchas se haya desvanecido la feroz interna entre Bullrich y Burzaco dentro del MInisterio de Seguridad.

Pareciera que cuando acordaron con los israelíes también acordaron entre ellos...

Más allá de cualquier expediente no tengo dudas que kirchnerismo es corrupción, pero tampoco tengo dudas que hay una corrupción cambiemita cómplice de aquella.

No sé si este es el caso, pero sí sé que falta transparencia y sobran dudas.

Ariel Corbat, La Pluma de la Derecha,
un liberal que no habla de economía.

* Fragmento de un artículo de mi autoría publicado por el Diario La Prensa el 01OCT19 bajo el título "Vaca Muerta requiere decencia, responsabilidad y transparencia".

sábado, 16 de febrero de 2019

EL MANGRULLO DE LA BULLRICH



Conocido a través del Boletín Oficial que el Ministerio de Seguridad de la Nación establecerá en Salvador Mazza una torre de vigilancia, iba a ser entrevistado el jueves 14 de Febrero por Radio El Mundo, AM 1070,  en el programa "Noticias del Mundo" que de 19 a 21 hs conducen Viviana Nelli y Marcelo Lopez Masía para dar mi opinión al respecto.

Así lo anuncié por las redes, pero lamentablemente la comunicación telefónica con AM 1070 resultó muy mala, por lo que no se pudo avanzar en la entrevista y a poco de iniciada quedó trunca. Con las debidas disculpas del caso a quienes estaban pendientes de mi salida al aire, comparto aquí algunas reflexiones sobre el particular. 

LOS DESAFÍOS DEL CONTROL FRONTERIZO

Durante décadas la Nación Argentina ha descuidado sus fronteras. Comprender esa desidia es esencial al efecto de contextualizar la actual gestión de gobierno en el abordaje de esta problemática. El último intento por colocar a las fronteras como objeto de una política de Estado e involucrar a la sociedad tuvo lugar durante el Proceso de Reorganización Nacional, cuando a consecuencia del conflicto con Chile por el Canal de Beagle se instrumentó el operativo "Marchemos a las Fronteras" (1979). Pero aquello fue un brote en el desierto, una idea que caducó con la Guerra de Malvinas y que no fue retomada enfáticamente por ningún gobierno a partir de 1983.

El abordaje de la cuestión fronteras fue resistido por los gobiernos de iure, en parte por priorizar cuestiones de coyuntura y también porque el avance de la globalización, en un mal entendimiento de sus alcances y oportunidades, hizo suponer que la importancia de las fronteras se tornaba secundaria. Superado el conflicto por el Canal de Beagle y en el afán imbécil del radicalismo por disminuir el poder de las FFAA, la frontera dejó de ser analizada desde el punto de vista de la Defensa para ser una cuestión meramente administrativa. Ni siquiera de Seguridad, administrativa; al punto que durante el kirchnerismo violar la frontera e ingresar indocumentado al país tenía por todo reproche de Migraciones extender un papelito instando al intruso a regularizar su situación  (en distintos operativos he sido testigo de situaciones de esa índole). 

La frontera, queda claro, no fue una cuestión prioritaria para ningún gobierno. De hecho, y prueba de ello, la Gendarmería Nacional, la Fuerza de Seguridad específicamente creada al efecto del control fronterizo, fue redireccionada hacia objetivos urbanos en desmedro de su identidad e idiosincrasia profesional. 

Los doce años del régimen kirchnerista, caracterizados por el odio al uniformado, significaron hacer de las fronteras del país tierra de nadie. Así es que para cuando en 2015 CAMBIEMOS se hizo cargo del gobierno la situación era -sencillamente- lamentable.

POR FAVOR, NO HAGAS PROMESAS SOBRE EL BIDET...

Muy curiosamente, en el debate para las elecciones presidenciales del 2015, fue Daniel Scioli, el candidato del régimen, quien con total desparpajo sostuvo: "La lucha contra la inseguridad tiene ejes centrales: tolerancia cero al narcotráfico, blindaje total a las fronteras". A lo cual respondió Mauricio Macri que: "Después de diez años de inacción, diría yo de complicidad del Gobierno Nacional, que se la ha pasado negando esta realidad, la verdad es que nos ha afectado a todos. Y yo creo que hay que hacerlo con más inteligencia que músculo: una Agencia Nacional de Lucha contra el Crimen Organizado, que además trate temas de trata, tráfico de armas, lavado de dinero, corrupción, porque hay funcionarios, hay problemas en la Justicia, en las fuerzas de seguridad, y encarando desde el primer día, tomar control de nuestro territorio".

En ese debate a Scioli lo hundía ser parte de un gobierno corrupto y corruptor, pero en tres años Mauricio Macri no ha cumplido ni con la creación de la Agencia Nacional de Lucha contra el Crimen Organizado, ni con la toma de control del territorio ni, mucho menos, con llevar adelante una gestión de más inteligencia que músculo. 

Enfáticamente debo decir que si algo no exhibe el gobierno del Presidente Mauricio Macri es Inteligencia, en el sentido técnico de cumplir el proceso racional que antecede a la toma de decisiones.

Notoria es esa falencia en materia de Inteligencia Criminal, con la Dirección Nacional de Inteligencia Criminal (DNIC) acéfala desde el 10 de Diciembre de 2015. 

Por ende la gestión de Patricia Bullrich al frente del Ministerio de Seguridad de la Nación es puramente reactiva y de contención, exhibiendo voluntarismo donde debiera primar el profesionalismo y dando muestras constantes de la ausencia de planificación. No obstante, siendo que su voluntarismo se afirma en una consideración positiva de las Fuerzas de Seguridad, instándolas a la proactividad, alcanza para marcar una evidente mejora en comparación con la nada misma del kirchnerismo, pero aún así, al fin de cuentas, es una gestión mediocre. 

Y esa mediocridad general, desde luego, se irradia también al control fronterizo: 

Puede y debe criticarse al gobierno el haber creado la Secretaria de Fronteras, que estuvo a cargo de Luis Green, para luego rebajarla a Subsecretaría y ponerla a cargo de Matias Lobos, cuya principal aspiración es la Intendencia de San Martín y por eso celebra que haya gendarmes en el Conurbano... 

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Puede y debe criticarse el gobierno el uso de consignas rimbombantes como "fronteras seguras" y "fronteras protegidas" aludiendo a un objetivo demasiado lejano desde las expectativas reales. Imposible en la medida que no se observe planficación anticipando la evolución de los escenarios y se disponga, Inteligencia mediante, el empleo racional de los limitados recursos que puede aportar y sostener en el tiempo un país quebrado. Porque Argentina es un país quebrado y hay que asumirlo, eso significa que tenemos por incorporar una austeridad tal que haga parecer hedonistas a los espartanos. 

Desde luego, puede sacarse provecho a la incorporación de tecnología como la que tiene en uso Israel en su frontera con El Líbano, y en tal sentido la configuración de Centros Inteligentes de Vigilancia como el iniciado en La Quiaca son bienvenidos. Pero ello, siempre y cuando respondan a una planificación sustentable acorde a la realidad del país.

De movida no existe en el mundo ninguna frontera blindada. Es utópico pensar la problemática en esos términos; y lo seguirá siendo por mucho que el Presidente Donald Trump pueda avanzar en la construcción del muro fronterizo entre Estados Unidos y México.

Entiéndase que Argentina tiene 9.372 km de frontera terrestre, mucho más que los 1.006 km de Israel; en otro contexto y con duras exigencias de Defensa y Seguridad (donde, a diferencia de Argentina, su población asume las mismas con sentido de supervivencia).

Así, la frontera entre Israel y El Líbano son 79 km, mientras que la de Argentina con Bolivia abarca 742 km linderos con otros 1.699 km del límite con Paraguay. Estamos hablando de una línea continua de 2.441 km con dos de los principales países productores de estupefacientes, y con una situación social que ha normalizado el contrabando por "bagayeo" en muchas poblaciones de esa frontera.

Ante tal realidad, los anuncios del Subsecretario de Control y Vigilancia de Fronteras Matías Lobos, jactándose de un supuesto "Modelo de Gestión Integral Fronterizo en Puntos Calientes", modo  rimbombante de querer pasar por original a la más elemental coordinación interagencial que requiere la frontera, se desmienten al observar que, en tres años de gobierno, CAMBIEMOS no ha impulsado ninguna iniciativa para una reforma estructural y funcional del Estado.

En materia de Seguridad la reforma del Estado es una prioridad para proyectar cualquier política seria y sustentable, pues sin ella todo es más de lo mismo. No tiene sentido, ya que hablamos de fronteras, que Migraciones, Aduanas y las Fuerzas de Seguridad Federales dependan de distintos ministerios. Por no hablar de haber abandonado el Presidente Macri, olímpicamente, lo que al comienzo de su gestión parecía ser la clara intención de sanear la Aduana y dotarla de eficiencia; algo que fue boicoteado desde el propio gobierno para reducirla a mero ente recaudador.

Tampoco contribuye a la mejora del control fronterizo la evidente descordinación entre los ministerios de Seguridad y Defensa, evidenciada con la absurda eliminación de Compañías de Cazadores de Monte del Ejército Argentino. 

A pesar de todo esto, no hay duda que Salvador Mazza es una ubicación estratégica para las operaciones del crimen organizado, por lo que la anunciada instalación de una torre de vigilancia sobre la Ruta Nacional 34 será un obstáculo más que deberá sortear el ingenio delictivo; pese a que según parece, los narcos que actúan sobre territorio argentino marcan la excepción a la regla de la mutabilidad del delito y no cambian de modalidades a pesar de los constantes récords de sustancias decomisadas durante los últimos tres años. ¿Raro, no? Explicar ese incómodo fenómeno sería tarea del Director Nacional de Inteligencia Criminal, y a lo mejor una de las razones por la que Patricia Bullrich no ha nombrado a nadie para ocupar ese cargo.

CUAL MANGRULLO EN LOS FORTINES DE ALSINA

La ilusión del "mejor equipo de los últimos 50 años" se desvaneció en los desaciertos de un gobierno cuyo único logro es no tener peores intenciones que el kirchnerismo. Así las cosas, le basta a Patricia Bullrich con llevar adelante una gestión voluntarista y efectista, para destacar como la mejor ministro del Presidente Macri y proyectarse a la vicepresidencia de la Nación.



Vengo sosteniendo que la situación de la República Argentina en materia de Seguridad permite trazar un paralelo en su propia historia con la "Zanja de Alsina", por lo que el imperativo vuelve a ser salir de la mera defensiva encarando una estrategia ofensiva al estilo de Roca.

Aunque sostenga la pose combativa, Patricia Bullrich, no deja de ser en los hechos un exponente de la defensiva, por eso la torre de vigilancia, que según anunció el Boletín Oficial ha de levantarse en Salvador Mazza no pasa de ser como otro mangrullo en la línea de Alsina; claro que bastante más caro...

Una vez más: sin Inteligencia Criminal no hay plan de Seguridad.


Ariel Corbat, La Pluma de la Derecha,
un liberal que no habla de economía.












LA SONRISA DE JAMES COBURN

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